La nueva generación de los bolos

José Manuel González lidera una nueva quinta que tiene en Luis Vallines, Mario Borbolla y Javier Cacicedo al resto de sus principales exponentes

Mario Borbolla, Javier Cacicedo, Luis Vallines y José Manuel González posan en la bolera Mateo Grijuela de Santander. Los presidentes de peñas y federativos consultados por El Diario les consideran las cuatro más firmes promesas por debajo de los veinte años./Antonio 'Sane'
Mario Borbolla, Javier Cacicedo, Luis Vallines y José Manuel González posan en la bolera Mateo Grijuela de Santander. Los presidentes de peñas y federativos consultados por El Diario les consideran las cuatro más firmes promesas por debajo de los veinte años. / Antonio 'Sane'
DAVID PÉREZSantander

El último relevo en los bolos se produjo el siglo pasado. Entonces los Salmón, Haya, Rubén y Miliuco –a los que poco después se unió Óscar– llegaron para descabalgar a Tete, Castanedo, Santos y compañía. Era a finales los noventa y desde entonces han dominado tiránicamente los bolos, sobre todo la terna que forman los dos camargueses y el de Liérganes. Hace años que el ansia de novedad que siempre persigue al deporte y la propia preocupación por la salud de una disciplina que como todas necesita continuidad clama por el relevo a una generación histórica. Tal vez la mejor que conocieron los bolos. Pese a las pequeñas incursiones de los Lavid y Cagigas, nadie ha cuestionado su hegemonía hasta la definitiva eclosión el año pasado de Víctor González. Pero tanto el astillerense como sus compañeros de quinta llevan ya un tiempo en la élite. Tras ellos llega una generación, la de 1999, que promete dar que hablar. A ella pertenece un póquer de bolistas que presidentes de peñas y responsables federativos coinciden en señalar a preguntas de El Diario como el futuro de los bolos.

Son José Manuel González, Luis Vallines, Mario Borbolla y Javier Cacicedo. Todos ellos salvo José Manuel, que tira en División de Honor en Roper, son jugadores de Primera Categoría. Pero todos están preparados para dar el salto. De hecho, Cacicedo lo hará el año que viene en el equipo en que se formó, Riotuerto Hotel Villa Pasiega, mientras que Vallines y Borbolla se siguen fogueando pero están ya preparados para el reto. De hecho, el nojeño ya ha debutado en División de Honor con el primer equipo de Hermanos Borbolla.

José Manuel es la punta de lanza. El próximo curso regresará al Peñacastillo, el equipo de su padre –presidente– y su hermano Víctor –jugador–. Ha pulverizado récords, como el del Nacional cadete de 2015 con 709 bolos y el del Nacional juvenil, en el que consiguió la mejor marca jamás lograda en una competición oficial tras tirar 740 palos. Y si todavía queda algún escéptico que desconfía cuando se le habla de juventud, el escalofriante palmarés del hermano de Víctor González y campeón de Cantabria Universitario puede que le haga entrar en razón. Quince torneos disputados, catorce finales y nueve de ellas ganadas.

Las cuatro grandes promesas del mundo de los bolos gestionan su ilusión, su sueño de convertirse en ases de los bolos, con tranquilidad, pausa y con la convicción de que el único modo de cosechar buenos resultados es jugar sin elevar demasiado las expectativas. Adoptar la mentalidad del 'guerrero pacífico' y entender que lo más importante no es la meta, sino el viaje que conduce a ella. Vivir en el aquí y en el ahora.

Con la máxima concentración en el presente. José Manuel lo tiene claro. «Lo importante es seguir mejorando poco a poco, que cada año sea mejor que el anterior. Aprender y coger experiencia para ver si un día se puede estar compitiendo por todo». En el caso de Javier Cacicedo, los desafíos que figuran en su lista para esta temporada, están «dar el máximo posible en Primera, clasificarse en algunos concursos, hacer buena media y ganar algún campeonato en juveniles». Con la misma intención de ir partido a partido surgió la peña filial de Hermanos Borbolla que logró tres ascensos en tres años consecutivos, con Mario Borbolla entre sus filas y que nació para que los jugadores de Toño Gómez añadieran partidos de experiencia a su mochila particular. Un equipo donde se formaron José Manuel –también en Peñacastillo– y Mario. El año pasado se incorporó Cacicedo, que fue campeón regional y nacional de la categoría alevín e infantil y que ahora comparte nuevas experiencias en la bolera con Borbolla, más allá de los momentos que ya coleccionaban en el aspecto personal antes de fichar por su actual equipo. Si algo tienen en común las revelaciones es el exhaustivo análisis que hacen del juego de los grandes jugadores para aprender. Una radiografía de rayos X cuyo objetivo consiste en desgranar lo que hay detrás de cada movimiento al tirar la bola. Sin pestañear. No vaya a ser que al cerrar los ojos se pierdan los detalles.

Luis Vallines, formado en Laredo, no se esconde cuando le preguntan por sus referencias. «La verdad es que siempre me ha tirado más Óscar González, sobre todo por su manera de lanzar de tiro y la cercanía a la que dejaba las bolas. Otro que también me llama la atención es Salmón. Por lo poco que se piensa las bolas y a su vez, por lo efectivo que es. Me sorprende porque es capaz de birlarte quince independientemente de la posición en la que se encuentren las bolas». Sin embargo, por mucho que el aprendiz tome nota, el éxito sería inaccesible tanto para el laredano Luis Vallines como para el resto de sus compañeros si no contasen con el apoyo del entorno familiar. «Quiero destacar sobre todo a mi familia, en especial a mis padres que siempre hicieron todo lo posible para verme feliz con los bolos. En este caso sacaban parte de su tiempo libre para llevarme a los concursos y partidos. No debo olvidarme de mis monitores, directivos y amigos, ni de mi abuelo». Sin embargo, sus vidas no giran únicamente en torno a los bolos. Sin ir más lejos, Borbolla además de haber jugado al fútbol y practicado supermotard (fusión entre el motociclismo de velocidad y el motocross), acude al gimnasio para estar en forma. Que los bolos modernos también lo exigen. Son la nueva generación y los tiempos cambian que es una barbaridad.

José Manuel González (Puertas Roper) «No existe la clave del éxito. El secreto es entrenar y entrenar»

Libreta, bolígrafo y muchas ganas de tomar apuntes. José Manuel (El Astillero, 1999) descubrió los bolos con tan solo seis años de la mano de su entorno familiar y las grandes figuras del deporte. «Desde pequeño siempre ves jugar a los mejores y te fijas en Salmón, Óscar, Rubén Haya, Tete en su día. Hoy en día una gran referencia para mí y un espejo en el que poder mirarme es mi hermano Víctor, que ha alcanzado el nivel de los mejores y compite contra ellos de tú a tú».

Trayectoria

Mejores últimos resultados:
Campeón regional y nacional cadete 2015; Campeón Regional Juvenil 2016; Campeón de España Juvenil 2016; Campeón Regional Juvenil 2017; Campeón de España Juvenil 2017

El balance del astillerense quita el habla a cualquiera: 15 campeonatos disputados y 14 finales, de las cuales ha ganado nueve. «No existe la clave del éxito. El secreto es entrenar y entrenar. Cuando llega el día de la competición hay que estar concentrado y no dar nada por perdido nunca». Sin embargo, el jugador de Puertas Roper sabe que de los bolos no es fácil vivir. Por eso, este año cumplirá su primer curso en la universidad. «Ahora mismo estudio Administración y Dirección de Empresas. Por las mañanas voy a clase y por las tardes a los entrenamientos o a los concursos que me toquen, aunque en época de exámenes estoy más apurado de tiempo».

Mario Borbolla (H. Borbolla) «Sin entrenamiento ni buen ambiente nada sería posible»

La clave para conseguir cualquier meta es centrarse en dar un paso tras otro sin perder de vista el horizonte, pero al mismo tiempo sin quedarse ensimismado en él. Mario Borbolla (Meruelo, 1999) se ha convertido en una de las jóvenes promesas de los bolos gracias al hecho de haber grabado como nadie esta reflexión en su cabeza. El jugador de la segunda cuadrilla de Hermanos Borbolla ha conseguido tres ascensos consecutivos en tres años. «Una alegría enorme. No es fácil que te salgan las cosas bien durante años seguidos. Sin entrenamiento y buen ambiente nada sería posible». Unos resultados que derivan de un profundo estudio de los grandes iconos de los bolos. «Mi primer contacto con los bolos fue en la escuela de Noja cuando era benjamín. Además, me he fijado en los mejores jugadores para sacar lo mejor de cada uno de ellos».

Trayectoria

Mejores últimos resultados:
Subcampeón regional y 7º nacional 2013; 5º Regional Juvenil 2016; 4º Nacional Juvenil 2016; 10º Regional Juvenil 2017; 5º Nacional Juvenil 2017

Su relación con su compañero, Javier Cacicedo, es otro de los motivos del éxito de Mario. «No es solo lo que pasa dentro de la bolera. Solemos hacer planes juntos y creo que eso crea un vínculo que luego lo llevas a la bolera también». Además, Mario Borbolla estudia el módulo superior de Administración y Finanzas.

Javier Cacicedo (H. Borbolla) «En alevines me empezaron a ver como un rival fuerte»

Si la pasión de Cacicedo (Entrambasaguas, 2000) por los bolos fuese un terremoto, el epicentro habría que situarlo en su padre. «Mi padre jugaba a los bolos, por eso me dio por empezar y como se me daba bien y entrenaba mucho, seguí. Mi primer concurso fue en benjamín de segundo año en Laredo cuando me llevó mi monitor de la escuela José Antonio Ruiz y me clasifiqué. A partir de ahí fui a tirar a todos los concursos y en alevines me empezaron a ver como un rival fuerte».

Trayectoria

Mejores últimos resultados:
Campeón Regional y Nacional Alevín 2010; Campeón Regional y Nacional Infantil 2014; 7º Regional y 6º Nacional Cadete 2015; Subcampeón Regional y 3º Nacional Cadete 2016; Subcampeón Regional y Nacional Juvenil 2017.

Formado en la Escuela Manuel García, expinche de Riotuerto y oriundo de La Cavada –vive a solo cinco kilómetros–, el año que viene debutará en División de Honor con el equipo en que se formó, un Riotuerto que tendrá así a tres canteranos en su plantilla. Antes se fogueó en el filial de Borbolla. «La decisión la tomé un día que estaba con Mario Borbolla en la piscina de su casa y me propuso formar parte de la peña. Somos muy buenos amigos, salimos de fiesta juntos y cuando algo no te sale bien, ahí está el otro para animarte». Estudia Segundo de Bachillerato y aunque se considera «un poco vago», tiene previsto dar el salto a la universidad para estudiar el grado de Magisterio.

Luis Vallines (Laredo Canalsa) «Ya habrá tiempo más adelante para ponerse metas y límites»

El idilio de Luis Vallines (Laredo, 1999) con los bolos comenzó cuando era pequeño de la forma menos agraciada. Un día a la salida del colegio sus amigos le lanzaron una pregunta que marcaría su destino. «Oye, ¿te apetece probar a jugar a los bolos?». Y como el laredano se apunta «a todo incluso a un bombardeo», decidió ver qué salía de la bolera. En su primer día le cayó una bola en la cabeza y se planteó no volver a intentarlo nunca más. Sin embargo, por eso del amor a primera vista, Vallines consideró que lo apropiado sería brindar a los bolos una segunda oportunidad.

Trayectoria

Mejores últimos resultados:
7º Nacional Cadete 2015; 3º Regional Juvenil 2016; 2º Nacional Juvenil 2016; 3º Regional Juvenil 2017; 3º Nacional Juvenil 2017

Aunque este año comenzó el grado de Administración y Dirección de Empresas y tiene menos de una hora de viaje desde su domicilio a la universidad, compagina el deporte con los estudios sin dificultades. «Los lunes entreno con el equipo de Roper. Así me aseguro un entrenamiento semanal y en función de las condiciones meteorológicas puedo bajar alguna mañana entre semana o durante el fin de semana». En cuanto a los retos de cara el futuro, se muestra prudente. «Ya habrá tiempo más adelante para ponerse metas y límites».

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