Motociclismo

Aprilia y Aleix Espargaró retan a la élite de MotoGP

Aleix Espargaró (d) y Scott Redding./Aprilia
Aleix Espargaró (d) y Scott Redding. / Aprilia

El de Granollers alaba el estilo de trabajo de Andrea Dovizioso a la vez que señala el altísimo nivel que ha alcanzado la categoría

BORJA GONZÁLEZ Scorzè

«A nivel de pilotos es una locura el nivel que hay. A nivel de motos, tecnológicamente hablando, todas las motos son buenas, muy competitivas. Lo hablaba con mi hermano, que se saltó el test de Tailandia y en Catar sólo pudo rodar dos días, mermado físicamente. Me decía volviendo a casa: ‘Madre mía, cómo está todo, aquí te despistas y estás el 19…’. Es muy complicado y creo que para los aficionados será bueno». Esta es la reflexión que, sobre el inicio de MotoGP 2018 hace Aleix Espargaró, sentado a los pies de su Aprilia RS-GP18, una de las marcas –junto a KTM- que tratan de asaltar a la élite de la categoría representada por Honda, Ducati, Yamaha y, en menor medida, Suzuki.

«Es complicado, pero creo que se puede», afirma sobre el objetivo planteado por los rectores de Aprilia de acercarse puntualmente al grupo de los cinco mejores, después de que en 2017 lograse dos sextos puestos y de que entrase en un total de siete ocasiones en el ‘top 10’ de la clase reina. «No creo que los resultados que hemos visto en las pantallas al final del día en los tests sean reales. Vimos que en Catar hicimos simulacros de carrera tres pilotos de 24, así que no todo el mundo debe de estar muy bien a nivel de simulación. Estoy seguro de que los domingos todo cambiará. Estoy seguro de que la RS-GP18 es una moto de carreras, lo pasaremos mal el sábado pero el domingo nos dará ilusiones. Será muy difícil luchar por el ‘top 5’, pero en alguna lo conseguiremos. Lo más importante para mí es no fallar, como sí hice el año pasado, y al final de año estar orgullosos de los puntos que hayamos conseguido, porque en 2017 creo que tuve más ceros que carreras acabadas y esto no puede ser», reconoce.

Aprilia pertenece al Grupo Piaggio, propiedad del todopoderoso empresario Roberto Colannino, y bebe del mismo espíritu que el resto de marcas europeas, que buscan con flexibilidad y una rápida velocidad de reacción, superar a las metódicas fábricas japonesas, mucho más pausadas en el desarrollo. En ese sentido, la casa italiana ha seguido una evolución peculiar, comenzando con una moto derivada de un modelo de calle –la RSV4- que triunfó en Superbikes que ha terminado siendo un verdadero prototipo de MotoGP. Una moto en la que puso mucho trabajo en la primera época Álvaro Bautista y que Espargaró ha puesto en el mapa, con el complicado examen de consolidarse y acercarse a la élite del Mundial. «Igual que yo me he entrenado como un animal en este invierno ellos han trabajado como animales en invierno, y la moto que trajeron a Tailandia es superior a la 2017 y estoy seguro de que el motor nuevo lo será también», analiza el de Granollers sobre un nuevo propulsor que llegará para la primera carrera del año, la de Catar de la semana que viene, y sobre su propio trabajo de pretemporada. Y es que ha llevado su cuerpo al límite para quedarse en los 65 kilos, en gran parte ayudado por un entrenamiento obsesivo/pasional sobre la bicicleta de carretera. «Más o menos con este nivel de potencia y este peso un kilo es un caballo, y con la igualdad que hay es muy importante. Yo no puedo bajar más, 65 kilos no tenía ni con 18 años, y la moto estoy seguro que si le quitamos dos o tres kilos, que es lo que he perdido yo, serían cinco kilos o cinco caballos gratis. Es un gran trabajo».

Espargaró, que compartirá box con el británico Scott Redding, que sustituye a su compatriota Sam Lowes, no esconde su deseo de renovar su contrato con Aprilia, también buscando esa estabilidad que parece que tan bien le ha venido a un rival al que no tiene rubor en reconocer que admira. «Dovizioso, que es una de mis referencias, ha demostrado que tras tantos años en Ducati está superfuerte en todos los sentidos. Creo que en este campeonato se premia seguir con la misma gente y con la misma moto, y es algo que me gustaría». Y añade: «Está megafuerte. En todos los tests, por la mañana, por la tarde, siempre está delante. Ya vimos el año pasado que en carreras donde no tenía ritmo de entrenamiento llegaba el domingo y ganaba», medita, a la vez que reconoce la mejoría de la Honda y coloca entre los tres mejores del invierno a Alex Rins, que pilota la Suzuki que él se encargó de desarrollar.

MotoGP arranca en poco más de una semana con la promesa de igualdad y, de nuevo, de máxima competitividad en todos los sentidos. En ese exigente entorno, Aprilia y su piloto número uno tendrán el difícil reto de poner en apuros a los grandes favoritos. Losail dará las primeras pistas sobre este 2018.

Temas

Motogp

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos