Bolos

Pontejos, otra vez entre los grandes

Javier Puente, Miguel Guardo, Cristian Velo, Juan Carlos Villalba, Óscar Salmón y Víctor Revuelta celebran el ascenso junto a su armador. / DM

La cuadrilla celebra el ascenso a División de Honor después de una temporada en Primera CategoríaLa peña de Las Callejas, una clásica de este deporte, disputará el año que viene su campaña número 30 en la élite

JONATHAN LLATA SANTANDER.

El histórico Pontejos regresa a División de Honor después de una temporada en la Primera categoría. Otra vez entre los grandes. Una peña que compitió por primera vez en 1981. El año que viene disputará su curso número 30 en la máxima competición. Unos números que acreditan su vitola de clásico de este deporte, como séptimo clasificado en la tabla histórica del torneo.

En una temporada difícil de paso por el purgatorio, el objetivo era claro: el ascenso. Y se consiguió por fin en la bolera de Mazcuerras, con toda la directiva, aficionados y jugadores juntos para celebrar la llegada a meta por todo lo alto. Los de Las Callejas no se relajaron y pusieron a relucir todo su potencial para no hacer esperar el regreso a la máxima categoría. Su lugar natural. El marcador de cero chicos a seis fue la muestra de la ambición. Una Liga que conoce a la perfección y donde ha dejado temporadas para el recuerdo. Con un palmarés que incluye una Copa de Federación Española de bolos, en 1992, una Copa Cantabria, en 1993 y dos segundos puestos en la máxima categoría.

LA PEÑA

Presidente
Juan Soto.
Jugadores
Javier Puente, Juan Carlos Villalba, Cristian Velo, Oscar Salmón, Miguel Guardo y Víctor Revuelta.

Para Javi Puente, capitán del equipo, «la Primera Categoría es una competición muy difícil y el objetivo era subir. Es una Liga muy dura, hay que estar muchos días jugando bien y ascender tras un descenso tan duro es realmente complicado».

Con todos esos condicionantes, el ascenso sabe aún mejor para el equipo, después de que la temporada pasada se juntaran todos los problemas para Pontejos: el nivel bolístico estuvo muy por debajo de lo esperado; no hubo brillantez; lesiones y problemas que trajeron de cabeza a la Peña; hubo que fichar a un jugador a mitad de temporada por la escasez de efectivos... «Además de no hacer las cosas bien, tampoco nos salió nada», afirma el capitán. «Gracias a dios que llegó Alberto Gutiérrez a echarnos una mano, que sino nos presentamos a algún partido con tres jugadores», agradeció.

Una situación crítica que, por suerte, fue superada y ahora, con la alegría del ascenso, queda en un simple mal recuerdo. Aunque esa serie de desgracias provocó el duro trago del descenso para una peña histórica. «Este año, por suerte, fue todo al revés. Nos ha salido todo», remarca Puente. Este sábado la bolera Las Callejas podrá disfrutar, a las 17.00 horas, del último partido como local de la peña en un encuentro que será una celebración añadida a la de la semana pasada en Mazcuerras.

En cuanto a los objetivos de la próxima campaña, Pontejos se encuentra construyendo una plantilla que dé continuidad a la de este año, con la única baja de Cristian Velo, que el año que viene no podrá jugar por problemas de trabajo, a pesar de que se le ofreció seguir. Ya comunicó a sus compañeros que sólo se quedaba en el caso de estar centrado en la Peña al 100%. Nada de medias tintas. Ahora Pontejos necesita fichar a un jugador importante para cerrar la cuadrilla de cara a la próxima campaña.

El grueso del equipo se mantendrá. Han renovado Oscar Salmón, Miguel Guardo, Víctor Revuelta y Javi Puente. «El objetivo fundamental es no pasarlo mal, no sufrir hasta que estabilicemos la Peña otra vez. Hay que ir paso a paso. De momento, lo importante es no bajar. Una vez conseguido eso, se podrá ir ampliando objetivos e ir mejorando cada temporada con la idea de volver a nuestro puesto natural» confesó Puente. El ascenso, sin duda, es un gran paso para Pontejos en ese objetivo de reverdecer los laureles de otras épocas. De los malos tragos también se aprende.

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