El Racing apela al propósito de enmienda

Ángel Viadero corrige a los jugadores sobre el césped de El Sardinero. De espaldas, Aquino sigue sus indicaciones.
Ángel Viadero corrige a los jugadores sobre el césped de El Sardinero. De espaldas, Aquino sigue sus indicaciones. / Andrés Fernández
  • Óscar será la única novedad en un equipo que tiene ante la Cultural la mejor manera de recuperar su estima (El Sardinero, 20.45 horas)

Un clavo se saca con otro clavo. En cuestiones sentimentales no hay mejor medicina. El fútbol no deja de ser una pasión por lo que es más que probable que en esencia funcione de la misma manera que el amor. Produce alegría y tristeza a partes iguales y los nervios que se originan ante una nueva cita no tienen parangón. Para curarse de un desengaño no hay nada como volverse a enamorar. Para superar la primera derrota de la temporada en Ponferrada no existe mejor receta que ganarle al líder, la Cultural Leonesa (El Sardinero, 20.45 horas). Seis días de medicación contra el olvido en La Albericia a base de corregir errores y el Racing tiene hoy una oportunidad inmejorable de recuperar la autoestima perdida si suma un nuevo triunfo ante su afición, colocarse otra vez líder y «dar un golpe encima de la mesa», decía Córcoles esta semana. Todo de una vez. En el fútbol como en el cariño, cuanto antes se pueda superar un mal trago mejor. No hay más que hablar.

La cita es a una hora poco habitual, pero la ocasión lo merece. No hay duda que El Sardinero se pondrá guapo para intimidar al rival; será tarde, pero a casi todos los racinguistas les dará tiempo a llegar. Viadero perdió en su desencuentro en Ponferrada a César, que con una sobrecarga lleva toda la semana entrenando con el freno de mano puesto. Afortunadamente recupera a Samuel Llorca, a quien una mala pisada en el gimnasio le dejó fuera de combate unos días. El técnico cántabro prepara dos cambios en la alineación para no repetir un nuevo desengaño: Óscar y Caye Quintana. El primero ocupará la banda derecha y el segundo, la delantera. Ambos dependen de si César está a disposición, ya que el manchego es indiscutible y el entrenador le esperará hasta el final. El resto del equipo será el mismo de hace seis días, que pese a salir derrotado cumplió con su cometido; IvánCrespo, en portería; Bontempo, Santamaría, Llorca y Córcoles, en defensa; Peña, Sergio Ruiz y Héber Pena, en el centro del campo y Aquino, en la punta de ataque. No todo se hizo mal en El Bierzo, ni mucho menos. A veces en el fútbol, como en las relaciones personales, el exceso de confianza juega alguna mala pasada o simplemente vuelve a poner en guardia a los contendientes. Aumentar la intensidad y un ramo de flores a tiempo suelen ser la solución. Hay cosas que no pueden faltar.

El Racing se examina hoy. No es un partido más sino la enmienda más efectiva contra el mal de amores. Ganarle a la Cultual Leonesa, que visita hoy Santander después de sumar siete triunfos consecutivos es el modo más incontestable de hacer borrón y cuenta nueva. Analgésico por vena. Para ello Viadero no piensa modificar el sistema –seguirá con el 4-4-2–, ni sus ganas de proponer y ganar duelos, aunque sí se anuncia una forma de apretar distinta. El rival quiere jugar la pelota desde atrás y el Racing se lo va a impedir adelantando un poco sus líneas. Nada más.

Cansancio y autoestima

Viadero sabe que enfrente tendrá a un equipo con más de quince fichajes, un millón de euros de capital catarí para sueldos y con la clara intención de que el Racing siga deprimido por una nueva derrota. Además, los leoneses tienen un delantero, Benja, y un extremo, Gallar, que con seis goles ambos son un peligro constante. También tienen a un mariscal de campo de los de antes, Gianni; un central con experiencia en el Mallorca, la Premier League y la Primera de Holanda. Este jugador es la referencia en el campo. Si el Racing sólo ha cedido un empate y una derrota en diez partidos, la Cultural sólo firmó tablas en dos jornadas: ante el Tudelano (1-1) y frente al Izarra (0-0) a domicilio. En el banquillo se sienta Rubén de la Barrera, 31 años para el entrenador más joven de la categoría. Un chico de la escuela del toque y de la riqueza táctica que –sorprendentemente– le ganó a la Ponferradina (1-3) el derbi leonés cambiando el discurso y jugando con cinco defensas. Exactamente igual que lo que hizo Munitis con los de El Bierzo hace seis días para superar al Racing. En eso, el fútbol y el amor también van de la mano;las sorpresas provocan vuelcos en el corazón y dejan vencedores y damnificados.

En calidad, ambos equipos van parejos; juegan a lo mismo y sus trayectorias son muy similares. Sin embargo hay dos cosas que les diferencian. La primera, la Cultural aún no sabe lo que es purgar sus heridas por un mal resultado –el 1 a 7 del Real Madrid en Copa no cuenta– y el Racing sí. Los verdiblancos están heridos en el orgullo y con ganas de sacarse el clavo que les hace daño. La segunda, pasa por el cansancio o no que el partido ante los merengues les haya supuesto. Es cierto que jugaron el miércoles y el Racing no, pero el abultado resultado invita a pensar que se ahorraron más de una carrera en la segunda mitad. En cualquier caso, hoy se juegan el liderato y la autoridad en el grupo I de la Segunda B en El Sardinero.Cara a cara. El fútbol enamora a cualquiera.