5ª jornada

Un Barça conjurado para sobrevivir tres semanas sin Messi

Leo Messi, lesionado.
Leo Messi, lesionado. / EFE
  • Durante la pasada temporada el equipo de Luis Enrique logró que la ausencia del ‘10’ se notara poco gracias, principalmente, a Neymar y Luis Suárez

La pasada temporada Leo Messi se lesionó el 26 de septiembre ante la UD Las Palmas. Esta vez ha sido el 21 del mismo mes. Entonces fue más grave: una rotura del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda que le mantuvo dos meses de bajas. Ahora se trata de una rotura en el aductor del muslo derecho y estará unas tres semanas fuera de los terrenos de juego. Una de las cosas que ha logrado Luis Enrique, también la dirección deportiva actual y la anterior al confeccionar una gran plantilla, es mitigar los efectos de una enfermedad incurable cuando se habla del mejor jugador del mundo: la ‘Messidependencia’. Ya afectó al instante: el Atlético empató en el Camp Nou (1-1) marcando su gol por mediación de Correa bajo el ‘shock’ de la lesión de argentino, cuyo cambio se había producido pocos minutos antes.

Hace un año, en el ejemplo más reciente y el que hay que analizar al estar el técnico asturiano en el banquillo, el Barça sobrevivió con una gran aportación de Neymar y Luis Suárez, conjurados para que se notara lo menos posible la ausencia de su amigo. El equipo azulgrana ganó seis de aquellos siete partidos (sólo perdió en Sevilla), pero además creciendo como conjunto y brindando al ‘10’ la mejor reaparición posible: en el Bernabéu con el clásico que acabó 0-4 encarrilado. La fortaleza que adquirió el equipo azulgrana entonces durante ese período fue clave en la conquista de la Liga. El equipo entendió que se podía ganar sin Messi, algo que no ocurrió durante otras lesiones musculares en la ‘era Tata Martino’ o incluso en la de Tito Vilanova en la Liga de Campeones.

Ahora, además, Neymar y Luis Suárez, que el año pasado se vieron acompañados de un Munir muy tímido todavía en esa fase, tendrán la compañía de Paco Alcácer, un delantero con gol fichado para estas situaciones, o incluso de Arda Turan, que esta campaña sí la ha comenzado con muy buenas sensaciones.

Debido al parón FIFA de octubre (no podrá disputar dos encuentros con Argentina ante Perú y Paraguay) tampoco son tantos partidos de ausencia, pero muy significativos. Tres desplazamientos a Gijón y Vigo, donde se perdió el año pasado con Messi, en Liga, y la visita al Borussia Mönchengladbach en la Liga de Campeones. El problema, como admitió Luis Enrique, vendrá después. Con un calendario en el que se juega cada tres días con la máxima presión en busca de todos los títulos colectivos a nivel de club y de selección y premios individuales, será complicado dosificar los minutos del crack argentino en busca de un incorporación paulatina que minimice el riesgo de recaídas.

Con pubalgia

De hecho, aunque desde el club se asegura que son lesiones distintas, Messi se fue a jugar con Argentina a principio de mes con un parte médico que reflejaba la pubalgia con la que acabó en el partido de San Mamés. No sólo disputó un partido portentoso ante Uruguay en el que marcó el gol de la victoria, sino que su selección jugó con 10 durante 45 minutos y Leo se vació físicamente hasta el punto de tener que renunciar al siguiente choque en Venezuela e incluso fue suplente frente al Alavés. Jugó la media hora final, pero el encuentro ya tenía mala pinta y el Barça perdió 1-2. Pubis dolorido, aductor roto… Seguro que a Luis Enrique le hubiese gustado reservarlo un poco más ante el Celtic o el Leganés con el marcador muy favorable, pero Messi, autor de cinco goles entre los dos partidos, no quiere saber nada de rotaciones cuando disfruta.

Su lesión y las tres semanas de baja coinciden con la de Umtiti en el entrenamiento previo al Barça-Atlético (distensión del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda). Aunque el francés se estaba afianzando en el centro de la defensa, Mascherano ya jugó el miércoles a un gran nivel con un único pero importante lunar: el resbalón en el gol de Correa propiciado por un túnel involuntario a Piqué. También está disponible Mathieu.

Por lo que respecta a Sergio Busquets, su cambio ante el Atlético, también con 1-0 y poco antes de la lesión de Messi, se debió a unos problemas estomacales derivados de un proceso gripal, por lo que debería estar disponible ya el sábado ante el Sporting. Precisamente, el centrocampista catalán formalizó ya este jueves su anunciada renovación hasta 2021, ampliable a 2023.