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Agonía del Sevilla para entrar en la Liga de Campeones

Lenglet (i) y Adebayor, durante el partido del Sánchez Pizjuán. /Reuters
Lenglet (i) y Adebayor, durante el partido del Sánchez Pizjuán. / Reuters

Al equipo hispalense le falta puntería y el poste evita el fracaso en el minuto 89

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Aun con enorme sufrimiento, el Sevilla selló este martes su presencia en la fase de grupos de la Liga de Campeones por tercer año consecutivo y el jueves estará en el sorteo de Mónaco junto a Real Madrid, Barça y Atlético. En el que era «el partido más importante» de la temporada, como lo había calificado la víspera Eduardo Berizzo, para entrar en la Champions y asegurarse el club al menos 25 millones de euros, el Sevilla, que ya tenía pie y medio en la primera ronda tras el 1-2 de Estambul, certificó, aunque con agonía, su clasificación en el Sánchez Pizjuán, donde de nuevo resultó clave el juego por las bandas y la capacidad de Jesús Navas y Nolito. Sin embargo, el conjunto hispalense padeció hasta el último minuto por su falta de puntería, no ser capaz de cerrar la eliminatoria, y terminó por dar gracias infinitas al poste derecho de la portería de Sergio Rico.

Al igual que en el encuentro de ida, fue Jesús Navas quien ejerció de asistente desde la derecha y Escudero cabeceó para establecer el empate y permitir entonces que el Sevilla se sacudiese gran parte de sus miedos. A falta de un cuarto de hora, Nolito, que acababa de saltar al campo, sacó también a relucir su talento y, aunque se entretuvo hasta que centró a Ben Yedder, el delantero francés culminó la momentánea remontada. El auténtico pánico llegaría a partir del minuto 82, con el 2-2, porque el Sevilla, frente a un atrevido Basaksehir, se quedó en ese momento a un solo gol de lo que hubiese sido un fiasco. Para fortuna del Sevilla, que estaba ya contra las cuerdas, evitó el fracaso hispalense el palo, en el minuto 89, con un lanzamiento de falta de Emre que se estrelló en la madera. Ahí la suerte sonrió al agotado Sevilla después de pasar por un calvario.

Con la intención de sentenciar cuando antes la eliminatoria, jugó un primer cuarto de hora notable el Sevilla, pero los hispalenses no tuvieron entonces remate y se encontraron, en el único disparo a puerta del conjunto turco en el período inicial, en desventaja en el marcador. A un gol de la despedida de la Champions, aunque no sería la primera vez. En menos de quince minutos Babacan evitó un tanto de Correa, Ben Yedder lanzó rozando el palo y Mercado disparó al poste. El Basaksehir se salvó en esa fase de milagro y, tras una gran jugada de Adebayor, Elia, el autor del único gol en campo otomano, volvió a superar a Sergio Rico.

A partir de ese momento, el Sevilla quedó tocado, aflojó en la presión que tan buen resultado le había dado y se le apagaron las ideas en el medio campo, donde el trío formado por N’Zonzi, Pizarro y Banega comenzó a diluirse. Berizzo alineó un 4-3-3 con Jesús Navas y Correa en las alas del ataque y el ex del Manchester City que ha regresado a casa volvió a resultar determinante. En defensa, el Sevilla, desordenado y sin pausa en su fútbol, no pudo mantener a raya en el tramo final a los turcos, que dieron un paso adelante y con la fe que no tenía su rival, propiciaron que la eliminatoria estuviese en el aire hasta el pitido final.

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