La Gimnástica se piensa ahora su conversión en Sociedad Anónima

Perry conduce el balón durante el partido ante el Castro./Luis Palomeque
Perry conduce el balón durante el partido ante el Castro. / Luis Palomeque

El club reconoce que se había visto obligado a abordar el proceso con gran rapidez y admite que descartaría esa vía si encontrase otra forma de financiación Óscar Fernández vive un buen momento tras una temporada «fastidiado»

JOSÉ COMPOSTIZO TORRELAVEGA.

La Gimnástica se lo piensa. Sigue y seguirá -a corto plazo- sin decidir si se transforma o no en Sociedad Anónima Deportiva. Tras la reunión que mantuvieron -hasta altas horas de la madrugada del jueves- en la sede del club el presidente de la entidad Tomás Bustamante y el resto de sus compañeros de directiva, decidieron posponer la fecha de la convocatoria del referéndum previo, ese 7 de enero en el que la masa social de la entidad debería votar a favor o en contra de la conversión del club coincidiendo con la inauguración de la segunda vuelta de la competición en El Malecón.

El presidente gimnástico, Tomás Bustamante, reconoció que «lo teníamos un poco cogido con pinzas», motivo por el cual han decidido finalmente aplazar la cita. «Nos quedan muchas cosas pendientes», añadió ayer.

«A partir de ahora nos lo tomaremos con calma y vamos hacer las cosas bien, ya que nuestra idea era convocar un referéndum, quizá demasiado rápido un poco por la premura con los pagos a la Agencia Tributaria», aseguró Bustamante antes de añadir que «ahora vamos a ir más relajados y lo solucionaremos por otro lado y podemos dejar la votación para un poco más adelante».

El presidente blanquiazul admitió que no queda otra: «No es el escenario ideal, dado que hay un poco de crispación en el entorno de la afición por lo que habrá que explicárselo bien a los socios antes de hacer nada». Tras el aplazamiento del referéndum la Gimnástica, que cuenta con 830 socios con derecho a voto, aún no ha fijado fecha para la nueva asamblea y el pertinente referéndum: «No estamos pensando en ninguna fecha, lo que queremos primero es crear una comisión con varios socios para hacer un seguimiento y saber los pros y los contras de la reconversión», señaló Bustamante.

La directiva no mantiene su idea de crear una SAD, consciente de la poca popularidad que esta medida tendría en una parte de la masa social, pero como única alternativa a la crisis económica. «Si nosotros conseguimos una inyección de liquidez por cualquier otro lado lógicamente la sociedad quedaría relegada», admite en un supuesto por ahora improbable.

«Todos los días estamos tapando agujeros, porque estos problemas vienen de la herencia que recibimos cuando accedimos a dirigir el club, pero lo que más nos come la cabeza son las deudas con la Agencia Tributaria», añadió el presidente sobre la labor de una directiva asfixiada por la deuda y sus intereses.

Los pasos que el club dé en los próximos días serán cruciales para el desarrollo de la entidad que tiene contraída una deuda de cerca de un millón de euros (945.042,07, alrededor de 400.000 menos que la de 2014) y necesita liquidez. El mensaje de su presidente, Tomás Bustamante, es claro: «Con unos 300.000 euros iríamos bien, aunque nos arreglaríamos con 200.000». De lo contrario, los intereses seguirán devorando la amortización.

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