balonmano

El Sinfín choca contra un muro

El jugador del Sinfín Guillermo Ros busca la portería del Huesca.
El jugador del Sinfín Guillermo Ros busca la portería del Huesca. / LOF
  • Los cántabros, que siguen sin conocer la victoria fuera de La Albericia, cayeron por tres goles ante un Bada Huesca en racha

Basta un dato. El Sinfín tardó once minutos en anotar el primer gol en la pista del Palacio de los Deportes de Huesca, donde este viernes se enfrentaba contra el equipo revelación del arranque de temporada en Liga Asobal. Jorajuría firmó los dos primeros tantos de sello visitante, que dejaron un nefasto balance para los cántabros en el cuarto de hora inicial. El mal inicio del conjunto santanderino hipotecó sus opciones de victoria en su visita a la capital oscense, donde cosechó la cuarta derrota de la temporada. El Sinfín volvió a caer fuera de casa, al igual que sucedió en los dos desplazamientos anteriores.

Los pupilos de Rodrigo Reñones afrontaban el partido con las buenas sensaciones que dejó la victoria ante el Helvetia Anaitasuna en la pasada jornada. Unos puntos que sirvieron para que el cuadro cántabro pusiera algo de distancia con respecto a los últimos puestos de la tabla clasificatoria, aunque esta derrota les vuelve a hacer mirar hacia la zona de abajo en lugar de poder aspirar a otras pretensiones. Mientras, el Bada llegaba también en un excepcional momento de forma y resultados y, con su victoria de este viernes, logra enlazar su tercer triunfo consecutivo, después de vencer ante Cangas y llevarse los dos puntos en el ‘infierno’ arandino en las dos fechas anteriores. Finalmente, el viento sopló más fuerte a favor de los de Nolasco, pese a haber perdido a uno de sus hombres más fuertes en la anterior jornada, lo que les permite mantenerse en la parte alta de la tabla y deja al Sinfín provisionalmente undécimo con cuatro puntos.

El comienzo del partido fue nefasto para la escuadra visitante. Después de once minutos sin conseguir perforar la portería rival, el luminoso marcaba un 5-2 en el 15, con caras de cierta incredulidad en el banquillo cántabro. Sin embargo, aunque costó, los jugadores del Sinfín fueron poco a poco entrando en el partido. No salían las cosas en ataque, pero el equipo sí rendía razonablemente bien en tareas defensivas, lo que permitió que el marcador favorable a los oscenses no se disparara en ningún momento. Albergaban esperanzas de una posible remontada cuando los atacantes consiguieran afinar el tiro.

Las fuerzas se igualaron antes del paso por vestuarios, donde se llegó con un 13-11, pero la sequía de los primeros parciales supuso un lastre demasiado pesado que el Sinfín cargaría hasta el bocinazo final. No obstante, después de haber estado durante gran parte del primer periodo con cuatro goles de desventaja, verse sólo a dos permitía al menos afrontar con un moderado optimismo el segundo periodo.

Pablo Paredes se había echado el equipo a la espalda una vez superado el ecuador del primer periodo, cuando Gómez Lite levantó un muro en la portería del Bada Huesca y detuvo un siete metros. El 22 del BM Sinfín encadenó cuatro, y consiguió así abrir grietas en el dominio local e igualar los parciales, hasta ponerse en el retrovisor del cuadro de Nolasco, que se vio obligado a pedir un tiempo muerto en el 29. Fue cuando los cántabros lograron la mínima diferencia del encuentro tras la posesión inicial.

Nakaria no llegó a ver el gol

El segundo periodo arrancó con un tanto de Álex Marcelo que Nakaria –el portero del Sinfín, que era puda por sus problemas en el hombro, pudo jugar finalmente– no llegó a ver y que sirvió a modo de advertencia. La arenga de Nolasco había calado más fuerte que la de Reñones en el vestuario. El marcador volvió a decantarse para el cuadro oscense. Dos pérdidas en ataque del Sinfín permitieron de nuevo al Bada irse a los cinco arriba para atravesar el ecuador de la segunda parte. Entonces, Óscar Río vio la roja directa por frenar con un golpe en la cara la internada de Álex Marcelo en los seis metros.

Exhibición en portería

Se resistió a bajar los brazos el equipo visitante y nuevamente fue Paredes el que tiró de envergadura para acometer a la cada vez más agotada defensa del Bada, pero cuando se iban a poner nuevamente a tres en el marcador, un sublime Gómez Lite levanto la pierna ante el lanzamiento del lateral cántabro. El marcaje de Postigo sobre Teixeira, en una defensa 5-1 no impidió que los oscenses soltaran marras hasta los cinco goles de diferencia, una ventaja que se antojaba ya francamente complicada para el conjunto santanderino.

El guardameta local sepultó toda opción del Sinfín de darle la vuelta al marcador, al detenerle un siete metros a Jorajuría cuando se iba a entrar en el último parcial. Aunque Nakaria hizo lo propio en la meta opuesta y el Bada finalizó con un hombre menos por exclusión de Teixeira, el marcador se quedó en un 29-26 en un partido en el que el Sinfín se vio obligado a marchar contracorriente en todo momento y que acabó pagando su falta de acierto goleador en el primer tramo del choque.