balonmano

Poco dinero y muchas lesiones

Los jugadores del DS Auto Gomas durante uno de los últimos entrenamientos realizados en La Albericia.
Los jugadores del DS Auto Gomas durante uno de los últimos entrenamientos realizados en La Albericia. / Roberto Ruiz
  • La salvación del DS Auto Gomas pasa por ganar este fin de semana en la cancha del Benidorm

  • Jugadores, técnico y presidente analizan las dificultades que han llevado al equipo a ser el farolillo rojo de la Liga Asobal

Competir en la Liga Asobal con el presupuesto más bajo de la categoría es arriesgarse a que la lógica se imponga a la sorpresa. Y eso es precisamente lo que le ha ocurrido esta temporada al DS Auto Gomas. A falta de cuatro jornadas para terminar la competición, el equipo que dirige Rodrigo Reñones ocupa el farolillo rojo de la tabla con unos números que no invitan al optimismo. Están a tres puntos de la permanencia, sólo han conseguido dos puntos en toda la segunda vuelta, y mañana visitan la cancha de un rival directo como es el Benidorm, que le aventaja en tres puntos.

La segunda temporada del equipo cántabro en la máxima categoría del balonmano español no está siendo tan brillante como la de su debut. Con el presupuesto más bajo de la categoría e incluso inferior al de la temporada pasada, el DS Auto Gomas ha tenido que reinventarse para presentar un equipo de garantías con el que competir en la liga de los mejores. Con una plantilla en la que la mayoría de sus jugadores no pasan de ser mileuristas, el club cántabro se ha encontrado con otro lastre inesperado a lo largo de la toda la temporada: las lesiones.

Poco dinero y muchas bajas que se han traducido en una mala dinámica de resultados que ha condenado a los de Rodrigo Reñones a ver la clasificación desde lo más bajo, pero no con pesimismo. Los cántabros aún tienen posibilidades de salvar la categoría a falta de cuatro jornadas para terminar, y tanto jugadores como técnico y directiva confían ciegamente en la salvación. Su primera final. A domicilio, ante un rival directo, que no le pondrá las cosas nada fáciles. Al David de la Asobal aún no se le ha agotado el último aliento.

Servando Revuelta, presidente

«Nos han lastrado mucho las lesiones»

La jornada de este fin de semana resulta clave para el presidente del DS Auto Gomas, Servando Revuelta. Los cántabros tendrán todos sus sentidos puestos en ganarle la partida al Benidorm, pero también estarán atentos a lo que ocurra en los partidos de los otros equipos implicados en la permanencia (el Cangas del Morrazo recibe al Naturhouse La Rioja y el Villa de Aranda al Valladolid). «Nos pueden favorecer otros resultados», confía el máximo dirigente del equipo, quien cree que «con 19 ó 20 puntos nos podemos salvar dependiendo de los resultados de estos partidos y luego ganando lo que tenemos por delante». Pero todo pasa por ganar al Benidorm. «Va a ser muy duro. Será un partido de hombres y no de señoritos». Revuelta se expresa con esa contundencia porque conoce bien al entrenador rival, Zupo Equisioain, y su forma de ver el balonmano. «Hace que sus jugadores jueguen duro, como en el balonmano de siempre».

No obstante, confía en sus jugadores, a los que ya les ha transmitido sus ánimos y a los que también ha advertido que el descenso del equipo supondrá la perdida para algunos de ellos «de entre el 40 y el 50% de su poder adquisitivo». Discurso realista para motivar a los suyos con el fin de salir de una vez por todas del pozo en el que se encuentra inmerso el equipo después de una temporada en la que «nos han lastrado mucho las lesiones» y el equipo «ha perdido la identidad» que el año pasado le permitía ganar algunos partidos por un solo gol de ventaja. Revuelta confía ciegamente en el alto compromiso de su plantilla para revertir la situación. Piensa que aún hay tiempo. El presidente también aportará su granito de arena desde sus competencias. Asegura que el club tiene en cartera a dos jugadores rumanos que se pueden incorporar el próximo martes, y confía en que el último fichaje, el serbio Bozoljac, apure en su recuperación y aporte en los últimos partidos.

En caso de que al final no se logre la salvación, el presidente del club no se echará las manos a la cabeza. En su opinión, «no se acaba el mundo». Su idea será la de ponerse a trabajar en la planificación de la próxima temporada con una buena plantilla que tenga la base de la de este año». Pero insiste. «Hasta que no se consume el descenso hay que estar centrados en luchar por cada balón al máximo».

Rodrigo Reñones, entrenador

«No hemos podido hacer la plantilla deseada»

Rodrigo Reñones coincide con su presidente en que las numerosas lesiones han lastrado al equipo durante toda la temporada. «Las lesiones nunca son buenas y en nuestro caso han llegado en el momento más inoportuno. Eso ha mermado las posibilidades del equipo». Pero el entrenador no quiere focalizar el problema en la enfermería. «No podemos echar la culpa de nuestro bajo rendimiento a las lesiones, porque si un jugador se lesiona aparece la oportunidad para que otro dé un paso al frente y asuma la responsabilidad que todos los jugadores quieren». El técnico santanderino cree que han influido otras razones para llegar al tramo final del campeonato en la última posición. «Está claro que cuando uno compite en la máxima categoría, el presupuesto es importantísimo para configurar un equipo de garantías. Eso es algo que cualquiera entiende o debería entender. Por eso, a la hora de hacer la plantilla para esta temporada tuvimos que ajustarnos a ese presupuesto bajo y, por tanto, no conseguimos hacer la plantilla que el club y el cuerpo técnico hubiéramos deseado».

Pero ya no es tiempo de lamentos, sino de asumir más que nunca el reto de conseguir la salvación en condiciones menos favorables que sus rivales, entre los que se encuentra el Benidorm. La primera de las cuatro finales. Consciente de que la mala racha de resultados de la segunda vuelta (sólo ha logrado dos puntos) ha metido al equipo en una dinámica negativa en la que «ha ido perdiendo confianza en sus propias posibilidades», Reñones confía en que la dinámica dé un giro de 180 grados. «Nos hace falta un buen resultado para cambiar. Al final, en el deporte, cualquier mala dinámica cambia de la noche a la mañana consiguiendo un buen resultado. A partir de ahí, lo que ayer era negro hoy se convierte en blanco y todo se ve con mucha más claridad. Estamos trabajando para conseguir ese buen resultado».

El técnico cree que ese día llegará, a tenor de cómo ve la actitud de sus jugadores en los entrenamientos. «Están trabajando bien durante la semana. De todas formas, nosotros no debemos perder el tiempo en pensar si Benidorm es un equipo al alza o no. Nosotros sólo debemos pensar en nosotros, en conseguir no cometer errores propios que pongan en bandeja el partido al contrario y, sobre todo, volver a recuperar la imagen de equipo con carácter que en las últimas jornadas hemos perdido».

Una necesidad de recuperar la identidad en la que el apoyo de la afición será clave. Aunque la final de mañana sea a domicilio, el entrenador espera corresponder a los aficionados con el buen nivel que están demostrando en las gradas a lo largo de toda la temporada. «Nosotros lo que tenemos que pensar es en sumar puntos, sea en La Albericia o fuera. Todos estamos muy molestos con nosotros mismos porque no hemos sido capaces de dar a nuestra afición el regalo de ver a su equipo conseguir buenos resultados.

Óscar Río, jugador

«En la segunda vuelta no hemos estado a la altura»

El corraliego Oscar Río es uno de los jugadores que pone reparos a la hora de hacer autocrítica. Reconoce que la presión de las finales en casa les ha podido, y que en la segunda vuelta «no hemos estado a la altura de la categoría». Así de sincero se muestra Río a la hora de analizar la situación que ha llevado al equipo a tocar fondo. El corraliego es uno de los jugadores que se ha perdido muchos partidos por lesión (dos meses por unos problemas en la espalda), pero más que hablar de lesiones, habla del bajón que ha experimentado el equipo en su juego. «Hemos bajado la intensidad. En la primera vuelta éramos de los equipos menos goleados y ahora es lo contrario, recibimos del orden de 27 a 30 goles en casa y así en esta categoría es imposible ganar. Sufrimos muchas limitaciones y hemos perdido fiabilidad en defensa. El estado anímico está mal y hemos entrado en un círculo vicioso del que es complicado salir». Río cree que el partido a domicilio ante el Benidorm puede ser un punto de inflexión en la dinámica del equipo porque «cuando jugamos fuera hemos demostrado que lo hacemos sin la presión de tener que ganar en casa ante nuestra afición». A su manera de ver el partido, la victoria pasa por «defender bien, estar seguros de nosotros mismos, correr para hacer goles de contraataque y ser conscientes de que nos jugamos estar un año más en la Liga Asobal».

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