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Un escaso botín ante los favoritos

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Dani Aquino y Héber se lamentan tras una ocasión fallada el sábado ante la Cultural Leonesa. / Andrés Fernández

  • Los tres tropiezosdel Racing en lo queva de temporada se han producido ante tres equipos que le acompañan en los puestos del play off

La trayectoria del Racing en este inicio de temporada es prácticamente indiscutible. En líneas generales, el equipo de Ángel Viadero ha dejado una gran imagen y los números hablan por sí solos: Ocho victorias, dos empates y una derrota. En total, 26 puntos que le colocan a solamente uno de un líder aún más intratable. El cómputo global es positivo, aunque los tres traspiés han llegado contra los equipos que la clasificación ha colocado a estas alturas junto a los verdiblancos en los puestos de play off de ascenso a Segunda División –la Ponferradina es cuarta, empatada con el Pontevedra–.

El primero de esos tropiezos llegó en la jornada 2, cuando el Racing visitó el campo de Barreiro, donde juega sus encuentros como local el Celta B. El equipo dirigido por el exracinguista Alejandro Menéndez, que actualmente es tercer clasificado, a tres puntos del líder, firmó un empate bastante justo (1-1) contra los cántabros. Se adelantaron en la primera parte los gallegos con un tanto de Borja Iglesias y los verdiblancos pusieron las tablas en la segunda mitad gracias a Dani Aquino. El Racing terminó el encuentro con un jugador menos y, contra la lógica, en inferioridad tuvo sus mejores minutos sobre el césped, aunque no consiguió materializar su dominio con un segundo gol. Precisamente, los vigueses fueron unos de los grandes beneficiados del empate del sábado entre los dos primeros clasificados y se acercan peligrosamente a los puestos de cabeza. La velocidad y la calidad técnica del conjunto olívico les han llevado a realizar este prometedor inicio de temporada. No es tan sorprendente como puede parecer por el hecho de ser un filial. Salvo sorpresa, estará peleando por los puestos de arriba al final.

La Ponferradina de Pedro Munitis, después de dos victorias consecutivas, se ha metido en el cuarto puesto de la clasificación. En la zona de honor del campeonato y un poco más cerca del objetivo de los bercianos, que no es otro que terminar la competición como campeón. El primero de los triunfos, en el debut del técnico cántabro en el banquillo, se produjo hace poco más de una semana contra el Racing. El exentrenador verdiblanco infligió la primera derrota –y única– de los de Viadero en esta campaña. El efecto de un nuevo líder en el vestuario ponferradino surtió efecto y, a base de intensidad, los de El Toralín superaron (1-0) a uno de sus principales rivales por el título.

Y el último partido en el que el Racing no ha sido capaz de llevarse la victoria fue el del sábado ante la Cultural Leonesa (1-1), que sigue de líder. El equipo de Rubén de la Barrera logró en cuatro minutos lo mismo que los cántabros en los 86 restantes. La falta de acierto condenó a los locales, que, espoleados por El Sardinero de las grandes noches, superaron con holgura a los visitantes y merecieron llevarse el triunfo. Un triunfo que, por consecuencia, le habría devuelto la primera posición de la tabla. Lo mejor, a pesar del empate, es que el Racing dejó, ante uno de los favoritos, la sensación de ser más fuerte.

Ha habido otros encuentros frente a equipos que partían como favoritos al inicio de temporada en los que el Racing sí ha podido celebrar la victoria. Es el caso de los enfrentamientos contra el Racing de Ferrol (0-1), el Pontevedra (2-0) o el Tudelano (1-2). En todos ellos, con mayor o menor acierto, con más o menos suerte o incluso de forma casi imprevista, los cántabros se adjudicaron los tres puntos en disputa.

Los inoportunos postes

En esos tres encuentros en los que el Racing no logró el triunfo, el equipo cántabro estrelló hasta seis postes que podrían haber cambiado el signo del partido. Ante el Celta B, con empate a cero, Sergio Ruiz se sacó un duro disparo que tocó en Nestor Díaz y se estampó en el palo derecho de la meta gallega. Pudo ser el 0-1 para los de Ángel Viadero.

A pesar del mal partido racinguista –seguramente el peor de lo que va de curso–, en El Toralín los verdiblancos tuvieron la opción de llevarse un punto inmerecido de Ponferrada con dos balones al palo en sendas acciones aisladas. El primero, en un lanzamiento sin mucha fe de Bontempo desde fuera del área, que el meta Dinu estuvo a punto de tragarse. El palo salvó al arquero. La jugada se produjo justamente tras el tanto de Chavero, que a la postre dio el triunfo a los de Pedro Munitis. Yen el tiempo de descuento, Óscar Fernández mandó de cabeza al travesaño una de las últimas jugadas del choque.

El colmo de la mala suerte se produjo el sábado ante la Cultural Leonesa, con hasta tres balones haciendo sonar el metal. Dani Aquino tuvo dos. Un duro disparo suyo, tras una dejada de Caye Quintana, lo envió a la cruceta del arco de Guillermo. Poco después, remató en el segundo palo un buen centro de Córcoles, que también encontró la oposición del marco de la portería leonesa. El tercer infortunio llegó justo antes del minuto 90, cuando Laro, de cabeza, también probó la mala suerte en forma de larguero.