balonmano

El Sinfín hinca la rodilla ante un Ademar superior

Óscar Río ensaya el lanzamiento.
Óscar Río ensaya el lanzamiento. / Roberto Ruiz
  • Los de Reñones, con problemas en el pivote, plantaron cara antelos leoneses, candidatos al subcampeonato

El Sinfín debutó con derrota en su segunda temporada en Asobal ante un Ademar que justificó sus aspiraciones de luchar por la segunda plaza –la primera parece coto exclusivo del Barça–. Los santanderinos no tuvieron muchas opciones no sólo por la categoría del rival, sino por los problemas físicos de sus pivotes. Herrero Lon se vistió para estar en el banquillo y Diego Muñiz afrontó el partido mermado. Blázquez tuvo que cubrir el puesto y quedó patente que el canterano, a pesar de sus intentos, no hacía el mismo daño a la defensa rival. Tampoco la actuación con los leoneses de Juanín García, que dejó constancia en La Albericia de que quien tuvo retuvo, ayudó a que la derrota cántabra fuera menos llamativa. El miércoles ante el Bidasoa es de esperar que el Sinfín pueda estar al completo para poner en apuros a los irundarras en el mítico pabellón Artaleku.

En un intenso arranque con planteamientos similares, los cántabros apostaron como gran variante respecto a su rival por tres cambios defensa- ataque, entrando en el 6-0 Calderón, Muñiz y Nikolai, mientras que en el 3-3 jugaban Río, Paredes y Blázquez. Rafa Guijosa. por su parte, hacía dos cambios ataque-defensa, jugando de cara a la portería local Simonet en el centro y Vieyra en el lateral derecho, mientras que en defensa eran Fernández y Carou los encargados de integrarse en el 6-0.

Los primeros minutos reflejaron un dominio alterno, con iniciativa santanderina en el marcador, pero lo que se ponía de manifiesto es que el Ademar realizaba sus acciones de ataque y defensa con una marcha más que los de Reñones. Más intensidad, mayor velocidad en la circulación de balón y una buena definición de cara a la portería que ocupaba Ernesto, que estuvo a un gran nivel.

Sin embargo, la defensa local sufría para frenar el juego visitante y a esto se unía la labor del incombustible Juanín García, muy efectivo en el extremo izquierdo. Así comenzó a desnivelarse el duelo a favor del Ademar. Demasiado pronto.Y mientras, el ataque santanderino, con Río como central, Paredes en la izquierda y Amarelle en la derecha, se atascaba demasiado y siempre estaban jugando bajo la amenaza del pasivo.

A esto se unió los minutos que jugaron en inferioridad, muy bien aprovechados por los leoneses, que demostraron tener procedimientos tácticos para superar con cierta facilidad la defensa en inferioridad del rival. Los cántabros aguantaron el tipo hasta el minuto 18 (5-7), pero varios errores no forzados desembocaron en un parcial de 0-5 que subió al marcador un contundente 5-12 a falta de seis minutos para el intermedio. Con esa ventaja de siete tantos transcurrieron los minutos hasta llegar al descanso. Aunque dos goles de Paredes recortaron las diferencias, Piñeiro y Juanín García elevaron la diferencia hasta el 8-15.

Más intensidad

Tras lo visto en los primeros treinta minutos se antojaba muy complicado dar la vuelta al marcador. Incluso en los primeros minutos de la segunda mitad los visitantes alcanzaron la máxima diferencia (9-17), con Paredes en lugar de Río como director de juego, Ros a la derecha y Calderón a la izquierda. A los seis minutos los cántabros aumentaron la intensidad y lograron un parcial de 3-0 para un 14-19 con el que la grada se animó. Pero enfrente de los santanderinos había demasiado rival.

La primera línea de los de Ademar comenzó a consolidar su juego, con Simonet en el centro, Costoya en la izquierda y Vieyra en la derecha. Los dos laterales, letales en sus lanzamientos, sentenciaron. Calderón, Paredes y Ros llevaban peligro a la portería rival, pero no era lo suficiente como para dar la vuelta al partido. La desventaja de cinco goles fue una losa y el Ademar sólo tuvo que dejar pasar los minutos hasta el final.