La presidenta del Jesmar condena el 'escrache' al alcalde de El Astillero

  • María Bonilla afirma que nadie de su equipo directivo estuvo en el incidente y lamenta que no se les dejara hablar en el pleno municipal

La presidenta del Club Deportivo Jesmar, María Bonilla, se ha desmarcado del conflicto en plena calle que protagonizaron el pasado jueves varios padres vinculados al club y el alcalde de El Astillero, Francisco Ortiz.

Tras un conflicto que se ha llegado a definir como un escrache, Bonilla insiste en que «ningún miembro de la junta directiva ha tenido nada que ver» y que, desde el club, «no se respaldan este tipo de comportamientos», e insiste en que la situación se les pudo «ir de las manos».

Según sostiene la presidenta, el pasado jueves, al término de la sesión plenaria que tuvo lugar en el salón de Plenos del Ayuntamiento de El Astillero, varios miembros de la junta directiva solicitaron que se les concediera la palabra para formular una serie de preguntas al equipo de gobierno que encabeza Ortiz.

El asunto en cuestión que les preocupaba era saber por qué no se les había respondido formalmente a la petición realizada dos meses atrás sobre el registro del club en el municipio, condición necesaria para utilizar las instalaciones deportivas que habían solicitado (el campo del Unión Club, de titularidad municipal).

A pesar de condenar los incidentes, Bonilla sí que lamenta que no se les concediera la palabra, como solicitaban en virtud al reglamento de participación ciudadana en vigor que dice que un particular podrá intervenir en el pleno siempre y cuando así lo haya solicitado por escrito 48 horas antes a la celebración del mismo.

Ante el malestar que generó la negativa, los asistentes vinculados al club que habían asistido a la reunión salieron a la calle y se reunieron en un bar cercano a la dependencias municipales. «Al pasar el alcalde y el concejal de Deportes, la gente se dirigió a ellos y hubo un cruce de palabras», relata la presidenta, que niega haber tenido nada que ver en aquel incidente.

«Lamentamos lo que ha ocurrido, porque lo único que pretendemos es que nos contesten en tiempo y forma respecto a nuestra solicitud de registro en el municipio y la disposición del campo La Planchada para dar un campo a nuestros jugadores donde entrenar», sostiene.

Largo conflicto

El Jesmar mantiene ya un largo conflicto de meses con el Ayuntamiento de El Astillero.Todo comienza cuando el club se trasladó de su sede original a este municipio para utilizar el campo de La Planchada tras llegar a un acuerdo con el Unión Club. Sin embargo, al no cumplir los requisitos necesarios para instalarse enEl Astillero, se le comunicó que debía abandonar las instalaciones, ante lo cual llevó a cabo los cambios necesarios para poder seguir utilizando las instalaciones deportivas.

La escasez de campos para todas sus escuelas y el gran uso al que estará sometido el de Guarnizo dificulta al Ayuntamiento incluir a un nuevo equipo, lo que originó el problema con los responsables del Jesmar, que a su vez se habían trasladado al municipio y cambiado incluso parte de su directiva para utilizar el campo de La Planchada.