Fútbol | Tercera División

La Gimnástica ya roza el liderato

La Gimnástica ya roza el liderato
Sane

Los torrelaveguenses vencen al Cayón a domicilio y se colocan a tres puntos del Laredo, que no pasó del empate ante el Sámano

ADELA SANZSarón

Si no existiera el invierno, la primavera no sería placentera, y si no pasamos por la adversidad, la prosperidad no sería bienvenida, escribió la estadounidense Anne Bradstreet. En los momentos difíciles, cuando no se ven más que sombras y parecen no hallarse ni el sendero ni la estrella que oriente el camino, sólo la fe sostiene el ánimo de quien pelea. Cuando la Gimnástica, a finales de octubre, tras el relevo en el banquillo y el empate en Barreda, ocupaba la quinta posición a ocho puntos del Laredo, pocos eran quienes confiaban en que el equipo, trece jornadas después, iba a situarse segundo a tan sólo tres del liderato, después de enlazar doce partidos sin perder, con once victorias y un empate.

Los torrelaveguenses, de la mano de Pablo Lago, están logrando lo que únicamente los más optimistas pensaban hace un par de meses y medio. Semana tras semana, el equipo sigue sumando triunfos, agrandando el número de jornadas sin que ningún rival logre detener su marcha y transformándose en un conjunto casi invulnerable en defensa, de tal modo que ya son cinco los partidos sin encajar un gol, algo que solamente ha sucedido una vez en los últimos once encuentros.

El partido del Fernando Astobiza se antojaba importante por varios motivos, pero quizás los dos más importantes eran el hecho de que el equipo blanquiazul llevaba sin ganar allí cuatro temporadas –en las que, por cierto, no había marcado un gol– y que el Cayón sumaba ya nueve partidos sin perder. De entrada, alicientes suficientes para considerar que el reto que afrontaba la Gimnástica era, quizás, el más importante de las últimas fechas y de un gran valor simbólico y moral.

Los blanquiazules encadenan doce jornadas consecutivas sin perder en Liga

El actual campeón no sólo pasó la prueba, sino que lo hizo de forma brillante. Y eso que no lo tuvo fácil. En un campo embarrado y con un rival que siempre juega al límite, el reto que se avecinaba podía calificarse con varios adjetivos, pero nunca de sencillo. Así, tras chocar contra un muro de granito durante 80 minutos y hallarse a punto de sucumbir ante el empuje de su oponente, que contó con un par de buenas oportunidades para llevarse los tres puntos, un tanto de cabeza de Luis Alberto y casi al final otro gol de Barbero –recién incorporado al partido– liquidaron cualquier ilusión local y confirmaron que lo de la Gimnástica no es casualidad, y que es un firme aspirante a revalidar el título.

0 Cayón

Manu Márquez, Íñigo (Rodrigo), Resi (Salcines), Bolado, Estrada, Chili, Goñi, Lavín, Briz, Miguelín y Adrián Torre (Pala).

2 Gimnástica

Álex Ruiz, Fer, Camus, Luis Alberto, Cote, Víctor, Palazuelos, Vitienes (Nacho Huertas), Fermín, Cagigas (Javito) y Nacho Rodríguez (Barbero).

goles
0-1 m. 81 Luis Alberto; 0-2 m. 88 Barbero.
árbitro
García García. Mostró amarillas a los locales Briz, Chili, Goñi, Bolado y roja directa a Miguelín y amarilla a los visitantes Camus y Cagigas.
incidencias
Fernando Astobiza (Sarón). 400 espectadores.

La primera mitad resultó igualada, tanto en juego como en ocasiones. Hubo que aguardar casi un cuarto de hora para que llegasen las primeras acciones de peligro, una por cada equipo. Primero un remate de Chili que se fue alto y después un lanzamiento desde la frontal de Vitienes. Las mejores oportunidades se produjeron ya cerca del descanso y tuvieron a Cote en el papel protagonista, primero con una contra visitante que no acertó a culminar y después tras un centro del cayonés Miguelín, que el central blanquiazul desvió por los pelos.

Ocasiones alternas

A su regreso al césped pudo adelantarse la Gimnástica, pero Vitienes erró ante Manu. En la siguiente jugada, fue el equipo de Mantecón el que casi marca. Lo evitó Álex Ruiz, que despejó un remate de Goñi en una exhibición de reflejos. Poco más hubo hasta casi el final, cuando ya se daba por bueno el empate. Entonces fue cuando Luis Alberto cabeceó a la red en un saque de esquina y decantó el partido del lado blanquiazul. Y Barbero, a tan sólo dos del final, cerró el marcador.

En un partido de pocas oportunidades, como era de esperar cuando se enfrentan dos de los mejores conjuntos defensivos de la Liga, parecía claro que el triunfo se iba a decantar del lado del que estuviera más acertado. De no ser por la inspiración de Álex Ruiz, los tres puntos pudieron quedarse en Sarón, pero en ocasiones también la fortuna desempeña un papel en el fútbol. Claro que tampoco se le puede atribuir a la suerte el protagonismo en una victoria en la que hubo buen hacer colectivo y solidez en defensa.

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