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Charla extra bajo la lluvia de Viadero y Peña en La Albericia

Viadero y Peña, bajo el chaparrón.
Viadero y Peña, bajo el chaparrón. / Javier Cotera
  • Más de quince minutos permanecieron ambos en el centro del campo tras acabar el entrenamiento y pese a las adversas condiciones meteorológicas

Llovía mucho. Durante toda la mañana de este miércoles no dejó de hacerlo, pero al filo de las 12.30 horas es probable que coincidiese con uno de los momentos de mayor intensidad. La plantilla del Racing abandonó a la carrera el césped de las Instalaciones de La Albericia después de ensayar el juego de estrategia. Todos menos Ángel Viadero y Álvaro Peña. El entrenador le echó la mano a la espalda al bilbaíno y juntos se fueron alejando hasta llegar al centro del campo. Allí se pararon y comenzaron una charla que se extendió prácticamente un cuarto de hora.

Desde lejos se les veía gesticular y mover los brazos en clara alusión a simulaciones de jugadas. El técnico era el más activo, mientras el pivote escuchaba con un par de botas en una de sus manos. Los aficionados no daban crédito. Ante el chaparrón que azotaba La Albericia resultaba extraño que la conversación no se pudiera llevar al vestuario, pero estaba claro que tenían mucho de lo que hablar. Y se intuía a los protagonistas muy centrados.

A estas alturas resulta obvio que la recuperción del nuevo sistema 4-4-2 vuelve a otorgarle más peso al eje vasco y, probablemente, ese sería el motivo de los minutos extra que bajo la lluvia se regalaron ambos. El entrenador y su mediocentro más clarividente. Al salir del campo, la estampa fue la misma que antes; Viadero arropó al futbolista que –sin duda– agradeció que la sesión se acabara con la que estaba cayendo. Fue una anécdota más. Peña sonrió al abandonar el campo, ante los ojos de los allí presentes que buscaban una explicación.