Sexta etapa

Carlos Sainz corona una etapa perfecta

El coche de Carlos Sainz. /David Fernández (Efe)
El coche de Carlos Sainz. / David Fernández (Efe)

El madrileño se lleva la larga jornada de entrada a Bolivia, y sigue al acecho de Peterhansel | Kevin Benavides, nuevo líder en motos, con Barreda aún en el 'top 5'

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El Dakar 2018 pone fin a su primera semana de competición con todo por decidir y más abandonos que nunca desde que dejó tierras africanas. Más de ochenta competidores que tomaron la salida de Lima ya se han quedado por el camino, y no podrán disfrutar de la hospitalidad boliviana en La Paz este viernes, jornada de descanso. Quien más a gusto podrá dormir por el trabajo realizado es Carlos Sainz. El español cuajó una etapa casi perfecta, dominando de principio a fin en las dos secciones de la jornada y sin más problemas para mantener el control y llevarse una nueva victoria de etapa. En las dos ruedas, Dani Oliveras se llevó el protagonismo que hasta el momento había tenido Barreda, que sigue en la pelea por ascender.

La llegada a Bolivia se hizo esperar más de lo previsto, especialmente para los coches, que, como tuiteaba Sainz en plena jornada, se producía tras un enlace eterno. La sexta etapa de este Dakar se dividió en dos partes, o al menos eso estaba previsto, ya que las motos finalmente sólo salieron para la segunda debido a un cambio a primera hora de la mañana. La organización avisó de que la salida de la especial cronometrada del día para las dos ruedas se daría en el segundo punto de control previsto, el waypoint 4 del día, con lo que el paso por una zona a 4.700 metros nada más comenzar se hizo a paso de enlace.

Para los coches no hubo cambios, lo que obligó a hacer 238 kilómetros a paso lento (“Ya no sabemos que contarnos”, escribía Sainz junto a un ‘selfie’ con su copiloto Lucas Cruz en el cockpit del 3008 DKR) para evitar sustos. Salir a orillas del Titicaca dejó una estampa memorable, si bien no fue un día dado a contemplar el paisaje. Tuvieron de todo: lluvia, frío, viento, rocas… Una auténtica pesadilla para los que no se lo esperaban, y que agradecerán el impás en La Paz en el primer y único día de descanso de este Dakar.

Sainz promete batalla

Antes de cada jornada, Carlos Sainz graba desde su caravana un vídeo para sus seguidores en las redes sociales donde cuenta qué espera, qué dificultades tendrá la etapa o cómo fue la anterior. Este jueves contaba que, después de un “empacho de dunas” le apetecía dar el paso a caminos de tierra, y no defraudó en absoluto. ‘El Matador’ sacó sus armas de siempre, y demostró que en zonas más duras fuera de pista sigue siendo uno de los hombres más rápidos del planeta. En la primera especial del día voló, dejando a más de dos minutos a su principal rival y líder de la prueba, Stepháne Peterhansel.

Tras los 238 kilómetros neutralizados, el guión no cambió mucho. Con De Villiers abriéndole pista, Sainz cuajó uno de los días más redondos desde que empezó en los raids, para acabar la jornada recortando más de cuatro minutos a ‘monsieur Dakar’. El madrileño mantiene el acecho a Peterhansel, que no obstante sigue con su filosofía basada en la regularidad que le ha llevado a ser líder con una media hora de ventaja sin sufrimiento, pero sin grandes aspavientos.

Si Sainz sigue así, Peterhansel tendrá que pasar al ataque si quiere alzar su decimotercer trofeo ‘touareg’.

Barreda cede lo justo y hay cambio de líder

Tras una etapa bastante más corta de lo esperado, el Dakar 2018 en motos vivió un nuevo cambio de líder. Adrien Van Beveren cedió 3 minutos y 27 segundos al final de un día en el que el francés Antoine Meo se impuso en unos últimos kilómetros frenéticos. La igualdad entre los ‘motards’ de arriba fue la tónica de la jornada, primero con Xavier de Soultrait al frente y después con Toby Price poniendo toda la carne en el asador. Sin embargo, fue al final Meo quien, con una memorable remontada, se hizo con su primera victoria de etapa en este Dakar.

Es el colofón perfecto a un año y medio de pesadilla para el francés de KTM. Tras su gran debut en 2016, una herida en la mano le obligó a alejarse de las pistas hasta estar totalmente reestablecido. Quien más pierde, en este caso el liderato, es Adrien Van Beveren, en beneficio del argentino Kevin Benavides. El de Yamaha empezó el día mucho peor de lo que esperaba, y no fue capaz de remontar. Al final acabó sólo tres segundos por delante del que puede ser uno de sus grandes rivales al final del raid y se mantienen estas sensaciones: Joan Barreda.

El valenciano acabó más lejos de lo previsto, cediendo 3’30’’ que, sin embargo, le mantienen en el ‘top 5’ de la general. Él mismo confirmó que le ha vuelto el dolor en la muñeca, que puede ser su gran enemigo en el resto del raid. La igualdad entre los pilotos que ocupan la cuarta, quinta y sexta posición es extrema: De Soultrait está a 9’24’’, Barreda a 9’33 y Price a 9’39’’. A destacar la actuación de Joan Pedrero que, tras unos primeros días de Dakar muy discreto, acabó en 11ª posición el día a menos de cuatro minutos del ganador. No obstante, el mejor español no fue el valenciano, sino un Dani Oliveras que protagonizó un final de etapa de enmarcar, para acabar a menos de dos minutos de Meo en quinta plaza.

Este viernes, los supervivientes de este duro Dakar cargarán pilas, arreglarán lo que tengan que arreglar de sus máquinas y pensarán en la segunda semana del raid, que apunta a ser tan o más dura que estos días previos. La Paz les ha acogido con frío en el clima, pero un calor humano que seguro que les reconforta.

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