Jornada 16

Lucas conduce la remontada

Sergio Ramos se abraza a Lucas Vázquez tras su gol. /Efe
Sergio Ramos se abraza a Lucas Vázquez tras su gol. / Efe

Un Madrid experimental se pone al día en la Liga con otra victoria en Butarque que mantiene su buena dinámica pensando en París

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKOMadrid

El Real Madrid se pone este miércoles al día en la Liga, ya que disputa en Leganés el partido aplazado en diciembre por la presencia de los blancos en el Mundial de Clubes, pero todo gira en torno a la vuelta de octavos de la Champions que se avecina ante el PSG. Y eso que para ese cita cumbre aún faltan dos semanas. «Todo, a partir de ahora, es clave para prepararnos de cara la Liga de Campeones y la Liga es muy importante. Necesitamos tener continuidad y ahora lo estamos haciendo mucho mejor» subrayó este martes Zinedine Zidane en conferencia de prensa.

El ambiente dentro y fuera del club se ha tranquilizado tras el 3-1 del Bernabéu ante el campeón galo que calló muchas bocas. Incluso Zidane está más calmado y sonriente. Si antes de ese duelo confesó que el banquilllo «desgasta», y más el del Real Madrid, esta vez frenó en seco cualquier rumor sobre una salida al asegurar que sigue disfrutando de su oficio y que peleará siempre para seguir en este club «el mayor tiempo posible».

La política de rotaciones programada por el técnico madridista ya es obligatoria, y jugadores que han aprovechado su oportunidad podrán seguir brillando. Entre ellos destacan por encima de todos Marco Asensio y Lucas Vázquez. Con ellos de inicio, el Real Madrid ha firmado cinco goles en tres partidos y todo apunta a que repetirán en Leganés como titulares.

Descanso para Cristiano

Zidane buscará que Gareth Bale, muy molesto desde su suplencia ante el PSG, recupere confianza, y devolverá la titularidad a Karim Benzema tras descansar de inicio frente al Betis, aunque nada más salir marcó en su estadio fetiche. En la previa, dejó entrever que dará descanso a Cristiano Ronaldo, autor de 10 goles en los últimos seis partidos: «No sé cuantos años seguidos lleva jugando 60 partidos por temporada sin parar. Llega un momento en el que es necesario para él y para el equipo no jugar de vez en cuando. Él está mejor haciéndolo de esta manera y claro que lo hablamos por el bien de todos».

Buen momento para ensayar en el centro del campo y la zaga con vistas a esa cita del 6 de marzo en el Parque de los Príncipes. Y es que la enfermería se le ha llenado de jugadores importantes que son seria duda ante el equipo de Unai Emery. A las conocidas lesiones de Toni Kroos (esguince de rodilla), y Marcelo (bíceps femoral), se ha sumado el problema muscular sufrido en el entrenamiento del lunes por el croata Luka Modric. Buena ocasión en Butarque para que se muestren suplentes como Theo Hernández o Mateo Kovacic, deseosos de conseguir billete para París. Y se supone que Dani Ceballos también disfrutará de minutos.

Además de vengar la reciente eliminación copera ante el equipo pepinero y de recuperar la tercera plaza en Liga en detrimento de un Valencia que sólo le supera en un punto, el Real Madrid se plantea como objetivo, también pensando en París, crecer atrás y dejar de conceder goles. En los 12 encuentros jugados en 2018, el equipo blanco ha recibido 17 tantos y ha encadenado siete partidos oficiales consecutivos recibiendo al menos uno. Mucho mejor su pegada, ya recuperada al anotar 23 tantos en las cinco jornadas recientes.

Será la quinta ocasión en la que los madridistas jueguen en el feudo blanquiazul, hasta ahora con pleno de victorias, una de ellas en la prórroga durante una eliminatoria copera en el año 2003. El equipo de Asier Garitano ha experimentado un bajón desde que fue eliminado por el Sevilla en semifinales de Copa y ya encadena tres derrotas consecutivas en distintas competiciones y cinco encuentros sin ganar. Aunque recupera al central Siovas, tras cumplir sanción, al centrocampista brasileño Gabriel Pires y al extremo Omar Ramos, el técnico vasco sigue sin poder contar con el serbio Brasanac y el argentino Szymanowski.

Al coincidir con un miércoles europeo y tener que jugarse a las 18:45 horas, el Leganés ha hecho otro lindo cartel en el que anuncia que hay «jornada de Champions» en el «Butarque de los Príncipes». Eso sí, el club pepinero matiza en Twitter que el partido se juega en «horario ruso». El capitán del equipo, Martín Mantovani, lucirá un brazalete arcorisis contra la LGTBfobia en el deporte, cuyo día internacional se celebró este lunes, 19 de febrero.

Sin brillo, con la intensidad justa pero con oficio y una buena reacción después de encajar otro gol a balón parado, un Real Madrid experimental se puso al día en la Liga y recuperó el tercer puesto, a 14 puntos del Barcelona y siete del Atlético, tras cumplir la tradición de ganar en Butarque. En un feudo talismán, ya que incluso venció allí en el primer asalto de la eliminatoria de Copa que luego perdió en el Bernabéu, el grupo de Zidane se agarró al gran estado de forma de Lucas Vázquez para mantener la buena dinámica que inició tras caer ante los pepineros.

Todo lo contrario que un Leganés al que la resaca de la Copa la está pasando una factura enorme, con cuatro derrotas ya consecutivas y seis partidos sin ganar. Aunque el técnico vasco les pidió siempre a sus jugadores «ir más fuerte» a cada balón dividido y el capitán Mantovani les arengó en los vestuarios con el recuerdo de que «ya lo hicieron» (vencer al rival rico de la Comunidad de Madrid), este Leganés es mucho más frágil que meses atrás.

1 Leganés

Cuéllar, Tito, Bustinza, Siovas (Mantovani, min. 46), Diego Rico; Gabriel Pires, Gumbau (Rubén Pérez, min. 46); El Zhar, Eraso, Omar Ramos (Amrabat, min. 72) y Beauvue.

3 Real Madrid

Casilla, Carvajal, Varane, Ramos, Theo, Lucas, Casemiro, Kovacic (Ceballos, min. 90), Asensio, Isco (Marcos Llorente, min. 86) y Benzema (Bale, min. 76).

goles
1-0: min. 6, Bustinza. 1-1: min. 11, Lucas. 1-1: min. 29, Casemiro. 1-3: min. 90, Ramos, de penalti
árbitro
José Luis González-González (Comité Castellano-Leonés): Mostró amarilla a Diego Rico, Ramos, Cuéllar y Rubén Pérez.
INcidencias
Partido correspondiente a la 16ª jornada de Liga, disputado en Butarque ante 11.423 espectadores. El capitán local, Gabriel Pires, lució un brazalete arcoiris como apoyo en la lucha contra la LGTBfobia.

Por las lesiones de indiscutibles como Marcelo, Kroos y Modric, y los descansos concedidos a Cristiano Ronaldo, de vacaciones con su novia Georgina, y al portero Keylor Navas, Zinedine Zidane apostó por una mezcla entre suplentes y titulares para disputar el partido aplazado en su día a causa del Mundial de Clubes.

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Sorprendió que ni siquiera en ese equipo estuviera Gareth Bale. Muy sintomático en un jugador que costó más de 100 millones, más que nadie en la historia del club blanco, y no ha completado un partido desde que volvió de su última lesión. Y ya van trece encuentros. Ser relegado al banquillo ante el PSG le sentó muy mal al galés, cuya sintonía con el técnico francés se ha cortado. La demostración más palpable de que la condición de indiscutible de la BBC ha pasado a mejor vida. Y titularidad para Isco, Lucas Vázquez y Asensio, un tridente nacional que ahora ilusiona, y mucho, a un madridismo bastante ciclotímico por otra parte.

Bale sólo jugó un cuarto de hora, cuando entró por un renqueante Benzema, y Zidane sacó a Ceballos a dos segundos del final

Zizou había exigido a sus jugadores intensidad y concentración en el «Butarque de los Príncipes», tal y como se encargaron de bautizar a su estadio los pepineros en el llamativo cartel anunciador del choque, pero frunció el ceño cuando, sin cumplirse aún los seis minutos, el Lega se puso en ventaja. Fue una jugada de carambola, una de las más extrañas de la temporada; y evidenció, una vez más, que el Madrid no se aclara en las jugadas de estrategia. Siovas peinó tras un saque de esquina, Unai Bustinza remató, Kiko Casilla despejó como pudo y Theo Hernández le pegó un pelotazo en la cabeza al jugador vasco. Premio a la valentía del exjugador del Athletic, autor de su primer gol en la máxima categoría.

Con esas trazas y ante el rival que presentaba antes de este choque el mejor ratio entre goles y puntos de la competición, al Madrid se le ponía muy cuesta arriba la tarde. Debía hacer un ejercicio de paciencia, autoridad y convicción para darle la vuelta al choque frente a uno adversario al que cuesta hincarle el diente. Pero reaccionó de maravilla el equipo de Zidane, con una presión alta y decidida. Tuvo fortuna también de empatar apenas cinco minutos después, tras aprovechar de maravilla un mal despeje, corto y al centro, del griego Siovas. Kovacic trató de asistir a Casemiro, pero el balón le llegó a Lucas Vázquez, que la cruzó lejos del Pichu Cuéllar. Destacó el gallego su tercera titularidad consecutiva en esta Liga. Ya suma siete goles entre todas las competiciones, tres en el torneo de la regularidad.

Tridente nacional

Siempre que se asoció con Asensio, también muy activo, el Madrid generó inquietud en la zaga local. Entre ellos fabricaron una preciosa combinación que, cosa extraña, terminó el balear con un disparo mordido. El mayor dominio y mejor juego de los visitantes se tradujo en el segundo tanto antes de la media hora. Fue un golazo de Casemiro, pero más que por la definición, interesante porque engañó al portero en el remate, por las dos descargas al primer toque de Karim Benzema. Se le vio a gusto al delantero galo en Butarque, aunque se retiró antes del final con una ligera cojera.

Decreció el ritmo tras la reanudación, sobre todo por parte del campeón. Asier Garitano introdujo a Mantovani y Rubén Pérez para buscar algo más de músculo e intensidad. Los de Zidane trataron de defenderse a través de la posesión de balón, pero sin ambición para cerrar la victoria. Ello permitió crecerse a los blanquiazules de forma paulatina. Kiko Casilla, más por intuición que otra cosa, evitó el empate tras una internada de El Zhar que remató sobre la marcha el guadalupeño Beauvue. En cada saque de esquina había sensación de peligro porque casi siempre alguno del Lega cabeceaba. Zidane no movió ficha hasta un cuarto de hora del final, cuando entró Bale para jugar de ariete en lugar del renqueante Benzema. Jugar de espaldas no es lo que más le conviene, precisamente, al galés. Se cerró el duelo pendiente con un gol de penalti de Ramos, que ya suma tres en esta Liga. Con todo resuelto y a dos segundos de cumplirse el tiempo, entró Dani Ceballos. Casi una humillación para el sevillano.

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