JUDO

«Es un honor que te llamen para ser profesor en las Jornadas de Torrelavega»

Sanz repetiría «sin duda» como profesor en Torrelavega./Luis Palomeque
Sanz repetiría «sin duda» como profesor en Torrelavega. / Luis Palomeque

El cántabro, olímpico en los Juegos de Moscú de 1980, ha sido uno de los maestros que ha impartido sus enseñanzas en el Vicente Trueba Ignacio Sanz Judoka

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

El japonés Jigoro Kano, el fundador del judo allá a finales del siglo XIX, estaría más que orgulloso al ver lo que ocurre en Torrelavega desde hace 18 años. Las Jornadas Internacionales de Judo de la capital del Besaya, que se han celebrado la semana pasada en el pabellón Vicente Trueba y que han contado con la presencia de 120 alumnos, se han convertido en un referente a nivel internacional, porque lo mejor de este arte marcial ha pasado por Torrelavega para impartir su magisterio.

En este 2017, Kim Jae-Bum, campeón olímpico en Londres 2012, ha sido uno de los maestros. El otro, Ignacio Sanz Paz (Santander, 1955). Uno de los mejores judokas que ha dado España y que compitió en los Juegos de Moscú de 1980 en los que consiguió un diploma. Aunque ya retirado de la competición hace años, Sanz no dudó ni un segundo en aceptar la invitación. Médico de profesión y afincado en Estados Unidos, la experiencia le ha servido para volver unos días a su tierra y a enseñar aspectos de un arte marcial que requiere «sacrificio, disciplina y perseverancia». Valores que ayudan también a triunfar fuera del tatami.

-¿Es la primera vez que viene a estas Jornadas Internacionales de Torrelavega?

-Sí, es la primera vez que sirvo como uno de los profesores del curso. Suelen venir dos. Uno de nivel mundial, y que sea reciente, como es el caso de Kim Jae-Bum. Campeones mundiales u olímpicos. Luego suele venir otro profesor más veterano para que se ocupe de otra parte del curso y enseñe aspectos educativos básicos. Que no se centre en el alto rendimiento y sí más en los fundamentos. Habían contactado conmigo muchas veces, pero no podía ser. Y esta vez sí he podido participar.

-Por la nómina de gente que ha pasado por aquí (Tadahiro Nomura, Miriam Blasco, Anton Geesink...) debe ser un honor que le llamen a uno desde Torrelavega.

-Es un honor muy grande. Porque la gente que ha pasado por aquí es de un nivel extraordinario. Es como si en un par de años, en un curso de tenis viniesen como profesores Rafa Nadal y Roger Federer. Y en Torrelavega lo hacen de forma consistente todos los años. El nivel de los profesores es altísimo.

-¿Qué es lo que se enseña en estas jornadas?

-Se suelen hacer dos sesiones cada día. Una, impartida por el invitado de honor, en este caso Kim Jae-Bum, el campeón olímpico en 2012. Lo que se enseña ahí son métodos más competitivos, tanto para entrenar como para competir. En mi caso, me he centrado en impartir métodos de enseñanza. He incidido en las bases en las que se fundamentan los judokas de élite para llegar a ese nivel.

-A sus 61 años, ¿sigue compitiendo?

-Sigo entrenando y practicando judo, aunque a veces no es más que un día a la semana. Vivo en Atlanta (Estados Unidos) desde hace cinco años. Allí han tenido siempre gente importante en este deporte, pero no hay nivel de base. Ha ido disminuyendo en favor de otros deportes de lucha.

-Y en España, ¿cómo está su deporte?

-Estoy un poco desconectado, pero lo que me cuentan amigos y compañeros es que hay un número de licencias muy importante y también mucha presencia en los colegios. El judo tiene buena salud en España. A través de varias generaciones, hay muy buenas escuelas. Aunque al igual que sucede en otros deportes, los recursos económicos vuelven a estar limitados.

-¿Qué le ha aportado el judo a Ignacio Sanz?

-El judo es un deporte muy exigente, de mucha disciplina. Como deporte de lucha es sacrificado y riguroso. Aporta perseverancia y disciplina, enseña a lidiar con la adversidad. Y esas experiencias son tremendamente importantes para la vida diaria. En el judo también es importante su aspecto participativo, ya que trabajas a diario con compañeros con los que luego compites. Tiene un aspecto social muy importante y que es uno de los principios del judo, el beneficio colectivo. El otro es el de la eficiencia máxima, por el que aprendes cuál es el mejor uso de tu energía. Todo eso, bien entendido, ayuda mucho en la vida diaria.

-¿Repetirá como profesor en Torrelavega?

-Yo repetiría, sin duda. Aunque no suele repetir nadie como profesor (risas). Pero estaría encantado. Además, estas Jornadas Internacionales de Torrelavega me han servido para volver a casa durante unos días.

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