GP de la República Checa

Cuestión de estrategia

Valentino Rossi, liderando la carrera.
Valentino Rossi, liderando la carrera. / Efe

Rossi, rodeado por uno de los grupos más experimentado y laureado del paddock, perdió sus opciones por un error del box

BORJA GONZÁLEZBrno (República Checa)

La carrera de MotoGP del domingo en el Circuito de Brno (República Checa) se decidió por las estrategias. O en gran parte por este factor, algo que parecería tener poca relevancia en un deporte individual como el motociclismo, pero que ha demostrado tener mucha importancia. Los pilotos se plantaron en la parrilla de salida calzando neumáticos de lluvia pero con la certeza de que la llovizna iba a parar y que la pista iba a terminar secándose. El problema era acertar cuándo iba a suceder esto. Por ello, todos los equipos mantuvieron reuniones previas para plantear posibles escenarios y para tener la mejor estrategia posible en el cambio de motos. El protocolo lógico de actuación implicaba tener la segunda moto con reglajes y neumáticos de lluvia preparada por si la primera fallaba en la parte previa a la salida o en el inicio de la carrera. Pasados esos primeros instantes la lógica demandaba preparar esas segundas motos para seco, por si la pista se quedaba en condiciones para usar los neumáticos lisos. Como sucedió. Y en esto los tiempos eran importantísimos, más en un deporte en el que la comunicación piloto-box se limita a la pizarra que los mecánicos muestran desde el muro y, en algunos casos, a una pantallita en el cuadro de la moto desde la que se pueden dar determinadas órdenes. Un sistema que todos tendrán a partir de 2018 pero que en estos momentos sólo Ducati ha homologado. Aunque, en una prueba como la del domingo es el piloto el que tiene que decidir cuándo entrar a hacer el cambio.

En ocasiones es el propio piloto el que hace una indicación -por ejemplo, sacar la pierna de la estribera- al mecánico del muro, señal que avisa de que este va a entrar en el siguiente paso por la entrada a los garajes. En otras, se sitúa a alguien del equipo en el último sector del circuito y desde allí avisa de que el piloto está entrando. Toda la anticipación que pueda haber puede dar unos segundos valiosísimos en un deporte que suele decidirse por escasos márgenes de tiempo. Aunque en la mayoría de las ocasiones esa entrada a cambiar la moto llega sin previo aviso, lo que implica estar preparado para cada vez que el piloto esté cerca del acceso al pasillo de boxes. Tener la moto lista con los reglajes oportunos -el domingo, de seco-, los neumáticos calientes y la moto arrancada. En Brno Marc Márquez decidió sobre la marcha, según explicó por la falta de seguridad que le daba el neumático trasero de lluvia blando que había montado en la parrilla, entrar en el segundo giro. Y su equipo estaba preparado, algo que marcó el resultado de la carrera. «Tiene la misma importancia un piloto que un mecánico y lo teníamos todo bastante planificado», razonó el de Cervera. «Santi (Hernández, su jefe de mecánicos) está siempre ahí dando órdenes, pero es todo el grupo. He visto que Folger ha entrado como yo y creo que podía haber acabado en el podio, porque tenía buen ritmo, pero no tenía la moto lista. A mí en cambio Santi me había dicho que entrara cuando quisiera, porque estaría la moto lista». El alemán tuvo que pasar de largo y dar otra vuelta para dar tiempo a su equipo a terminar la moto. Finalizó la carrera décimo. Y no fue el único en padecer este problema.

Valentino Rossi, que está rodeado por uno de los grupos más experimentado y laureado del paddock, perdió sus opciones en la prueba por un error del box. «No voy a señalar a nadie como culpable», analizó después de una carrera en la que no acertaron con las indicaciones desde el muro, y en la que finalizó cuarto obligado a remontar y muy lejos del podio. «Hubo un problema de comunicación del que estoy seguro que aprenderemos algo. Interpretar cuál es el momento indicado para entrar a cambiar de moto no es mi punto fuerte. Pero si normalmente era yo quién quedaba como un tonto, esta vez las orejas de burro nos las repartimos entre tres o cuatro». Y peor aún fue lo ocurrido en Ducati. «Sabéis que no exagero y siempre digo la verdad, para lo bueno y para lo malo, y esta vez me sentía capaz de ganar la carrera, pero al secarse he intentado en las vueltas que he estado en la pista ir por la parte húmeda para intentar salvar la goma trasera y ver si llovía de nuevo. No ha sido así y en la tercera o cuarta vuelta he visto la indicación para cambiar la moto y al entrar la moto no estaba preparada». Jorge Lorenzo explicaba tras la prueba cómo había leído el mensaje de 'cambio de moto' en la pantalla de su moto y que al llegar al box sus mecánicos no habían terminado la moto. Es más, ante la tardanza, tuvo que salir a pista con los reglajes mitad de seco mitad de mojado. El resultado final, decimoquinto. Y es que, pese a la individualidad que preside el motociclismo, las diferencias a veces las puede marcar el trabajo de equipo.

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