Un Trasmiera con victoria para todos

El cántabro Borja Ruiz, uno de los habituales en este tipo de pruebas, con su Renault 8./Daniel Pedriza
El cántabro Borja Ruiz, uno de los habituales en este tipo de pruebas, con su Renault 8. / Daniel Pedriza

El finlandés Kankkunen abandonó por un accidente sin consecuencias, pero aún así el público definió la jornada como «un lujo» | El espectáculo fue total y los aficionados desafiaron a la lluvia en las cunetas

Félix Ortiz Serrano
FÉLIX ORTIZ SERRANOSantander

Cinco kilómetros. Eso fue lo que le duró a Juha Kankkunen y su copiloto, Nicky Grist, la ilusión del 'novato'. Ojipláticos se quedaron los aficionados que aguardaban en Alisas y Asón el paso de la estrella. Un pequeño accidente del Toyota Célica obligó a la pareja al abandono. El finlandés se quedó sin atravesar las «espectaculares» -como el mismo definió- súper especiales por las que el Rally Festival Trasmiera discurrió ayer. Una pena. Una más porque el viernes a última hora a Hari Toivonen, al final de la especial de Güemes, su Ford Escort WRC se incendiaba y quedaba seriamente dañado. Fuera de combate.

Sin embargo el 'show' no dejó de continuar. El resto de participantes desafiaron a la intensa lluvia de primeras horas de la mañana e hicieron disfrutar a los aficionados que acudieron fieles a su cita, llenando las cunetas para convertir al fin de semana en algo distinto.

El primer tramo, el de Alisas, era una autentica fiesta con aficionados que, en algunos casos, habían pernoctado en la cuneta. Tres horas de espera para ver pasar la historia del automovilismo deportivo delante. Asón, Matienzo-Llueva y Bárcena de Cicero fueron las siguientes especiales hasta que los equipos retornaron a Hoznayo para afrontar los tramos de Hermosa y Peña Cabarga.

«Qué suerte tenéis de tener una prueba así en Cantabria», repetían los seguidores foráneos

Espectacular final

Tras hacer cumbre en lo alto de Peña Cabarga comenzaba el descenso hasta Hoznayo. Allí se batió el récord de asistencia de todas las ediciones. Cámaras de fotos, vídeo, teléfonos... Cualquier cosa servía para quedarse con un recuerdo. «Impresionante, pero ahora tendremos que esperar un año para volver a vivir esto». Los propios pilotos también se convirtieron en improvisados paparazzis y salieron del coche con la cámara en la mano.

A partir de hoy, comienza la cuenta atrás para la siguiente edición del Rally Festival Trasmiera, prueba que en esta edición ha dado un salto de calidad para erigirse como una referencia en citas de este tipo en Europa. Y es que la esencia de este acontecimiento no es otra que la mezcla. La facilidad con la que un simple aficionado se puede acercar a una estrella. La cercanía. Los sueños al alcance de la mano.

Por cosas como estas, la frase más oída en las cunetas de las diferentes especiales de ayer fue muy sencilla. «Esto es un lujo». De Asturias, Galicia, País Vasco y de mucho más lejos. Nadie quiso perderse la fiesta. Madrileños, catalanes o incluso andaluces y canarios, se desplazaron a la región. Turismo deportivo. Y dada la nacionalidad de los pilotos, no fue raro encontrarse en los tramos y en el parque de asistencia a ingleses, franceses o alemanes.

«Tenéis mucha suerte de tener esta prueba en Cantabria», repetían una y otra vez algunos sorprendidos. No les será difícil volver a engañar a la familia el año que viene después de haber disfrutado de los paisajes por donde transcurrió al prueba. El amante al motor se lo pasa en grande con los pilotos y de paso los suyos no se aburren con las montañas, las cascadas y la naturaleza de estos lares. Precisamente los saltos del Asón fueron protagonistas de muchas historias. Allí, por ejemplo, un grupo de madrileños giraban su cámara de fotos hacia la montaña en busca de la instantánea más bonita. «Es el tramo que más nos ha gustado. Estuvimos en una de las paellas desde donde se ve la cascada. Impresionante. El paisaje, los coches y especialmente el sonido de éstos entre las montañas es algo que recordaré durante mucho tiempo».

Cada cosa tiene su aquel, pero en el Trasmiera todo tiene su encanto. Y aunque la veteranía suele servir de freno para las sorpresas, hubo quien pese a tener encima cientos de rallies y competiciones aquí y allá, a la de ayer le guardará un lugar especial: «Lo vivido estos días en Cantabria creo que no lo olvidaré tan fácil. Me habían hablado mucho de éste Rally y de lo que aquí montabais, pero sinceramente ha sobrepasado con creces las expectativas que tenía. He visto muchos rallies en mi vida y también soy de los que tuve la suerte de ver los grupo B cuando competían, pero de verdad, que esto es una auténtica pasada. Es de lo más espectacular que he podido vivir en un rally». Palabra de experto.

A tiro de casa

«Nosotros hemos estado varias veces en el Eiffel Festival Rally, en Alemania, y un año también fuimos al Les Vosges Festival Rally, en Francia, pero tener esto en Cantabria es para estar muy contentos y cuidarlo mucho para que tenga continuidad durante muchos años», añadía un grupo de seguidores asturianos que apuraban un aperitivo para seguir de un lado a otro entre los tramos. A Cantabria no sólo la sitúa en el mapa el Racing, pruebas como esta se convierte en la carta de presentación para muchos amantes al deporte.

«Somos un grupo de aficionados que nos gustan estas pruebas y ya te puedes imaginar que entre desplazarnos desde Oviedo a Francia o Alemania o hacerlo a aquí preferimos venir a Cantabria que lo tenemos a dos horas de casa. Es un lujo».

Con esta edición se ha confirmado que un evento de estas características une a los jóvenes y a los no que no lo son tanto; a los que gozan actualmente con la velocidad y a los que lo hicieron hace veinte, treinta o cuarenta años. Hoznayo y los distintos tramos sirvieron para unir a representantes de varias generaciones. Estuvieron los que en su día se agolpaban en las cuentas para ver a los pilotos que ayer estaban invitados. No faltaron los que cada fin de semana viajan para presenciar desde la carretera los rallies del momento. Y por supuesto tampoco se echó de menos a aquellos que habían oído hablar del Rally Festival Trasmiera. A estos últimos es a los que no hará falta convencer para que el año que viene vuelvan. De la clasificación nada que hablar. En Hoznayo ganaron todos.

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