El Barça de Messi gana a las estrategias de Guardiola y Luis Enrique

vídeo

Messi celebra uno de los tres goles ante el City de Guardiola. / Pau Barrena (Afp) I R.C.

  • Ante la teórica igualdad y con tan poco ritmo de juego ha sido el astro argentino el que ha resuelto el partido

En la previa se hablaba de la superioridad del Barcelona, que a su mejor nivel es mejor que el City, pero tampoco cabía esperar una victoria tan contundente, de la mano de un nombre: Messi. Un jugador del que no queda duda alguna que está haciendo historia y que demuestra que este es el Barça de Messi. Ni de Guardiola, ni de Luis Enrique. De Messi. Un jugador que marca las diferencias y que muy bien acompañado, dicta sentencia. Messi solo hay uno y lo tiene el Barça.

La aparición estelar del argentino ha llegado en un partido con una alineación inicial del Barcelona con Mascheano en la zona del lateral derecho. Cabía imaginar que Luis Enrique utilizaría un sistema con tres hombres en defensa, pero finalmente ha optado por el clásico 4-3-3, en el que queda claro que no confía en Aleix Vidal. Creo que tiene derecho a hacerlo, pero genera un problema en el Barça porque sin Sergi Roberto el Barça se queda cojo. Mascherano ha cumplido y poco más.

En el City resulta extraño ver a Agüero en el banquillo, ya que creo que siempre debe estar en el campo y más en un partido tan importante. Guardiola ha pretendido jugar con más centrocampistas, con De Bruyne como falso delantero, con Silva de apoyo y queriendo tener más el balón y disputarle la posesión al Barça. Es el estilo de los dos equipos y el dominio de la pelota ha estado repartido, pero no ha sido un partido brillante en cuanto a la posesión y el juego vistoso.

Ha sido más llamativo ver cómo los dos equipos presionaban muy arriba y cómo intentaban dificultar en el inicio del juego. Los dos entrenadores se conocen muy bien y saben cuál es el antídoto en contra del otro. Eso ha hecho que el partido haya sido espeso y lento por las constantes interrupciones por las lesiones.

Ante esa teórica igualdad y con tan poco ritmo de juego ha sido Messi el que ha resuelto el partido. En el uno a cero aprovecha un error y con ese resultado llega otro punto de inflexión con la expulsión de Bravo. El juego con los pies de los porteros vuelve a estar presente en un partido con dos equipos y dos porteros que juegan a eso por petición de sus técnicos. Se trata de un factor que les da muchas cosas positivas y alguna vez negativas.

El error de Bravo y su expulsión han facilitado más el partido al Barcelona, que jugando contra diez se ha aprovechado de las botas de Messi para poner el dos y el tres a cero y dejar sentenciado el partido. Messi se ha permitido el lujo de dejar tirar un penalti a Neymar, que lo ha fallado y después ha hecho un gol. Ya con el cuatro a cero Luis Enrique ha comenzado a hacer alguna prueba que no ha llevado a nada.

En definitiva, un partido que no voy a decir que ha decepcionado pero que ha mostrado cómo ambos equipos estaban muy preocupados por el otro sin hacer su juego. La indudable capacidad de los dos equipos por hacer buen fútbol se ha visto superada por el intento de evitar el juego del contrario, lo que ha dibujado un partido muy táctico y poco vistoso donde la diferencia la marca Messi.

Este es el Barça de Messi, gana los partidos cuando él quiere y hoy Guardiola ha podido sentir lo que tantos entrenadores sentíamos cuando jugábamos contra ese Barça. Podía estar el choque igualado, hacer un gran partido el rival, pero el que te gana es Messi y él te hace sentir la impotencia. Hace historia, es un jugador de otro planeta. Me quito el sombrero ante el que para mí es el mejor jugador de la historia, algo que demuestra cada día.