Balonmano-liga asobal

El Sinfín cae sobre la bocina

Herrero Lon lanza a portería rodeado de jugadores del Granollers.
Herrero Lon lanza a portería rodeado de jugadores del Granollers. / Daniel Pedriza
  • Los cántabros plantaron cara al Granollers y un solitario gol de Arnau en el último segundo les privó del más que merecido empate

El Sinfín perdió de forma injusta ante el Granollers por 26-27 al conseguir los catalanes el gol del triunfo sobre la misma bocina. El empate habría contentado a todos y sin embargo un solitario tanto dejó a los cántabros sumidos en la desesperación. Makaria, con un gran porcentaje en la portería, fue de lo más destacado del Sinfín, ayudado perfectamente por el trabajo defensivo de sus compañeros que a base de incomodar a los jugadores del Granollers lograron cimentar una actuación a la que la falta de fortuna les privó de sumar algún punto en la contienda.

El partido comenzó con un 6-0 defensivo por parte de los dos equipos y con las mismas variables defensa-ataque. Los santanderinos Paredes y Lon jugaban en ataque, mientras que Calderón y Diego lo hacían en defensa. En los vallesanos Arnau y Kasal eran los atacantes y Marc y Ferrer afrontaban el trabajo defensivo. La salida de los de Carlos Vivir fue muy intensa y pronto cobraron ventaja en el marcador, ya que a los dos minutos mandaban por 0-3. La reacción del bando local no se hizo esperar y con un Makaria en estado de gracia conseguían empatar con un parcial de 3-0; tantos de Ros, Calderón y Jorajuria. Todo esto ocurría en el minuto siete. A partir de este instante el partido se igualó, pero las imprecisiones de los santanderinos facilitó los contraataques de Álvaro Cabanas, que con tres goles consecutivos puso a los suyos con 4-7. Con siete minutos para llegar al descanso el Sinfín cogió la iniciativa en el partido pero al descanso, la igualdad era total. Empate a once goles.

Final agónico

La segunda parte dio comienzo con un Granollers más entonado que los santanderinos y fruto de ello volvieron a coger la iniciativa con ventajas que oscilaban entre uno y tres goles. Los visitantes llegaron a tener un parcial de 18-24 a falta de nueve minutos. No bajó los brazos el equipo de Reñones y con goles de Lon, Amárrele, Prieto y Calderón lograba llegar a falta de cinco minutos con posibilidades de luchar por el partido: el electrónico registraba 22-25 en el último parcial.

Los santanderinos mantuvieron la fe y en el último parcial (3-1) se situaron a un gol: 25-26, a falta de dieciocho segundos. El entrenador cántabro pidió tiempo muerto. Reñones jugó con siete jugadores de campo, sin portero los últimos segundos para forzar el empate a 26 con un gol de Río. Quedaban cinco segundos para el final y los vallesanos sacaron de centro llevando el balón el central Arnau, que con un lanzamiento desde diez metros introdujo el balón en la portería del Sinfín y evitó las tablas. Un potente lanzamiento y un injusto gol que arrebató un punto a los locales.