Bolos

Cantabria propondrá una moción de censura y un ERTE en la Federación Española de Bolos

Serafín Bustamante presenta el análisis de las cuentas de la FEB ante los representantes bolísticos./Antonio 'Sane'
Serafín Bustamante presenta el análisis de las cuentas de la FEB ante los representantes bolísticos. / Antonio 'Sane'

Serafín Bustamante puso al día a los asistentes a la reunión en Madera de Ser de la situación de la Federación Española y la propuesta de medidas a adoptar para sanearla

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

El bolo palma ya tiene una postura unificada respecto a la crisis de la Federación Española de Bolos. El organismo, en una crítica situación económica, se ve incapaz de afrontar su plan de saneamiento y sufragar la deuda generada con el Consejo Superior de Deportes durante la presidencia de José Luis Boto. Los excesivos gastos de representación de su presidente, Óscar Gómez Morante, han puesto de manifiesto esta situación, pero el problema va mucho más allá. De hecho, el propio mandatario argumentó cuando se le interrogó por los sobrecostes (llegaron a ser 25.000 euros, pero se han reducido a 15.000) que la partida inicial era insuficiente, pero que no era posible modificar la contabilidad sin incumplir el plan de saneamiento, y por eso se recurrió a otras partidas.

La empresa que gestiona las finanzas de la territorial presentó ayer ante los asambleístas cántabros de la FEB y otros personajes destacados del bolo palma sus conclusiones tras estudiar los últimos presupuestos de la Federación Española y la deuda acumulada para abordar un posible saneamiento. En definitiva, hacerla viable, toda vez que el sentir del bolo palma es mantener el organismo en funcionamiento.

Según explicó ayer el presidente de la Cántabra, Serafín Bustamante -promotor además de la nueva reunión-, «la única opción posible es un expediente temporal de regulación de empleo de sus dos empleados -administrativos contratados, puesto que la FEB externaliza el resto de servicios-, máxime cuando están los dos muy próximos a la jubilación. Así se ahorrarían así unos 50.000 euros anuales que irían destinados íntegramente a amortizar la deuda con el CSD».

Se llegó a sopesar incluso la posibilidad de una disolución de la Federación Española, de modo que cada territorial gestionara su actividad, pero esta alternativa se ha descartado -al menos por el momento- de forma prácticamente unánime.

En cuanto a la situación de Gómez Morante, tras analizar la situación e informarse de la normativa Bustamante es partidario de una moción de censura: «Estamos todos convencidos de que Óscar Gómez no quiere seguir. Está la vía de la dimisión y él ya ha dicho que está dispuesto a irse siempre que sea para que le suceda alguien del bolo palma, pero si dimite le tiene que sustituir alguien de la propia asamblea. Sin embargo, la moción de censura permite presentar a cualquier otro candidato, sin que sea necesariamente un asambleísta, así que si preferimos esta vía no es que las cosas vayan contra Óscar. Entiendo que tras la mala experiencia vivida ya no quiera gestionar esto y la opción menos traumática, aunque suene más fuerte, parece la moción de censura».

En definitiva, el presidente de la Federación Cántabra llevaría dos propuestas a la reunión de responsables de las territoriales que su colega gallego, Isidro Costas, quiere convocar «lo más urgentemente posible»: el ERTE de los dos empleados federativos -ambos con su puesto de trabajo en la nueva sede madrileña de la FEB, tras la venta del anterior domicilio social- y la moción de censura al presidente. Ahora será la nueva convocatoria lanzada por Costas la que unificará criterios antes de que se traslade la situación a la Española, ya sea a través de una reunión de sus órganos de gobierno o de la asamblea.

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