A 24 horas del desafío

Los cántabros Chus Puras y José Luis Peña ya aguardan en Lima para la disputa del Dakar

Chus Puras, junto a su moto, ya en Lima para el inicio del Dakar./
Chus Puras, junto a su moto, ya en Lima para el inicio del Dakar.
Félix Ortiz Serrano
FÉLIX ORTIZ SERRANOSantander

Mañana arranca el Dakar. El raid más importante del mundo. Algo más que una prueba de motor (entre las más prestigiosas del planeta, por cierto): toda una aventura trotamundos y para trotamundos. Lo hace con Sebastien Loeb como uno de los grandes protagonistas en la que el galo ya ha anunciado que será su última participación. Y con Nani Roma, Carlos Sainz (ambos en coches) e Isidre Esteve como grandes bazas españolas. Y con dos cántabros en liza: Chus Puras (motos) y José Luis Peña (buggies). Todo un hito para el motor montañés. Solo Álvaro Ochogavias, que participó hace una década en camiones en la última edición africana, les antecedió. Ahora tienen por delate catorce etapas hasta el 20 de enero.

Como todos los participantes, favoritos o no, ambos tendrán que enfrentarse a las iniciales jornadas sobre arena que se disputan en Perú para después afrontar duras previas a más de 3.000 metros del altitud, con una cima de 4.786 metros de altitud. Territorio propicio para mareos, náuseas y descoordinación, algo para lo que los cántabros se han estado preparando durante los últimos meses.

Sin embargo, todos los participantes tienen la etapa de Super Fiambala como su gran reto. Una especial con un recorrido de casi 1.000 kilómetros que se disputará el 19 de enero, penúltimo día de carrera y a la que se llegará ya con las fuerzas muy mermadas. En total, 8.793 kilómetros de recorrido de los que casi la mitad, 4.329, se realizarán bajo la atenta mirada del cronómetro.

El raid más complejo del mundo

En 40 ediciones se han producido centenares de anécdotas, pero una de las mas recordadas fue sin duda la protagonizada en la edición de 1989 por el hoy presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Jean Todt, por aquel entonces jefe de equipo de Peugeot Sport, que tenía a sus dos pilotos, Ari Vatanen y Jacky Ickx, disputándose la victoria en cada etapa de aquella difícil edición.

Jean Todt, temiendo que la lucha entre sus dos pilotos terminara en un accidente que pusiese en peligro las opciones de victoria de Peugeot, o la integridad física de los pilotos, Jean decidió el orden de llegada a meta tras la duodécima etapa aplicado órdenes de equipo a ¡cara o cruz con una moneda de 10 francos!. Ickx eligió cara y Vatanen cruz. El finlandés eligió bien, teniendo que ser quien llegase a meta en primer lugar. Una decisión que levantó mucha polémica y que el rápido Jacky Ickx no encajó nada bien. No bajó el ritmo en las etapas que quedaban y llegó a la última en primera posición, con 20 segundos de ventaja sobre Vatanen. El tramo entre Saint Louis y Dakar fue el decisivo. Vatanen tiró al máximo e Ickx cedió el tiempo necesario para que el finlandés se alzase con el triunfo, cumpliendo así con las ordenes.

Los peores presagios se confirmaban el 4 de enero de 2008 a las 13.00 horas, cuando la organización anunció en rueda de prensa que la prueba se suspendía. Las advertencias del gobierno francés de no atravesar suelo mauritano fueron atendidas por los organizadores tras las amenazas terroristas y no poder garantizar la seguridad ni de los participantes ni del amplio equipo de organización de la mítica prueba. La anulación de la carrera en la que iba a ser la trigésima edición, se convirtió en la primera vez que se suspendía la prueba desde su puesta en marcha en 1979. Aunque en la edición anterior ya se hablaba de llevar la prueba hasta Sudamérica, el traslado definitivo se confirmaba en el 2009.

Por primera vez en la historia habrá dos cántabros en la salida. Lo harán en categorías diferentes, pero con el mismo objetivo: concluir la prueba y adquirir la mayor experiencia posible para, pese a su veteranía, pensar en futuras participaciones. Sin embargo, quien conoce a Chus Puras sabe que no es de los que se conforman con objetivos de mínimos. Siempre se ha caracterizado por preparar sus programas deportivos con la mayor profesionalidad y no conformarse con sólo participar.Si existe la más mínima posibilidad de buscar un buen resultado, irá a por él.

En su contra juega su escasa experiencia en la especialidad en motos. A todos los aficionados les habría gustado que hubiera logrado completar el presupuesto necesario para afrontar este reto con un coche competitivo, pero se escapaba de las posibilidades del equipo y tuvo que optar por la opción de las dos ruedas. Y también es cierto que es un gran aficionado a la moto de enduro y que en los últimos meses ha tomado parte en pruebas con su KTM como preparación para esta gran cita.

El principal objetivo de ambos es completar la prueba y adquirir experiencia, aunqueno se ponen techo ensu estreno en este raid

«Mi primera intención era afrontar la cita en un coche, pero los presupuestos eran altísimos y no logramos reunir nada más que un 20%. A partir de ese momento decidimos pasarnos a las motos, una especialidad que practiqué inicialmente a nivel de aficionado, pero en los últimos meses he estado compitiendo como preparación, comprobando que es muy diferente a lo que yo conocía en coches. De todos modos, nos hemos preparado a fondo y espero disfrutar mucho, adquirir la máxima experiencia y llegar a la meta el 20 de enero», declaraba Puras nada más aterrizar en Sudamérica para tomar mañana la salida.

Peña también tiene como objetivo llegar a la meta el 20 de enero. A diferencia de Puras, conoce muy bien el vehículo con el que participa, el Polaris RZR 1.000, un vehículo similar al que le ha servido para proclamarse subcampeón de España de rallies sobre tierra. Al conocimiento del vehículo se le suma la experiencia de su copiloto, Rafael Tornabell, que con 21 participaciones en la prueba es todo un seguro de experiencia.

«Nos hemos preparado a fondo y espero disfrutar mucho», afirma el cántabro

La ilusión y el trabajo realizado durante los últimos meses se ven reflejados en los ojos de José Luis cuando habla de su participación en este Dakar. «Nos hemos entrenado al máximo para afrontar la prueba con las mayores garantías físicas posibles. No me gustaría que por mí tuviéramos que acabar la prueba antes de que se disputen todas las etapas, por lo que la preparación tanto física como mental ha estado muy presente los últimos meses en nuestra preparación. A nivel mecánico contamos con el mejor material y estamos integrados en el equipo francés, Xtreme Plus, equipo con amplia experiencia en este tipo de pruebas y con el que estamos seguros no tendremos ningún problema mecánico a lo largo de los días de competición».

Junto a Puras estará otro español habitual de los rallies de los noventa: Carlos Sainz, que afronta esta prueba como uno de los favoritos con un Peugeot 3008 DKR oficial. El madrileño, que ya sabe lo que es ganar en tierras americanas, es optimista: «Me siento a gusto. Creo que, de entre todos los Dakar que se han disputado en Sudamérica, esta edición es la que contará con más kilómetros en las dunas y la navegación será un aspecto delicado».

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