Atletismo

Tenerife, la isla paradisíaca de la velocidad

Tianna Bartoletta. /Afp
Tianna Bartoletta. / Afp

La tricampeona olímpica Tianna Bartoletta encabeza junto a Dafne Schippers el grupo de entrenamientos de Rana Reider, que prepara en Arona el Mundial de pista cubierta

ENRIC GARDINER

Durante las próximas tres semanas, la pequeña localidad canaria de Arona (a poco menos de una hora en coche de Santa Cruz de Tenerife) será, de manera oficiosa, la capital mundial de la velocidad. Y es que desde el pasado lunes allí se concentran algunas de las principales figuras del atletismo para preparar la temporada 2018, que tendrá su plato fuerte en el Mundial de pista cubierta en Birmingham del 1 al 4 de marzo.

El veterano técnico Rana Reider es la cabeza visible del grupo. Enrolado en la Federación Holandesa (que también está presente en Arona con otros diez atletas y varios entrenadores), el francés prepara además durante el año a campeones internacionales de la talla de Christian Taylor, Dafne Schippers y Tianna Bartoletta, que entre los tres suman seis medallas olímpicas y once mundiales al aire libre. Las dos últimas ya trabajan bajo el sol tinerfeño para seguir engordando su palmarés.

«Normalmente estamos instalados en Arnhem, en Holanda, pero en esta época del año hace muchísimo frío allí», reconoce Bartoletta, «por eso solemos buscar lugares cálidos para entrenar en otoño, y Tenerife es perfecto». El grupo de Reider no sólo busca temperaturas agradables para montar su ‘campamento base’, también se fija en las facilidades y, sobre todo, en la localización estratégica: «Desde aquí podemos tomar vuelos directos a cualquier parte de Europa. Por eso la elegimos».

Bartoletta, que en el último Mundial de Londres fue tercera en salto de longitud y en Río en 2016 hizo doblete de oro con el 4x100, remarca la importancia del entorno a la hora de preparar una temporada. «La ciudad está llena de vida y energía, y la gente es muy amable. Además de que la pista (el estadio Antonio Domínguez Alfonso) y el gimnasio son de clase mundial, aquí los paisajes son preciosos. Me encanta el océano», confiesa la estadounidense.

Saltadora y velocista, y viceversa

Una estrella de lo que allí se denomina el ‘track and field’ (literalmente, pista y campo) tan versátil que no es capaz de definirse como atleta. «¿Velocista que salta o saltadora que corre?», se pregunta a sí misma en su perfil de Twitter. «¡Me estoy preparando tanto la longitud como el 60!», exclama cuando se le pregunta por la presente temporada. Sabe que manejarse a la vez en ambas pruebas es complicado, «pero me gusta el reto», asegura.

En un año sin Mundial al aire libre ni Juegos Olímpicos, «el principal objetivo» de Bartoletta «es ganar el Campeonato del Mundo de pista cubierta». Una competición en la que ya sabe lo que es colgarse el oro en longitud (en Moscú en 2006) y el bronce en 60 metros (en Estambul en 2012 y en Sopot en 2014). «Ganar mi tercera Diamond League es mi otra gran meta», añade.

Con 32 años cumplidos el pasado mes de agosto, Bartoletta no pone fecha de caducidad a su carrera. «Me gusta pensar que no tengo límites», confiesa, «cada año aprendo más sobre mí misma y tomo decisiones y ajustes que me permiten seguir a este nivel». Aunque todavía no ha cerrado su calendario de mítines para este invierno, la saltadora y velocista (¿o era velocista y saltadora?) señala una fecha en rojo en su agenda de cara al Mundial de Birmingham, el 8 de febrero: «¡Me encantaría competir en Madrid!»

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos