FÚTBOL

Sin brillo pero sin freno

Sergio Ramos y Benzema celebran el 0-2 ante el Espanyol.
Sergio Ramos y Benzema celebran el 0-2 ante el Espanyol. / Reuters
  • El Madrid de Zidane antepone los resultados al fútbol para igualar el «anecdótico» récord del Barça de 2011

Ante la ausencia de brillo, oficio, y por encima del fútbol, los resultados. En el Real Madrid de Zinedine Zidane los números se anteponen al juego, y así ha logrado el equipo blanco igualar el récord de 16 victorias ligueras consecutivas del Barça de Pep Guardiola de la temporada 2010-2011, aunque el los azulgrana fue durante la misma campaña y sirvió al final para conquistar ese año uno de sus cinco títulos de seis posibles. También ha superado el Madrid de Zidane la marca histórica propia del club, que ostentaba hasta el domingo con 15 el equipo dirigido por Miguel Muñoz en la temporada 1960-61, de igual manera, a lo largo de un solo curso. Como bien reconoce el propio técnico francés, la plusmarca de 16 triunfos es sólo una «anécdota» que el Madrid pretende ampliar el miércoles contra el Villarreal en el Bernabéu.

Ahora, la mejor racha en la Liga del Madrid se sustenta entre las 12 últimas jornadas del pasado campeonato y las cuatro primeras de la presente, en las que el equipo blanco ha demostrado que, de momento, juega peor que en la recta final del último curso, aunque posiblemente ofrezca mayor solidez y permita menos alegrías en defensa, pese a que continúan los despistes y demasiados riesgos de Sergio Ramos y compañía. En la competición en la que el Madrid ha centrado ya sus esfuerzos y ha fijado como gran prioridad después de ganar sólo una Liga (2012) en las ocho últimas ediciones, el Madrid ha jugado bien (en el estreno contra la Real Sociedad), mal (Celta) y regular (Osasuna y Espanyol), aunque suficiente para marchar sin freno, sustentado en la calidad, en la eficacia y en el compromiso de un vestuario que se considera un «grupo de amigos que rema en la misma dirección» -como destaca Carvajal-, al que Zidane se ha encargado de dotar de solidaridad y entrega colectiva.

«Zidane ha dado con la tecla para que todos nos sintamos importantes y los egos queden aparte. Es la base de nuestro éxito», proclamó la noche del domingo Carvajal, después del triunfo de un Madrid muy discreto y espeso hasta que en el descuento de la primera parte James se encargó de desatascar y arruinar el trabajo del Espanyol, después de que la lesión de Casemiro propiciase que los blancos se asentasen y fluyesen más con la entrada de Kroos. Ha sido una de las seis victorias que acumula el Madrid esta temporada, tras las de la Supercopa de Europa y la de Champions ante el Sporting de Lisboa, frente al que, tras ser inferior durante más de una hora, el equipo debió recurrir a la épica, una mala costumbre que puede complicar la pelea por los títulos, aunque no se espera que este curso ocurra así en la Liga.

Dado que Cristiano Ronaldo, ausente frente a la Real, el Celta y el Espanyol, ya no lo juega todo, en este inicio de temporada los 12 goles que lleva el Madrid en la Liga se los han repartido hasta 11 futbolistas -Bale es el único que ha repetido-, aunque si no surgen contratiempos, el crack portugués reaparecerá el miércoles tras recuperarse de la gripe que le impidió jugar en Cornellà. «Estoy de vuelta», escribió este lunes Cristiano en su página de Facebook con una foto del entrenamiento que realizó en Valdebebas, donde también participó Bale, de quien también se espera que, tras el golpe en la cadera sufrido ante el Sporting, regrese contra el Villarreal.

Quien sí podría ser reservado en la inminente jornada liguera es Casemiro, como consecuencia del fuerte golpe que recibió en Cornellà, ya que Zidane insiste en que «no se va a arriesgar nada» con ningún jugador, y mucho menos con quines se consideran imprescindibles, como ya demostró el sábado al dejar fuera de la convocatoria a Cristiano y Bale, pese a que ambos querían jugar. Con cambios obligados en un once que la pasada campaña se podía recitar de memoria y fue el que salió de inicio para conquistar la ‘undécima’ en Milán, el entrenador madridista promete que continuará con las rotaciones y todos parecen aceptar de buen grado, aunque el domingo sorprendió la alineación de Asensio -ahora sustituto habitual de Cristiano-, que dejó fuera a Morata.

«Tenemos 24 jugadores de calidad y vamos a utilizar las rotaciones. Con 60 partidos, y jugando cada tres días, tenemos que cambiar futbolistas en cada encuentro. Cuando sale uno entra otro y lo hace fenomenal», se congratula Zidane, que contra el Sporting acertó de pleno al dar entrada a James y Morata y frente al Espanyol se encontró con la sentencia de Benzema (0-2) precisamente cuando se disponía a sustituir al delantero francés, aún falto de ritmo.