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Un futuro de ambiciones

Un futuro de ambiciones
/ María Gil Lastra
  • El nuevo equipo directivo de la Federación Cantabra de Hockey ultima un plan para mejorar el nivel de lo técnicos y la calidad de los clubes

La Albericia volvió a convertirse el pasado fin de semana en un hervidero de hockey. Equipos masculinos y femeninos –y mixtos en el caso de los más pequeños–, distribuidos todos en los dos campos de hierba artificial que existen en el complejo deportivo santanderino, en el pabellón exterior y el polideportivo de patinaje, se repartieron las competiciones que un fin de semana más accionan los engranajes de los clubes que aglutinan a más de 500 pequeños aprendices de este deporte en Cantabria.

«Este año estamos muy contentos porque volvemos a tener más niños y notamos que la afición crece de nuevo», cuenta Ignacio Floranes, desde hoy flamante presidente de la Federación Cántabra de Hockey. La afición regional por este deporte no es algo nuevo. De las filas de sus clubes más importantes –Sardinero HC, RS Tenis y Parayas–, han salido algunas de las figuras nacionales e internacionales de mayor renombre. «Este año además contamos con una incorporación fuerte como es la del equipo campurriano», agrega Floranes.

Una mejora palpable

Desde la puesta en funcionamiento del segundo campo de hierba artificial en La Albericia, hace ya cuatro años, la escalada de calidad ha sido exponencial. «Antiguamente entrenábamos en un mismo campo los 12 equipos que teníamos. Ahora nos repartimos mejor al tener estos dos espacios. Al final eso se ha notado en rendimientos y en títulos a nivel nacional», destaca el presidente de la federación. Los objetivos para los próximos cuatro años pasan por la mejora hacia objetivos aún más altos.

«Creo que la tradición de buenos jugadores que tenemos en Cantabria se crea por la buena organización que tienen los clubes en el sentido de que saben hacer una familia deportiva. Los niños empiezan a formarse en esas filas y van creciendo en una entidad. Una vez alcanzan la edad adulta y se han convertido en buenos deportistas, es normal que se sumen al cuerpo técnico para echar una mano con los entrenos de los más jóvenes. Así es como se transmite la calidad de los más mayores a los más pequeños y en esa cadena que no termina nunca está el secreto del éxito», remarca Floranes.

La suerte está echada y hay oportunidades que ciertas categorías no deberían dejar escapar. Las chicas cadetes preparan el Campeonato de España que se disputará a mediados de marzo en Santander con la organización del Club Sardinero HC. Se han inscrito siete equipos: RSTenis, Sardinero HC, Tenis 1906, Campoo RC, Sardinero 83, Parayas y SHC.

En juveniles, Cantabria acogerá la Copa de España, que se celebrará también este año para categorías masculina y femenina en Santander. «Puede haber buenas oportunidades para que los equipos cántabros vuelvan a demostrar que tienen una gran calidad a nivel nacional», certifica Floranes mientras toma posesión de manera formal después de un tiempo como presidente en funciones. «Tenemos proyectos de cara al futuro. Planes que tienen que ver con mejorar aún más la calidad de los entrenadores para así poder lograr aún mejores resultados», explica.

Los mejores técnicos

«Varios convenios con la Universidad Europea del Atlántico nos ayudarán a contar con su ayuda tanto en materia de preparación física como en todo lo relacionado con la psicología. Porque en sendas materias esa universidad tiene grados y por lo tanto personas expertas». «Si mejoramos la manera en que nuestros entrenadores imparten sus sesiones, mejoraremos también los resultados», aclara. Habla de organización de grupos, de capacidad de liderazgo y de todo lo meramente práctico para poner a punto a un deportista especializado en hockey. «Luego está la psicología. Cuando los chavales viajan a Campeonatos de España, es crucial que tengan capacidad de controlar los nervios, las emociones...».

La única losa que pesa ahora en la federación es la situación de ciertos clubes como es el caso de Parayas. «Atraviesa una situación un poco complicada en lo económico y es una pena porque es un club que tiene mucho potencial para alumbrar buenos jugadores».

Entre tanto, las competiciones continúan en todas las instalaciones de La Albericia en un recorrido que construye un círculo de aspiraciones: los pequeños que finalizan sus partidos en los pabellones recogen su material y miran a los campos de hierba artificial mientras regresan a casa. Piensan que quizá dentro de uno o dos años puedan ser ellos quienes necesiten botas de tacos para jugar a ese mayor nivel reservado por ahora a los más mayores.