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Octavos | Ida

El City resuelve sin despeinarse

Kun Agüero en pugna con Lacroix./Reuters
Kun Agüero en pugna con Lacroix. / Reuters

El toque, la calidad y la pegada del equipo de Guardiola se impusieron a la ilusión de un Basilea que aguantó firme un cuarto de hora

IGNACIO TYLKO

El Manchester City de Pep Guardiola no recayó en antiguas distracciones, como las que le costaron la eliminación en octavos de la pasada Champions ante el Mónaco, e hizo valer en Saint Jakob-Park su enorme superioridad respecto al Basilea. Los suizos fueron capaces de ganar incluso en la fase de grupos al United de José Mourinho y han hecho de su fortaleza defensiva virtud, pero en menos de media hora ya vieron la eliminatoria perdida y su trabajo semanal hecho trizas.

Se impuso la lógica en un duelo entre un equipo que ha costado 878 millones frente a un rival modélico que vale 32 veces menos. El Basilea es un clásico de la Champions por sus ocho ligas consecutivas y está en octavos por tercera vez, pero es una fábrica de formar talentos para venderlos, como hizo con Salah, Xhaka o Shaqiri, entre otros muchos, y reinventarse cada año. Nada que ver con el City, un comprador compulsivo por más que Guardiola diga que no tienen dinero para disponer de 22 jugadores que les permitan luchar por todos los títulos.

0 Basilea

Vaclík, Riveros, Suchy, Lacroix, Xhaka, Lang, Serey Dié, Fabian Frei, Stocker (Ajeti, min. 71), Elyounoussi (Bua, min. 85) y Oberlin.

4 Manchester City

Ederson, Fabian Delph, Otamendi, Kompany, Kyle Walker, Gündogan, Fernandinho, De Bruyne (David Silva, min. 63), Bernardo Silva, Agüero (Danilo, min. 85) y Sterling (Sané, min. 57).

goles
0-1: min. 14, Gündogan. 0-2: min. 18, Bernardo Silva. 0-3: min. 23. Agüero. 0-4: min. 53, Gündogan.
árbitro
Janos Eriksson (Suecia): Mostró amarilla a Xhaka –se pierde la vuelta–, Fernandinho, Serey Dié y Gündogan.
incidencias
Partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en St. Jakob-Park ante 38.000 espectadores.

Aguantaron los helvéticos lo que tardaron en resolver con gran determinación Gündogan, de cabeza y a la salida de un saque de esquina, Bernardo Silva, mediante un disparo sutil con la zurda, y el Kun Agüero, de tiro cruzado desde fuera del área. A partir de ahí, ya no quedaba eliminatoria. Y por encima de ellos el belga Kevin de Bruyne, fantástico en la ejecución de las acciones de estrategia –ya ha logrado el City seis goles en saques de esquina en esta Champions–, y en esos pases que rompen líneas defensivas y generan espacios donde casi no los hay. Su pase a Sterling en la jugada del segundo gol, fue una maravilla.

Inicio engañoso

Empezó muy fuerte el equipo que dirige Raphaël Wicky, un mediocentro defensivo que jugó en el Atlético de Madrid en la convulsa campaña 2000-01, en la que conoció a los técnicos Fernando Zambrano, Marcos Alonso y Carlos García Cantarero. Y si no se adelantó fue porque al joven Oberlin le superó la ansiedad cuando se quedó solo ante Ederson, tras un desajuste defensivo de los ‘citizens’ que otro rival de su nivel no perdonaría. El delantero pudo picarla por encima del guardameta, driblarle, hacerse un autopase, lanzar raso...Tantas opciones para al final hacer un tiro en semifallo, impropio de este nivel. Además, reclamaron los locales un posible penalti por un derribo de Otamendi.

El City, sin embargo, no perdona. Supo sacar enorme provecho a su eterna posesión de balón y cercenó las esperanzas de su oponente en un pispás. Acierto de los británicos y poca contundencia suiza. No es muy lógico que el alemán Gündogan acierte de cabeza en una jugada de estrategia en la que Otamendi y Kompany distrajeron a los zagueros, y tampoco que el portero checo Vaclík se trague un disparo tan blandito de Bernardo Silva. En el tercero, Agüero ejecutó muy rápido desde lejos, al aprovecharse de una internada de Fernandinho. Ya suma 29 goles en 33 partidos este curso, el argentino más goleador por delante de Messi.

Hay que aplaudirles a los suizos que mantuvieran la misma ilusión e intensidad tras el descanso. Llegaron más que el City, pero no acertaron o se estrellaron ante un gran Ederson. En cambio, Gündogan la colocó por la escuadra con facilidad inusitada. Ya con 0-4, Pep dio descanso a hombres clave como Sterling, De Bruyne y al final Agüero, que se llevó un gran abrazo del técnico. David Silva, que no salió de inicio, dispuso de media horita para activarse y no perder sensaciones.

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