fútbol-racing

Con ganas de ver la luz

Javi Gómez le arrebata el balón a Alberto en un entrenamiento de esta semana en La Albericia.
Javi Gómez le arrebata el balón a Alberto en un entrenamiento de esta semana en La Albericia. / Javier Cotera
  • El Racing, mermado por las bajas, visita al Caudal (18.00 horas) con la intención de cambiar su suerte

  • Córcoles entró finalmente en la convocatoria y Alberto y Javi Cobo pelean por un puesto junto a Álvaro Peña en el doble pivote

Dentro de una galería y sin apenas luz en el frontal. El Racing aún no ve el final del pasadizo negro por el que atraviesa en forma de resultados en las últimas semanas. Lo de Boiro no fue más que un quinqué en la travesía por lo oscuro. El equipo cántabro llega este domingo a la cuenca minera de Mieres del Camín con la intención de encontrar una veta de ese mineral precioso y vigorizante que es la victoria y, de paso, el recorrido correcto hacia la superficie.

Será complicado. Si ya lo es de por sí ganar cualquier partido en esta rocosa e imprevisible categoría, el Racing llega al duelo frente al Caudal muy justo de fuerzas. El vestuario verdiblanco ha visto cómo todo es susceptible de empeorar. A las lesiones graves de Borja Granero, Óscar Fernández, Julen Castañeda y César Díaz se han ido sumando a lo largo de los últimos días otros contratiempos que, aunque de menor importancia, también van minando la moral antes inquebrantable del equipo verdiblanco. Como el pico va haciendo mella en la piedra. Sergio Ruiz no estará este domingo en el Hermanos Antuña debido a una rotura de fibras. A última hora se coló en la expedición Javi Cobo, que ya se perdió el choque ante la Arandina por una inoportuna pubalgia. Bontempo, Josemi, Córcoles y Coulibaly también han pasado la semana tocados, aunque todos, en mejores o peores condiciones, estarán disponibles para el choque.

En esta tesitura de carencia de mimbres y después del mal rendimiento del 4-3-3 en los dos anteriores compromisos, todo parece indicar que el técnico verdiblanco, Ángel Viadero, recuperará el 4-4-2 que tan buenos resultados le dio. Sólo la rutina y las bajas de Borja Granero y César Díaz quebraron la fortaleza de un dibujo plasmado sobre la pizarra y el césped con tinta indeleble. El más clásico de todos los esquemas futbolísticos puede recuperar hoy su espacio en el equipo verdiblanco. Esto llevará, entre otras cosas, a reinstaurar el doble pivote.

Las lesiones se han cebado con la sala de máquinas. Alberto, el único al que el sistema alternativo le vino como un guante, mantendrá un puesto en el once, ante la baja de Sergio Ruiz, para acompañar a Álvaro Peña, salvo que Javi Cobo le quite la plaza al cayonés. Sea quien sea, estará con Coulibaly y Héber escoltándoles a izquierda y derecha. Además, Caye Quintana se verá beneficiado con el Racing jugando con dos puntas. El onubense estará junto a un Dani Aquino que ha sufrido de lo lindo como única referencia en ataque. Guerras sin opción de triunfo. Al ‘Torito’ le gusta embestir de frente a la zaga rival.

Línea de zagueros

En la línea de zagueros, salvo que Córcoles no se encuentre en disposición de disputar los noventa minutos y tenga que ser sustituido por Gándara, el alicantino formará junto a Samuel Llorca, Mikel Santamaría y Leonel Bontempo. El último en llegar, Israel Puerto, puede disponer de minutos si el míster lo considera oportuno en su estreno como futbolista verdiblanco. Por último, en la portería tal vez haya una sorpresa que ya no es tan sorpresa. Como en Tajonar, Viadero podría dar la titularidad a Raúl Domínguez con el objetivo, según dijo el propio técnico en la anterior ocasión, de que llegue con buenas sensaciones al encuentro de Copa del jueves frente al Athletic de Bilbao.

Fiel a la pala y el pico

Fiel a la pala y el pico que luce en su escudo, el recién ascendido Caudal de Mieres va atropando puntos que le permitan celebrar la permanencia cuando acabe el curso. Un equipo, el del exfutbolista Iván Ania, que mezcla veteranía y juventud. La experiencia la ponen jugadores con apariciones en las categorías superiores como Félix Quero, Braulio o Annunziata. O un viejo conocido por los Campos de Sport, pese a que le tocó vivir una de las peores temporadas de la historia negra racinguista. El centrocampista Óscar Pérez, que vistió la camiseta cántabra en la trágica campaña 2012-13 del descenso a Segunda División B con ‘Harry’ al frente, es uno de los habituales de las alineaciones del conjunto asturiano.

Así están pinados los bolos, con el aliciente del césped de hierba artificial, de cara a otro partido que se antoja clave para el Racing. No tanto por el resultado y sus consecuencias en la clasificación, sino por el efecto curativo y «balsámico» que puede tener sobre un equipo al que parece haber mirado un tuerto desde que el crujido de la rodilla de Borja Granero y los gritos del capitán llenaron de silencio las Instalaciones Nando Yosu de La Albericia. Aunque al final el apoyo verdiblanco en Mieres será menor del previsto, los racinguistas están con ganas de volver a ver la luz. Y al líder, la Cultural Leonesa, un poquito más cerca.