fútbol | racing

El mejor de la categoría

Gol de Dani Aquino en el partido frente al Valladolid B.
Gol de Dani Aquino en el partido frente al Valladolid B. / Javier Cotera
  • La derrota del Marbella deja al Racing como líder de los 80 clubes de Segunda B

  • Sólo el equipo de Alsúa de la temporada 49-50 en Segunda División, y el de la47-48, que jugó en Tercera, mejoran los números actuales

El Racing ya es el mejor equipo de los cuatro grupos de Segunda División B, un dato estadístico que revela el gran arranque verdiblanco.De hecho, es uno de los mejores de su historia en la Liga.Quizá como se espera –y los aficionados exigen– al equipo tras haber caído a la categoría de bronce, pero ni Felines, ni Paco Fernández ni Pedro Munitis pudieron firmar una estadística similar.

Hasta la semana pasada la trayectoria del equipo de Ángel Viadero se había visto eclipsada, si se puede utilizar esta calificativo tras el arrollador comienzo de temporada que ha protagonizado, por el Marbella, que hasta ayer mismo contaba sus partidos por victorias y sumaba 21 puntos, los máximos posibles tras la disputa de siete jornadas. Sin embargo, la derrota de los malagueños ante La Hoya deja al Racing como líder indiscutible y uno de los dos únicos equipos invictos entre los ochenta clubes de Segunda División B.

Por el momento, la proyección de los cántabros superaría los cien puntos a final de temporada, una cifra inimaginable pero en cualquier caso un buen síntoma de cara a la clasificación para la fase de ascenso y a buscar un campeonato que allanaría el camino de regreso a la LFP.

Sus siete victorias y un empate en ocho partidos han servido para que los verdiblancos se coloquen como líderes en solitario y comiencen a sacar distancia a sus inmediatos perseguidores en la lucha por el campeonato con la única excepción de la Cultural. Los leoneses, que suman 20 puntos gracias a sus seis victorias y dos empates –también siguen invictos–, son los únicos que aguantan por el momento el ritmo cántabro.

El equipo de Viadero no sólo ha igualado el récord moderno de victorias consecutivas (seis, las mismas que encadenó el año pasado el Racing de Munitis), sino que ha protagonizado ya el tercer mejor arranque liguero de su historia. Para encontrar un equipo que supere esos números hay que remontar a los años cuarenta, cuando se produjeron los dos únicos antecedentes.Otros grandes equipos terminaron también como líderes, pero nunca con un inicio tan desequilibrante.

Formación histórica

La mejor racha de la historia corresponde a 1949 y a una formación tipo mítica en la historia del racinguismo: la formada por Ortega; Lorín, Amorebieta,Ruiz Toro; Herrero, Mathiensen; Nemes, Joseíto, Mariano, Alsúa yEcheveste. Aquel equipo ganó de forma consecutiva los trece primeros partidos de Liga de Segunda División con una de las mejores plantillas de su historia, que le sirvió para regresar a Primera División y eliminar al Barcelona de la Copa.

Aquel equipo entrenado por Lino Taioli y construido por Manuel San Martín acudiendo al crédito bancario marcó una época en Santander y se mantuvo posteriormente durante un lustro en la máxima categoría poniendo definitivamente fin a la larga crisis racinguista de postguerra.

Nueve triunfos seguidos había sumado solo dos años antes el entonces conocido como Real Santander en el arranque de la temporada 47-48 (en Tercera División) para llegar a la novena jornada como líder hegemónico con 18 puntos y todo un histórico como el entonces ya veterano Paddy O’Connell en el banquillo. Fue precisamente la Gimnástica la que interrumpió el 30 de noviembre en El Malecón aquella racha triunfal. Fue en un partido que terminó con 2-1 para los blanquiazules y en el que el Racing alineó a Paquillo; Suárez, Lozano; Felipe,Germán, Lorín; Ceciaga, Pin, Moro, Pío y Álvarez.

Así, el actual Racing ha conseguido el mejor registro del equipo en sus cuatro temporadas enSegunda B, pero no a lo largo de sus ocho temporadas en la categoría de bronce, antes denominada Tercera División. En seis de ellas consiguió terminar la Liga como campeón y solo en una, en la 68-69, tuvo que conformarse con la segunda plaza, lo que a su vez le condenó a quedarse sin ascenso, como ocurrió también el curso pasado tras perder las eliminatorias frente al Reus y el Cádiz.

Otros grandes equipos del Racing se quedaron lejos de estos guarismos precisamente por su propia grandeza, en épocas en la que el equipo militaba en Primera División, con lo que el objetivo era, en la mayor parte de los casos, el de una permanencia tranquila, con solo un puñado de excepciones.