Patricio Orduña avanza con el balón ante la mirada de sus compañeros Matías y David González
Patricio Orduña avanza con el balón ante la mirada de sus compañeros Matías y David González / Luz Fierro

Los bisontes muerden el polvo

  • El Alcobendas se deshace del Independiente en un gran segundo tiempo. Los verdes mantuvieron el tipo en la primera mitad, pero no pudieron evitar llegar al descanso en desventaja

Hay días que no. Y no es no. Al menos para el Independiente, que tras aguantar el tipo durante la primera parte se desfondó en Alcobendas. Ninguna. Y cayó fulminado por un claro 46-10 en un duelo con demasiado castigo para los cántabros. Los locales rompieron el partido en el segundo tiempo con cinco ensayos y ya nada hubo que hacer. La diferencia de presupuesto, como tantas veces –aunque no ocurra siempre– se dejó ver en el campo. Los locales, con seis ensayos –en el primer tiempo sólo cayó uno– obra Linklater, Iñiguez (dos), Diego García (dos) y Bemejo rompieron claramente el partido tras el intermedio dejando sin respuesta la gran imagen de los bisontes cántabros en el primer tiempo.

La historia de los Bisontes en Alcobendas se articula en dos capítulos muy distintos. La primera mitad estuvo marcada por la igualdad entre, pero los granates abrieron brecha con tres ensayos en los primeros diez minutos tras la reanudación. Después los madrileños fueron aumentando su renta hasta llegar al 46-10 final.

El Independiente había salido al césped de Las Terrazas con la intención de dominar y de hecho fueron verdes los primeros minutos, con todo el juego desarrollado en la 22 local, pero las acometidas de los bisontes no prosperaron gracias a la seria defensa madrileña. No fue hasta el minuto 14 cuando Mariano García aprovechó un golpe de castigo para adelantar a los cántabros 0-3 en el marcador.

El Alcobendas supo reaccionar y buscar campo contrario para que en la primera jugada bien hilada por la línea granate Linklater posara la primera marca de los suyos junto al banderín. Su posterior transformación colocó el 7-3 marcador y después el apertura, gran protagonista del partido, falló un golpe de castigo para redimirse poco después ampliando distancias al pié en el minuto 29 para colocar el 10-3 con el que se llegó al descanso.

Color granate

Tras la reanudación la igualdad se tornó en dominio total granate. En los primeros diez minutos de juego tres ensayos de Diego García, Arturo Íñiguez y Gonzalo Bermejo, todos transformados por Linklater, pusieron un 31-3 rompió definitivamente el partido. Lo demás ya fueron minutos de la basura y ya sin nada que perder los del Chucho Mozimán trataron de crecerse lanzándose a la zona de marca rival, pero no encontraba el premio hasta que una intercepción de Aldo Cornejo le permitió posar el oval bajo palos para que el Capurro transformaba de drop y colocar un honroso 34-10. Sin embargo, aún no había terminado el castigo para los verdes, que siguieron encajando hasta llegar al final con un 42-10 definitivo que deja a las claras el devenir de un duelo sin demasiada historia.

Los santanderinos tienen ahora tiempo para reponerse ante de recibir en el campo de San Román al Complutense Cisneros en la tercera jornada de una Liga que se prevé compleja para los bisontes, un equipo que de todos modos no renuncia a seguir en la aristocracia del rugby español.