La Gimnástica debuta con victoria en San Román

Fermín, de la Gimnástica, intenta recuperar el esférico entre dos rivales del Rayo Cantabria. /Daniel Pedriza
Fermín, de la Gimnástica, intenta recuperar el esférico entre dos rivales del Rayo Cantabria. / Daniel Pedriza

El conjunto que dirige Chiri se impuso con claridad a un renovado Rayo Cantabria

MARTA CEBALLOS SANTANDER

Los futboleros están de enhorabuena. El nuevo curso futbolístico acaba de arrancar y ayer se jugaron ya los primeros enfrentamientos de la Liga 2017-2018 de la Tercera División. En San Román de la Llanilla se enfrentaron el Rayo Cantabria y la Gimnástica de Torrelavega, que se vieron las caras también en el último partido de Liga. El campeón de la pasada temporada tuvo en frente a un equipo que terminó con la soga al cuello y al que le faltó el canto de un duro para perder la categoría. El primer encuentro sobre el césped artificial de San Román terminó con un marcador de cero a dos favorable al equipo blanquiazul.

0 RAYO

2 GIMNÁSTICA

Rayo Cantabria
Víctor, Atuse, Balbas, Fidalgo, Cubillas, Cabrillo, Soufiane, Escobedo (Escudero), Kevin, Gallego y Denny (Pardo).
Gimnástica
Álvaro, Belmonte, Fermín, Camus, Nacho, Lucho, Fer (Marcos), Palazuelos, Ignacio, Javito (Vitienes) (Ocejo) y Perri.
Goles
0-1 m. 35, Javito. 0-2 m. 67, Lucho.
Árbitro
Galván Ruiz. Amonestó a los locales Cubillas y Gallego. Por parte visitante, a los visitantes Camus y Lucho.
Incidencias
San Román de la Llanilla con 170 espectadores.

Los de Chiri se adelantaron con un tanto de Pascual después de que la intentona de Ignacio pegase en el palo y la pelota se quedase dentro del terreno de juego. Hasta el primer gol, las ocasiones habían sido limitadas para ambos equipos; la más clara la habían tenido los torrelaveguenses en una falta sobre Perri al borde del área que sacó Camus y que se marchó por la derecha de la portería de Víctor.

El Rayo Cantabria es un equipo muy renovado, el club santanderino necesitaba con urgencia un lavado de cara si no quería sufrir esta temporada lo mismo que la pasada. Los cambios empezaron por el banquillo y la plantilla poco tiene que ver a la que se veía el curso anterior sobre el césped de San Román. Varias caras nuevas como Atuse, Balbás, Fidalgo, Cubillas, Escobedo, Kevin o Gallego y José Emilio Mantecón, un entrenador intenso. El míster no cesó de dar instrucciones a sus pupilos desde el área técnica en el primer encuentro de la temporada. Y si el equipo se parece bien poco al del año pasado, el juego del nuevo Rayo menos aún. Los jugadores están mejor estructurados en el campo y aunque la gran mayoría de ellos son 'chiquillos', el fútbol que hacen es mucho más serio y maduro. Es obvio que, en ocasiones, los cambios más importantes sólo tienen que ver con la forma en la que se tomen las cosas, y las sensaciones que dejaron ayer los locales dieron buena cuenta de ello.

Por su parte, los de Chiri llegaban a este primer partido del curso con poco que demostrar. Los blanquiazules se proclamaron campeones de Liga y no cabe duda de que pelearán por revalidar el título. El equipo de Torrelavega, aunque también cuenta con alguna cara nueva, no es muy distinto a como ya se le conocía en la región. Pero ser el vigente campeón y no tener nada que demostrar tampoco quiere decir que los visitantes fuesen a dormirse en los laureles; y nada más lejos de la realidad. Hugo Vitienes sacó un córner impecable, mandó el balón al punto de penalti y allí, Lucho voló por encima del resto y cabeceó para poner el cero a dos definitivo y el partido de cara para la Gimnástica.

Reacción local

Pese a lo desfavorable del resultado cuando se acercaba ya el setenta de juego, los futbolistas dirigidos por José Emilio Mantecón no dejaron de apretar a sus rivales y siguieron metidos en el partido pero los de Chiri buscaban aún más. Lucho lo intentó con un tiro lejano pero la pelota se fue alta. Entonces, los santanderinos empezaron a desinflarse acechados por el agotamiento y la pesadez de los minutos.

Los visitantes se metieron de lleno a jugar en el campo rival durante el tiempo que le restaba al partido y en el 87 se pudo haber cantado otro gol para la Gimnástica. Nacho tuvo la ocasión primero y Lucho después, hasta formarse un 'overbooking' de futbolistas en un espacio reducido del área de Víctor que hacía inexplicable que el esférico no terminase empotrado contra la red. Pero el azar es así de caprichoso y el balón no llegó a sobrepasar la línea de la portería del equipo visitante. Y aún quedó tiempo para el cabezazo de Palazuelos en el último minuto, que Víctor, que ayer tuvo buenas acciones, mandó a córner.

La cara B del encuentro de ayer fueron las numerosas faltas que se vieron sobre el terreno de juego. El partido se saldó con un total de cuatro amarillas repartidas por igual entre ambos equipos, pero en la grada de San Román se quedaron con ganas de más. Hubo algunas no señaladas y otras que hacían diferir las opiniones de los aficionados con la del colegiado.

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