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Comienza la invasión de León

La afición ya está en León. / N. Barrio
  • Cerca de 5.000 cántabros viajan a la ciudad para apoyar al Racing en un partido transcendental

  • La importancia del choque contra el lídery la oferta gastronómica y de ocio de la ciudad la convertirán en la salida más importante del año

A principios de año, los hosteleros de León miraron el calendario. Pasaron las primeras hojas y vieron que su agosto caía en abril, al mismo tiempo que la Semana Santa. Esos siete días son los de más trasiego en la ciudad. Los turistas habituales se unen a los peregrinos que hacen escala camino de Santiago y a los que llegan para disfrutar de las procesiones, las actividades de las cofradías y de una costumbre tan arraigada como de desafortunado nombre como la de ‘matar judíos’ –salir de ronda por los bares y tomar la típica limonada de Pascua entre tapa y tapa–. Lo que no se esperaban es que este 2017 la fiesta iba a llegar incluso antes. En concreto, el tercer fin de semana de marzo.

El partido entre la Cultural y el Racing (17.00 horas), o lo que es lo mismo, el duelo entre el primer y el segundo clasificado del grupo 1 de Segunda División B, los dos grandes protagonistas de la Liga, ha superado todas las expectativas y ha levantado el entusiasmo de ambas aficiones. Sobre todo de la cántabra, que gracias a los cerca de 5.000 seguidores que pueden llegar a la capital del Bernesga ocupará casi tantas localidades en el Reino de León como lalocal. Y que se dejará notar durante todo el fin de semana en las calles de la ciudad en una de las mayores salidas de la historia del club. Sólo se puede comparar a las de París, Madrid, Zaragoza y Salamanca, todas ellas en Europa o en Primera División. En cualquier caso, mucho mayor que la de cualquier equipo de la categoría de bronce y sólo al alcance de unos privilegiados en la división de oro del fútbol español.

A medida que ha pasado la semana, encontrar un alojamiento en el casco urbano se ha convertido en una tarea imposible. Además de los alicientes propios del partido, que ya por sí solo es una excusa suficiente para coger el coche y hacer 250 kilómetros –desde hace algunos años todo el viaje se puede hacer por autovía y sin pagar peajes–, los seguidores verdiblancos tampoco son ajenos a los atractivos de la ciudad. En pocos bares de Santander es costumbre que con el vermú te pongan una tapa, pero en León es religión. Y cuanto más devoto es el camarero, más generoso. Con dos euros te puedes tomar el blanco y una cazuela con su huevo, su chorizo y su morcilla.

Así que el plan obligado para muchos racinguistas de una salida rápida, como la que pudieron hacer a Burgos, a Palencia o Villaviciosa, se ha convertido en un fin de semana de fútbol y gastronomía en una de las capitales más de moda del norte de España. Con este panorama, las 3.794 plazas hoteleras que hay repartidas entre los cerca de 60 establecimientos existentes han sido insuficientes –además de los cántabros, también hay que contar con los turistas ajenos al fútbol– y las sonrisas de sus propietarios no podrían ser mayores. Lo decía el pasado martes en este periódico, cuando se había agotado la segunda remesa de entradas enviadas por la Cultural y todavía se esperaban otras dos, la presidenta del gremio en la región, María Ángeles Luengo: "Es algo que viene muy bien a una ciudad en la que siempre estamos abiertos a todo el mundo. Acogeremos encantados a los aficionaos racinguistas». Como para dejar pasar la oportunidad.

Los últimos en conseguir entrada y planificar su fin de semana leonés se han encontrado con precios bastante superiores a los habituales en estas fechas. Eso en los mejores casos, porque otros, directamente, han desistido de buscar en el casco urbano y han optado por las localidades de alrededor. Más fácil y más barato, pero también más incómodo. Sobre todo teniendo en cuenta que gran parte de la marea verdiblanca llegará en transporte privado. Hasta el momento son siete los autocares que han llenado las peñas del Racing. El más grande, el de 82 plazas que ocuparán integrantes de Aúpa Racing, Concanos, Ojáncanos y Racinguistas ONline saldrá hoy mismo. Los otros seis restantes –San José llenó ayer su segundo autobús– tienen previstos llegar a León el mismo domingo.

Consejos prácticos

Los que vayan en coche, el primer problema, antes del difícil dilema de decantarse por la tapa de morcilla leonesa o por la de cecina, será el aparcamiento. Hay varias opciones y a partir de las 14.00 horas de hoy –en ese momento deja de funcionar la ORA y los domingos no hay que pagar por dejar el vehículo– todas son gratuitas. Nada más llegar a la ciudad se encontrarán de bruces con el Reino de León. Existen plazas de estacionamiento en las inmediaciones y también a lo largo de todo el paseo de Papalaguinda, que comunica el estadio con la entrada al centro (Guzmán el Bueno) y transcurre paralelo al río. Tampoco están lejos las estaciones, tanto la de trenes como la de autobuses, donde en condiciones normales no es complicado aparcar.

En condiciones normales y en temporada baja, también es una buena opción San Pedro. Justo detrás de la catedral, es el mejor lugar para hacer las incursiones en el barrio Húmedo, pero es fácil que se llene el mismo sábado. En ese caso, si no hay suerte y si se va con tiempo, otra alternativa es la explanada del edificio de la Junta de Castilla y León (junto al Parador de San Marcos), a media hora a pie. Y en el peor de los casos la zona de las universidades, pero ya exige casi 50 minutos de caminata.

Con una ciudad a reventar, tampoco será sencillo reunirse con los amigos. Como puntos de encuentro, y pensando en el tapeo casi obligado previo al partido, los mejores puntos de encuentro son la plaza junto a la catedral o el palacio de Los Botines, un edificio diseñado por Gaudí que sirve como sede a la Diputación Provincial. A los dos se llega desde el estadio o Papalaguinda casi sin darse cuenta. Y de ahí a comenzar a celebrar el partido antes de conocer el resultado. Cualquiera de los locales del barrio Húmedo o del Romántico –en teoría son zonas diferentes, pero en la práctica están unidas y no presentan grandes diferencias– puede ser una buena opción. Ahí ya entran en juego los gustos de cada uno. Incluso fuera de estos dos lugares neurálgicos, cualquier pequeño bar de las afueras puede sorprender con una buena tapa. Con cuatro o cinco se come de sobra si no se tiene mayor interés en hacerlo sentado delante de una mesa.

Quedada verdiblanca

Para bajar la comida y siguiendo la costumbre de otras grandes salidas en masa verdiblancas, las peñas racinguistas han organizado una quedada para desfilar desde el centro de la ciudad hasta el Reino de León. La marea cántabra partirá a las 15.30 horas de la Plaza Mayor, situada en pleno barrio Húmedo, para realizar una demostración de fidelidad desmedida y poner nervioso al rival antes de que arranque la gran cita. Ya ocurrió algo similar en Logroño la pasada temporada y en la capital riojana no se recordaba nada igual desde que su equipo, el Logroñés, dejó de militar en Primera División.

Las expectativas que han levantado el partido de mañana contra el Racing son comparables a las que surgieron cuando el Real Madrid visitó León el pasado 26 de octubre con motivo de la eliminatoria de Copa del Rey. Más incluso por lo que supone para el futuro del conjunto que dirige Rubén de la Barrera. Salvando la distancia entre el club cántabro y el madrileño, en cierto modo es lógico. Aunque ahora estén en categorías distintas, ambos son de Primera División.

Llamamiento a la armonía

Aunque no hay evidencias que hagan pensar que el de mañana vaya a ser un partido conflictivo, la gran cantidad de aficionados del Racing y la Cultural que se van a dar cita a partir de las 17.00 horas en el Reino de León y las características del encuentro, en el que puede estar en juego algo más del liderato, han llevado a ambos clubes a hacer un llamamiento público para apelar a la armonía. "Los dos clubes esperamos que los seguidores tengan un comportamiento ejemplar tanto dentro como fuera del estadio", explicaron ayer en un comunicado conjunto.

Al mismo tiempo, las directivas que encabezan Manolo Higuera y Felipe Llamazares animaron a los hinchas cántabros y leoneses a "vivir en armonía la trigésima jornada del campeonato 2016/17 en el Grupo I de Segunda División B, que confían sea una auténtica fiesta futbolística". Tanto la entidad santanderina como la leonesa está convencida de que la presencia en la ciudad de aproximadamente 4.000 aficionados racinguistas y el gran ambiente que se vive ante la gran campaña de la Cultural harán que el encuentro del Reino de León, en el que se medirán los dos equipos que mejores registros presentan de los 80 que compiten en la categoría de bronce, "tenga la repercusión y transcendencia social propia de una categoría superior".

Hasta ayer, el Ayuntamiento de León y la Policía Local de la localidad no habían anunciado ningún tipo de dispositivo especial –se seguirán los procedimientos habituales en un partido de Segunda División B– para velar por la seguridad durante el partido y en los momentos previos. En los últimos desplazamientos masivos de la afición racinguista, el comportamiento de los seguidores fue excelente y no se produjo ningún tipo de problema.

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