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Óscar Fernández se operará del hombro

Óscar Fernández, se duele del hombro durante un entrenamiento.
Óscar Fernández, se duele del hombro durante un entrenamiento. / Andrés Fernández
  • El canterano, que estará tres meses de baja, es el tercer futbolista que pasa por el quirófano esta temporada

  • El cántabro, al que le intervendrá el doctor Cruz el próximo miércoles, se produjo una luxación durante el partido jugado en Ponferrada

Óscar Fernández será operado del hombro izquierdo el próximo miércoles. La decisión final la ha tomado el propio futbolista después de ser asesorado de las ventajas e inconvenientes que supone su paso por el quirófano de la mano de los doctores Cruz y Mantecón. El cántabro sufrió una luxación de la articulación durante el partido jugado en El Toralín ante la Ponferradina; ese día fue el primer episodio, ya que después de recuperarse, la pasada semana volvió a resentirse al golpearse contra el suelo tras una caída en La Albericia. La primera exploración sobre el terreno ya apuntó a lo peor, sin embargo los doctores prefirieron esperar la evolución antes de someterle a unas pruebas más específicas. Al ver que la zona no mejoraba ni que el dolor remitía se sometió a una resonancia que certificó la rotura del labrum (un cartílago que rodea el hombro) y la gravedad de la lesión.

La mañana de ayer sirvió para que Óscar se decidiese finalmente por la intervención quirúrgica, que le supondrá estar al menos tres meses fuera de los terrenos de juego. Se trata de una de las dos opciones que existen para superar una de las lesiones que últimamente se está convirtiendo en crónica para el Racing. El paso por el quirófano no ofrece el 100% de garantías de curación total al paciente, pero sí el más efectivo. Con la operación se consigue reducir sensiblemente el riesgo de que la articulación vuelva a salirse de su sitio y se evita la posible tendencia, después de varios episodios traumáticos, que pueda tener el hombro de volver a lesionarse. La alternativa más conservadora es la de apostar por el fortalecimiento de la zona.

La experiencia en este tipo de lesiones en el club es tan grande que existen ejemplos de todo tipo. El pasado 11 de septiembre, Julen Castañeda caía lesionado en Ferrol de la misma manera. El riojano se retiró del terreno de juego con el hombro dolorido y días después se confirmó la misma rotura que sufre Óscar. En el caso de Castañeda, los médicos tuvieron claro desde el primer momento que la mejor solución era la operación, ya que la luxación había producido más daños colaterales en la zona. El lateral derecho afronta ya la última fase de su recuperación y a finales de diciembre podría estar a disposición del cuerpo técnico.

El caso del riojano es el más cercano, pero el pasado año en La Albericia ya se acostumbraron desafortunadamente a lamentar este tipo de lesión. Primero fue Mikel Santamaría, luego Fede San Emeterio y el último en sumarse a la triste lista, el canario Artiles. La diferencia fue que los tres futbolistas se decantaron por evitar el quirófano. El central navarro, de hecho, ni tan siquiera se perdió un partido después de caer lesionado y tras un par de días de reposo terminó jugando a la jornada siguiente. Sí es cierto que Munitis –el entrenador por aquel entonces– prefirió protegerle y darle descanso ante el temor de agravar la situación. Fede San Emeterio y Artiles convivieron con la lesión mientras pudieron. El canterano –ahora jugador del Sevilla Atlético– se quedó fuera de la lista en varias ocasiones, pese a sus ganas de jugar; con Artiles ocurrió lo mismo. Ambos futbolistas pudieron concluir la temporada, pero siempre perseguidos por el miedo a que en cualquier momento sufriesen un nuevo capítulo.

La lesión más habitual

Con anterioridad, el Racing ya se había familiarizado con bastante frecuencia con las dolencias de hombro. Los delanteros que formaron parte del equipo que logró el ascenso a Segunda División en la temporada 2013-2014, Mariano y Koné, sufrieron el mismo percance, pero en ambos casos, después de soportar como buenamente pudieron por el bien del equipo terminaron pasando por el quirófano. Ambos apostaron por hacerlo en los meses veraniegos una vez que concluyó el campeonato liguero. Incluso antes, el futbolista israelí Gai Assulin, que llegó a Santander después de haber pertenecido a la secciones inferiores del Barcelona y al Manchester City, fue intervenido y prácticamente dijo adiós a la aciaga temporada del primer descenso a Segunda División B con el conjunto verdiblanco. Assulin optó por la operación después de acudir a Inglaterra y consultar la decisión con un médico de confianza que le trató durante su estancia en el fútbol inglés. No existen secretos en torno a la recuperación de esta dolencia, pero el ahora jugador del Sabadell se decantó por ser operado fuera de Cantabria.

Con Óscar son ya tres los jugadores que esta temporada se han visto obligados a pasar por el quirófano en apenas tres meses de Liga. Primero fue Julen Castañeda y después Borja Granero, al que una rotura de ligamento cruzado en su rodilla le tendrá de baja hasta el mes de abril. Sin duda alguna, el buen arranque liguero del equipo ha tenido que sortear una más que accidentada fase inicial. No de tanta gravedad, pero sí de vital importancia fueron también las ausencias de César y Llorca, dos futbolista fijos en el esquema de Viadero y a los que una sobrecarga muscular y una condropatía de rodilla, respectivamente, les apartaron del equipo, precisamente, en el momento en el que la plantilla perdió esa supuesta flor de resultados que le acompañaba.

Ahora, la confirmada baja de Óscar, que hasta el momento había participado en doce de las catorce jornadas disputadas, supone un nuevo contratiempo en los intereses colectivos. La buena noticia es que afortunadamente su marcha coincide con la puesta a punto de César y Coulibaly, quien también ha mantenido una intermitente participación hasta la fecha.