análisis

La vena italiana de Zidane

Zinedine Zidane, durante el Borussia Dortmund-Real Madrid.
Zinedine Zidane, durante el Borussia Dortmund-Real Madrid. / AFP
  • Los tres últimos empates del Real Madrid provocan críticas al técnico francés por su tendencia conservadora

  • El empate de Dortmund dejó a un buen Cristiano, un gran Varane y un Jamés más comprometido, pero también los despistes de Ramos y la falta de contundencia

Aunque los números de Zinedine Zidane son extraordinarios, toda vez que ganó la Champions en su primera media temporada como entrenador y tras la derrota en Wolfsburgo encadena ya 20 partidos consecutivos sin perder entre todas las competiciones, los tres últimos empates consecutivos han generado dudas y provocado críticas al francés.

Al aterrizar con la unica experiencia como técnico de haber colaborado con Carlo Ancelotti y dirigido al Castilla, puso bases muy diferentes a las de Rafa Benítez. Garantizó que su equipo sería protagonista a partir del balón y el dominio territorial, pero de forma paulatina su Madrid se está acostumbrando a juntar las líneas, esperar y sacar a relucir, quizá, el mejor contragolpe del mundo.

En su comentario realizado para este medio y titulado «un Madrid a la italiana se deja empatar en Dortmund», el técnico Juan Carlos Garrido le puso firma a una opinión muy arraigada. Destacó la influencia que el país transalpino ha ejercido en el técnico francés, exquisito medio ofensivo que jugó cinco años en la Juventus a las órdenes de Marcelo Lippi primero y de Ancelotti después. Y concluyó que ‘Zizou’ no debió irse muy satisfecho de Dortmund por la «falta de ambición del equipo blanco al ver el partido ganado con un resultado muy ajustado, como ya le pasó en Las Palmas».

Ante el Villarreal, el Madrid tiró la primera parte y permitió que emergiera el ‘submarino’ y se adelantase con el gol de penalti anotado a lo Panenka por Bruno Soriano. Reaccionó tras el descanso, igualó pronto Ramos, pero no le llegó para remontar. Con sus cambios, Zidane utilizó otros hombres, pero no modificó el silstema. Entraron Carvajal por el lesionado Marcelo en el minuto 43, y luego Lucas Vázquez por Gareth Bale en el 71’ y Álvaro Morata por Benzema en el 77’.

En Gran Canaria, el Real Madrid se adelantó por dos veces, pero cedió dos puntos con el partido controlado. Tana y Araujo, al final de cada período, le sorprendieron. Zidane trató de amarrar y el equipo de Quique Setién le castigó. Introdujo a Benzema por Asensio a los 63 minutos, para buscar el segundo gol, pero una vez logrado retiró a Cristiano Ronaldo y a Álvaro Morata para sujetar más al equipo con Isco y Lucas Vázquez.

Algo parecido le ocurrió en Alemania, donde el Real Madrid cuajó quizá su mejor partido de la temporada y se esforzó en defensa como pocas veces. Pero perdió otras dos veces su ventaja. Zidane envió un mensaje conservador al introducir a Kovacic por James Rodríguez a 20 minutos del final, aunque la principal misión del colombiano había consistid en tapar la salida cómoda de Weigl, emergente mediocentro alemán. Y cuando su equipo sufría tardó un mundo en reaccionar y buscar más músculo, rapidez y profundidad con Morata en lugar de Benzema, que se retiró en el 89, justo después del gol de Schürrle.

Más lamentos que explicaciones

«Estoy jodido porque hicimos un gran esfuerzo. Realizamos el partido que queríamos en Dortmund, pero el final siempre es el mismo. Es el tercer partido que nos pasa. No es un mal resultado, pero jugando así, ganando 1-2 y faltando sólo tres minutos, me fastidia por los jugadores». Acabado el duelo del Signul Iduna Park, donde el Real Madrid aún no ha escalado el ‘muro amarillo’ después de seis partidos, ‘Zizou’ se lamentaba, pero no encontraba explicaciones. Hay conclusiones positivas, como la mejoría de Cristiano, autor de un gol, tras el que fue llamado por Zidane para ‘televisar’ el gesto de la paz, del centro del segundo y de un tanto anulado, el gran partido de Varane o la presencia de un James más comprometido.

Pero también problemas derivados de la falta de concentración de Sergio Ramos en jugadas como la falta a Götze que preludió el primer empate, la inseguridad para blocar del reaparecido Keylor Navas y la tendencia a conservar resultados cortos. Sorprendió, y mucho, que Isco no participase y que en la lista Zidane no incluyera a Marco Asensio y a Nacho y sí a Fabio Coentrao, todavía pasado de peso.