«Igual es el momento de cambiarlo»

Los jugadores del Sámano y del Laredo, el pasado sábado sobre el 'patatal' en que se ha convertido el campo de Vallegón./SANE
Los jugadores del Sámano y del Laredo, el pasado sábado sobre el 'patatal' en que se ha convertido el campo de Vallegón. / SANE

El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Castro, Humberto Bilbao, califica de «patatal» el campo del Sámano, sobre el que tenía que haberse actuado «hace mucho tiempo»

José Compostizo
JOSÉ COMPOSTIZOSámano

Al prao. Para ver de primera mano lo que el partido Sámano-Laredo del pasado sábado reveló en toda su crudeza. Un partido más para el modesto club castreño en ese 'campo' de fútbol, pero que por mor del revuelo mediático que se ha armado, se ha convertido en el paradigma de la heroicidad sobre un terreno de juego y las penurias del fútbol modesto. Humberto Bilbao es desde hace ocho meses concejal de Deportes del Ayuntamiento de Castro, municipio al que pertenece la pedanía de Sámano. Ayer se personó en Vallegón para comprobar el cenagal en el que intenta jugar un equipo de su ayuntamiento. Y como milagros hay los justos, el estado del campo estaba igual que el sábado. Un horror donde es imposible jugar al fútbol.

«Lo he visto y es un patatal. También ha influido la racha de mal tiempo que actualmente tenemos. Por eso igual es el momento de cambiarlo», añadió Bilbao. «Pero es un tema que tenía que haberse realizado hace mucho tiempo». El concejal asume su responsabilidad actual, «pero que la gente de Castro piense a dónde se ha ido el dinero cuando lo había», comenta el edil, quien reconoce que las instalaciones del municipio «y no sólo este campo, sino todas -incluidas las de bajo cubierta- están abandonadas. Todas tenían que haberse arreglado hace quince años, pero el dinero se gastó en fuegos artificiales».

El alcalde pedáneo de Sámano, José María Liendo, estuvo en esa visita a las instalaciones del equipo samaniego. Y reclamó al Ayuntamiento de Castro Urdiales que tome medidas para arreglar las deficiencias del campo de fútbol de Vallegón. «Es inaceptable el mal estado en el que se encuentra y el deterioro al que se ve sometido cada vez que llega un temporal de agua». Entre las reclamaciones que Liendo realizó a Humberto Bilbao se encuentran la reparación del drenaje tan antiguo que tiene actualmente el terreno de juego. «Está obsoleto porque ya tiene muchos años y cada vez que llueve, se inunda el campo, pese a los intentos que realizan los directivos porque esto no suceda». La peor consecuencia de ese mal estado del campo ha sido «alguna lesión en los jugadores».

Las instalaciones no han recibido mejoras de calado desde que se construyeron, allá por los años 70

El alumbrado

Por su parte, directivos del Sámano trasladaron al concejal de Deportes del Ayuntamiento castreño que también existen problemas con el alumbrado del campo. «Nosotros sólo pedimos cosas simples. Que nos manden un electricista para colocar un foco o que nos den algo de pintura. Creo que esas obras se podrían hacer con gente que trabaja para la comunidad», indicó Liendo.

Desde la Junta Vecinal han presentado una memoria valorada para el acondicionamiento de todo el sistema eléctrico del campo de Vallegón, «pero aún no nos han contestado. Cuando yo era concejal, intentaba cooperar con el club con pequeñas cosas, como arreglar las cubiertas, arreglar la oficina o colocar un desfibrilador. Ahora no nos conceden nada», asevera Liendo, que piensa que el campo de fútbol es un aprovechamiento del polígono de Vallegón y como no se tengan en cuenta algunas de sus reclamaciones, «se le doy al Ayuntamiento y que se haga cargo de él».

Desde que se construyeron, a finales de los años 70, las instalaciones de Vallegón apenas han recibido mejoras de calado. Lo saben bien los jugadores del Sámano, que soportan su calamitosa realidad. «¿Los problemas? A patadas: vestuarios desfasados, un calentador de agua que no llega para ducharnos todos...», responde uno de los jugadores, Carlos Liaño. El sueño del equipo sería una renovación total de las instalaciones, con un campo de césped artificial incluido. Pero hasta que eso llegue, se conforman con poco. «No solicitamos más que una pequeña ayuda en el mantenimiento diario», dice el vicepresidente del club, Joseba Fernández.

Mientras la ayuda llega, lo que queda es ilusión. Con un 90% de jugadores castreños, las ganas no faltan para poder firmar una buena temporada en Tercera. Incluso para, a día de hoy, seguir imbatidos en ese patatal al que llaman campo de fútbol. El orgullo del Sámano es mucho más grande que los medios con los que cuenta.

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