gp de Malasia

Honda da con la tecla... tarde

Lewis Hamilton, en el circuito de Sepang.
Lewis Hamilton, en el circuito de Sepang. / EFE
  • El rendimiento de Alonso y Button en el inicio ha dejado buenas sensaciones en McLaren, aunque la sanción del español le privará de algo más

El objetivo son los puntos y, aunque salir el 22º no es lo ideal, no parece un reto lejano. Fernando Alonso y Jenson Button comenzaron el GP de Malasia con muy buenas sensaciones, especialmente el español, que cuajó un quinto y un séptimo impensable en un circuito que combina zonas rápidas con tres largas rectas con algunas más viradas. No es el trazado idóneo para Honda, pero sus pilotos han dado con la tecla en el inicio del gran premio en el circuito de Sepang.

Yusuke Hasegawa, responsable de Honda, decidió que para ser castigados en Suzuka, mejor serlo en Sepang, que tendrían a menos público a su lado. Dicho y hecho: a primera hora del día de este viernes, Alonso ya tenía montado en su monoplaza la última evolución del propulsor japonés, aunque eso derivase en una consecuente sanción de 30 posiciones (más otras tantas que le cayeron por sustituir más piezas antes de la clasificación). Daba igual: sabían que en Sepang no es tan importante como en Singapur partir desde una zona alta, ya que aquí se puede adelantar, la climatología es muy variable y la mecánica se castiga mucho más que en otros circuitos.

Tras un viernes muy productivo, Alonso no podía ocultar su satisfacción. «Vamos según el plan previsto», decía en ‘petit comité’ a sus más allegados, más sonriente de lo habitual. No le falta razón para ser optimista. Era un trazado donde McLaren iba a sufrir, posiblemente el último del año, y dejó muy buenas lecturas, tanto en tandas cortas como largas. Que nadie se espere un podio en esta prueba, pero con un poco de suerte, una estrategia acertada, algo de ayuda de la climatología y los más que probables problemas técnicos de sus rivales (que se lo digan a Magnussen, cuyo Renault salió ardiendo), la remontada es algo más que factible. «La previsión para el sábado y domingo anuncia posibles lluvias, así que puede que no esté tan mal empezar desde atrás», se esperanzaba el asturiano.

Salir desde atrás no será un problema para Alonso, y de hecho ya pensaba lo que iba a hacer este sábado: dar una vuelta, hacer un crono muy justo y volver a descansar al box. «Va a ser una clasificación corta. Jaré una vuelta para entrar en el 107% y después lo veré por televisión», admitía el español. Una de las grandes ventajas de esta estrategia es que Alonso contará prácticamente con todos los sets de neumáticos sin tocar de cara a la carrera, y eso es algo que este fin de semana, casi más que en otros, será muy importante.

Ojo al nuevo asfalto

El reasfaltado de Sepang ha sido la gran novedad del fin de semana, aparte de la fecha elegida para la disputa de la carrera. El circuito malasio era uno de los más bacheados e incómodos en los que los pilotos tenían que bregar cada temporada. Ante la petición de la Fórmula 1, a la que se unieron otros campeonatos como el de MotoGP, los organizadores decidieron darle una ‘alfombra’ nueva al circuito.

El resultado resultó de lo más satisfactorio. Alonso, por ejemplo, cifraba en 3 segundos la mejoría que habían tenido todos los coches gracias sólo al nuevo firme de la pista malasia. Otros, como Nico Rosberg, señalaban que daba gusto pilotar en un circuito así, con un agarre que les permitía ‘jugar’ un poco más con los límites propios de la pista. El alemán, que se turnó con Lewis Hamilton al frente de los tiempos de los primeros libres, aspira este fin de semana a conquistar su primera victoria en Sepang, por lo que quiere que todo esté a su gusto. De momento, el reasfaltado lo está.

Como en todas las obras, y quien haya hecho reformas en su casa lo puede decir, esta no estuvo exenta de fallos. El último fue bastante surrealista: la FIA se vio obligada a emitir un comunicado para informar de que la línea de salida del ‘pitlane’ se había pintado unos metros más allá de lo que estaba la original. A última hora de este viernes, unos eficientes operarios volvieron a poner la línea que marca dónde pueden acelerar los coches en su lugar correcto.