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Golpe de autoridad incompleto

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El Racing dispuso de ocasiones en la segunda mitad para ganar el partido. / Andrés Fernández

  • El Racing mereció ganar a la Cultural, pero los postes y el desacierto de cara a gol lo hizo imposible

Los Campos de Sport de El Sardinero pudieron ser, este sábado, perfectamente Old Trafford. La densa niebla, que hizo dudar por algunos instantes de la disputa del partido, le dio un toque británico a la noche en el teatro de los sueños racinguistas. El Racing llegó con puntualidad inglesa a su sesión de reinvestidura como líder del grupo, con la Cultural Leonesa como principal grupo de la oposición. En realidad, eran los visitantes los que tenían la oportunidad de reeditar un nuevo mandato. El equipo cántabro hizo todos los méritos posibles. Dominó claramente en gran parte del debate (tres disparos a la madera) y tuvo una importante sensación de superioridad. Dio un serio golpe de autoridad sobre la mesa, pero no obtuvo la mayoría absoluta. Eso sí, desmitificó a un rival que parecía venir de otro planeta pero que es tan mortal como los demás. Con liderato o sin él, el Racing se marchó de los Campos de Sport como favorito en los sondeos.

En vísperas de Halloween, la deformación importada del Samuin cántabro, La Gradona se empeñó en meter miedo a su rival desde antes del pitido inicial con una gran fotografía desplegada sobre el fondo de Jack Torrance –encarnado por Jack Nicholson–, el protagonista de ‘El Resplandor’. La imagen de un maníaco para un inicio de partido de auténtica locura. Incluso Ángel Viadero tuvo que hacer un ‘Frankenstein’ con la alineación que tenía prevista. Esperó a César Díaz hasta el último momento. Tanto, que fue anunciado como titular y salió a calentar con sus compañeros. Sin embargo, Óscar Fernández, que en la previa paseaba por el campo con el chambergo de suplente, al final salió de urgencia como titular en la banda derecha.

En los cuatro primeros minutos, los equipos corrieron como posesos. Ida y vuelta. Después de tres saques de esquina casi consecutivos de la Cultural Leonesa, Dani Aquino estuvo a punto de marcar. Un balón en profundidad de Córcoles llegó al murciano, que tocó la pelota lo justo para superar a Guillermo, pero Gianni despejó a córner bajo los palos. Acto seguido, la Cultural mostró su principal argumento. Una capacidad técnica endiablada en campo rival. Una contra de libro que pilló en frío a los racinguistas. Gallar envió la pelota al larguero por encima de Iván Crespo y el rechace lo remató Julen Colinas de chilena al fondo de las mallas.

A partir de ahí, el Racing se mostró como un equipo más sólido que su rival. El brutal mordiente leonés en ataque escondía un entramado defensivo mucho más vulgar. Y ahí terminó sacando rédito el equipo cántabro a través de su dominio. Dani Aquino cabeceó ajustado al palo un centro de Óscar Fernández que Guillermo repelió como pudo. Al segundo intento, Caye Quintana mandó la pelota al lateral de la red. El de Isla Cristina se mostró mucho más oportunista unos minutos después, colocó el empate en el marcador y puso justicia a tenor de lo visto sobre el césped. Álvaro Peña colgó una falta al segundo palo, donde Samuel Llorca tocó de testa para devolverla al primer poste. Allí, Quintana remachó a placer. Ángel Viadero celebraba con rabia el gol en un box del estadio racinguista. El colegiado le señaló el camino de los vestuarios después de que el de Canalejas protestase una clara falta sobre Córcoles que no fue señalada.

Con el regreso al empate, el Racing volvió a plantearse como principal aspirante a la investidura, aunque la Cultural salió de su bancada alguna que otra vez para mostrar algo más de ambición. Desde que Colinas puso por delante a los visitantes, el León se había metido en la cueva.

Tras el descanso, los de Rubén de la Barrera continuaron mostrando muchas dudas atrás en la salida del balón. El Racing intentó explotar ese filón pese a que ya había sufrido en sus carnes el peligrosísimo ataque leonés. De la enésima pérdida en la zona trasera surgió un duro y colocado disparo de Dani Aquino que se estrelló en la cruceta. Apenas había pasado un minuto desde que los jugadores abandonaron el vestuario.

Los palos

El equipo de Viadero, dirigido desde la banda por su segundo, José María Lana, se olvidó del estilo innegociable de su rival. Del ‘tiki-taka’ por decreto. De la sangría de goles dejada por la Cultural a todos sus rivales. De la derrota de Ponferrada y de si el Real Madrid pasó hace unos días por el Reino de León. A lo suyo. Y Álvaro Peña estuvo a punto de coger dormido al meta Guillermo en un saque de falta. Adelantado, el portero sacó con muchos apuros el intencionado lanzamiento del futbolista vasco, que este sábado recuperó su mejor versión. Y el Racing, lo agradeció enormemente.

El equipo cántabro fue creciendo con el paso de los minutos, espoleado por una grada que vibró como en las mejores noches de El Sardinero. El Racing mereció más y Dani Aquino también debió marcharse para casa con al menos un gol en su haber. El ‘pichichi’ racinguista lo hizo todo. Menos batir a Guillermo. Cuando los verdiblancos más apretaban, el delantero envió al palo un centro de Córcoles y, poco después, estrelló en el cuerpo del meta otra clara ocasión para los locales.

La Cultural Leonesa, desde la oposición, logró frenar la oleada racinguista. Pero a este Racing le gustan los finales apoteósicos. En los que el público salta de su asiento y la película acaba con final feliz. Laro entró en escena para cambiar el guión a última hora, pero su remate de cabeza se marchó al larguero. Los postes de El Sardinero votaron en negativo, desobedeciendo las órdenes de los de casa.

Al final, el Racing se quedó sin investidura. Tendrá que esperar a alguna votación posterior. La Cultural Leonesa seguirá gobernando el campeonato en funciones. Pero el equipo cántabro dejó argumentos muy claros para la esperanza. La investidura real, la importante, es la del campeón. El Sardinero sabrá esperar.

Directo

El Racing cede un empate ante la Cultural. Mereció mejor suerte el equipo cántabro que fue superior, mandó tres balones a la madera y terminó colgado en la portería del rival. Tan solo un desajuste en la primera parte le permitió a los leoneses adelantarse.

Sin apuros. Despeja la Cultural y se acabó el partido.

Finalmente será Peña.

Coloca Laro la pelota.

Es lejos, a unos 30 metros de la portería.