Contracrónica

De Gea no evita que Zidane tenga su 'sextete'

De Gea, en el gol de Isco. / Efe

El Real Madrid logra, con más sufrimiento del esperado por las buenas acciones del meta español del United, un nuevo título con el francés, que en 19 meses no ha perdido ninguna final

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

El Real Madrid sumó otro título internacional, al volver a vencer en una final con autoridad como viene sucediendo desde 2001, cuando perdió la Intercontinental ante Boca Juniors. Ahí aún no estaba como jugador Zinedine Zidane, que no sabe lo que es perder una final como técnico y suma seis títulos en 19 meses. Lo hizo con sufrimiento final, pese a que fue muy superior y pudo -y debió- haber cerrado la final mucho antes si hubiese tenido tino ante David de Gea, el portero al que casi fichó en 2015. El español volvió a Skopje, el primer lugar en el que jugó tras su traspaso fallido. Aquel día no encajó con España y demostró su calma bajo palos. Curiosamente allí había cerrado la competición oficial hace menos de dos meses, en otro triunfo oficial de ‘La Roja’ el 11 de junio en el National Philip II. Aquella noche, con un césped peor, también fue el último en botar la pelota antes de que arrancara el encuentro. En la portería contraria, de amarillo, Keylor Navas rezaba. El ‘tico’ tuvo menos trabajo, ya que el Madrid desarmó muy pronto el plan inglés. Ganó la espalda de Matic-Ander y sobre todo Pogba, horrible en todas sus acciones.

En dos córners llegaron las primeras opciones blancas. En una Bale la mandó por encima del larguero, donde se estrelló un cabezazo a bocajarro de Casemiro. Tuvo que intervenir en un disparo de Modric que rozó en Matic y se envenenó, minutos antes de encajar el 1-0 en un balón de Carvajal al brasileño, en posible fuera de juego, que le fusiló desde cerca con la izquierda. Casemiro, el mejor en el inicio, se mostró de nuevo como hombre decisivo en los grandes días, ya que marcó el 2-1 en Cardiff. En este último año ya no sólo aporta equilibrio, se ha destapado como anotador, con 7 tantos, porque se suma más al remate. Por algo es incuestionable en el juego blanco.

Aprovechó Mourinho los 60 segundos del tiempo muerto por el calor, a los 30 minutos, para dar instrucciones a los suyos. Su equipo no mejoró y Benzema tuvo en sus pies el segundo, pero el meta español sacó una buena mano abajo tras el tiro del galo que rozó en Smalling. De Gea, que como atlético no ganó en seis partidos (cinco derrotas y un empate) al Madrid, demostró por qué es ídolo en el United y es el portero que más veces ha dejado la meta a cero en la Premier (29) desde aquel agitado cierre de mercado.

Mourinho tiró de la velocidad de Rashford, asumiendo que su apuesta por Lingard fue fallida, pero fue Kroos el que pudo marcar, pero De Gea sacó una manopla que mantuvo a su equipo en el duelo otros cinco minutos, los que pasaron hasta que Isco pareció cerrar la final tras una pared con Bale, muy entonado. El malagueño es el centrocampista de la Liga que más goles ha marcado en este 2017 en todas las competiciones. No sorprendió que fuera nombrado el mejor del partido.

Reaccionó, por orgullo, el United. Primero malgastó su mejor opción. Lukaku cabeceó al muñeco y después Pogba desperdició el rechace al centro de Keylor con un disparo por encima del larguero, donde Bale envió la bola que podía ser el 3-0. Sí aprovechó más tarde otra bola que repelió al centro, en un zurdazo de Matic, que Lukaku mandó a la red. El gol rescató al Manchester United de la goleada. Comenzó a achuchar, con balonazos, hasta que Zidane remodeló su plan tras el segundo tiempo de hidratación -a veinte del final- al quitar a Isco y Bale por Asensio y Lucas. La idea, claramente, era sentenciar a la contra pero el que la tuvo fue Rashford, que la mandó demasiado cruzada ante Navas.

El final era impensable minutos antes por lo que el era resultado imprevisible. Entró Cristiano para los últimos ocho minutos y los siete de añadido, entre los de la pausa y el tiempo para coser a Fellaini, que remató de cabeza pese al aparatoso vendaje ya en la prolongación. En el tiempo extra no hubo más sufrimiento, pese a que De Gea frenó el 3-1 de Asensio y Ramos cabeceó desviada su clásica opción a balón parado pese a que Mourinho acabó con cinco jugadores de más de 1,90 de altura. Venció el que más apostó por el fútbol y a día de hoy, el Madrid domina Europa con autoridad ante un Manchester United cuyo fútbol no es acorde a su histórica grandeza.

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