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Dani Pérez antepuso «la familia»

Astillero, en plena regata enBermeo.
Astillero, en plena regata enBermeo. / Maika Salguero
  • El ya extécnico de Astillero dice que su marcha no se debe a un asunto económico

  • Reconoce que la oferta no le satisfacía, pero que fueron su vida personal y aspiraciones deportivas las que motivaron su decisión

El ya exentrenador de Astillero, Dani Pérez, ha querido despedirse de la afición dando su punto de vista sobre la salida del club. Afirma que le duele dejar el club, pero que la entidad tiene un grave problema económico y social, ya que los remeros cántabros no quieren remar en Astillero. Reconoce que cuando les ha llamado le han dado la negativa por respuesta y también que los motivos de irse no radican en lo económico. «Lo que más ha pesado en mi decisión ha sido, primero, el aspecto familiar: En segundo lugar lo deportivo y por último, lo económico. Por este orden», dice.

Su destino es Meira, «un club que no se puede plantear el ascenso ya que tiene pocos remeros y dificultades económicas, pero estaré en casa y eso también vale mucho». Por eso, puso en la balanza «la vida personal y la vida en la ACT. Después de lo que se ha dicho, la impresión que hay es que me he ido por dinero, y a mi eso me hace mucho daño».

Intenta hacer un diagnóstico de lo que ocurre en Astillero: «Lo que sucede es que el entrenador y la directiva se enfrentan a una situación económica muy delicada.

Astillero tiene muy mala imagen y no vienen los remeros cántabros ni los que te puedan interesar de Vizcaya, por mucho que les llames y por mucho que lo hagas bien deportivamente. Es increíble. Estás séptimo en la Liga, rozas entrar en La Concha, descuelgas el teléfono para llamar a un remero cántabro y te dice que a Astillero no viene. Eso es durísimo». Algo que, estima, «vendrá de años atrás. De deudas del club. No lo sé». Eso, añadido a la oferta de Meira «para volver a casa en unas condiciones aceptables», le empujó a hacer las maletas.

Por eso dice no entender lo que se dice de él desde el club astillerense. «Me parece terrible que me hagan esto. No hay una situación sólo económica. Las cifras que se han dado no son ciertas.Se acercan, pero no son ciertas. Lo que se ha dicho es que yo pido más dinero y eso es mentira. Yo pedí las mismas condiciones que las que tuve en 2015 y 2016».

«No es que yo quiera más –insiste–; es que me ofrecen menos. Es una negociación normal entre una directiva y un entrenador; yo tenía unas condiciones y ellos consideran que el club esta mal económicamente y me reducen la ficha».

Por otro lado, cree que la negativa de los remeros cántabros a militar en Astillero es un gran lastre «para ir creciendo». El club tiene «dependencia de remeros de fuera y eso te impide realizar un buen trabajo. Lo vengo advirtiendo desde hace tiempo». «A todo esto se le suma que yo estoy fuera de Galicia, dejando mis proyectos personales y otros proyectos laborales que tenía aquí, alternativos o paralelos al remo, parados. Aquí no hay ni buenos ni malos, ni yo pedí más dinero, ni la directiva me recorta por capricho», matiza.

A juicio del preparador gallego, la situación económica de Astillero «es muy mala», pero aun así, afirma que le duele dejar un club al que llegó «con mucha ilusión». «Yo entiendo que me reduzcan la ficha, pero ese es uno de los condicionantes que tuve para salir de Tirán hace dos años. Para mí es muy doloroso dejarlo», dice, antes de asegurar que «ahora no puedo crecer allí. Esa era mi ilusión. Ir creciendo año a año y asentar a la trainera entre los siete primeros de la ACT». Asimismo, explica que habló «con los remeros gallegos» y les comentó que «para seguir en Astillero y mejorar necesitaba sustituirles por otros cántabros. No se puede entrenar sin completar la trainera y por este motivo llega el planteamiento deportivo».

Vasile Matei

A la crisis abierta en Astillero se unen unas declaraciones del remero Vasile Matei, quien no se explica que el club ponga en entredicho el trabajo del entrenador y sus pupilos «con todo lo que lucharon los remeros, encabezados por Dani». «Esta directiva ha salido gracias a nosotros y lo estropea todo en un cerrar y abrir de ojos». Por eso, no acepta las promesas del club: «Dicen que vamos a estar mejor. A ver cómo. Económicamente todo sigue igual que el año pasado, con deudas de meses, combustible, dietas... Y ahora se rompe el grupo. Esto no tiene precedentes», se lamentaba.