Fútbol-segunda división B

Empieza la fiesta racinguista en León

os jugadores, ayer, a su llegada al hotel. / Héctor Díaz
  • La afición verdiblanca empezó a poblar León en la víspera del importante choque ante la Cultural, pero el grueso de la expedición llegará a lo largo de la mañana de hoy hasta alcanzar los cerca de 5.000 aficionados que acompañarán al equipo

Un galgo que persigue a una liebre; el capítulo decisivo de ‘Juego de Tronos’ o la conquista de las tropas racinguistas al Reino de León. Son metáforas para intentar definir lo que está sucediendo este fin de semana a orillas del río Bernesga. En estos momentos, mientras usted lee estas líneas. Esa necesidad innata del ser humano de ponerle un cartel a cada cosa. Obsesión calificativa. El caso es que es muy difícil acotar con letras lo que empezó ayer y lo que viene a lo largo de una jornada que se avecina intensa, como la de hoy. El fútbol no es más que la excusa y ese motivo que le puede dar continuidad a una juerga que ya lleva muchas horas en marcha. Hasta las 17.00 horas de hoy, la fiesta está montada. Posteriormente, será el Racing quién tenga en sus manos –o en sus botas– la capacidad de mandar a sus aficionados para casa con la sonrisa de oreja a oreja.

Unos pocos, los más madrugadores, llegaron ya el viernes. De hacerlo, hacerlo bien, debieron pensar. Pocas veces un partido del Racing se preparó con tanta premura. La cita lo merecía. Y el escenario, también. León es una de esas ciudades cuyo nombre suena bien a oídos de aquellos a los que les gusta sacarle un poco de provecho a la vida. Lúdica, gastronómica y turística. Hoy, también futbolística.

El desembarco verdiblanco se empezó a poner serio a eso del mediodía de ayer. Entonces, los distintivos racinguistas empezaron a florecer en los aledaños de la Catedral leonesa, el barrio Húmedo o el Romántico. León ya estaba tomada. "No ha habido una movilización igual desde el partido de Copa de la UEFA contra el PSG", comentaba un aficionado cántabro en pleno corazón de la ciudad invadida. Mientras, debía pensar ‘cuánto hemos cambiado’. De Europa a la Segunda División B. Y por otro lado, ‘la vida sigue igual’. En el cielo, o en el infierno, el Racing nunca viaja solo. Esa dicotomía espacio-temporal a la que este club ha llevado a sus incondicionales y de la que esperan salir lo antes posible. Saben que el de hoy puede ser un gran paso y, por eso, los cerca de 5.000 seguidores cántabros que se presenten por estos lares han apostado por la victoria de su equipo. Por apoyo no será.

La avanzadilla, en forma de vehículos particulares, ya estaba enviada. Faltaban los vehículos pesados que dieron aún más empaque a la legión racinguista desplazada a León. Los primeros partieron ayer de los Campos de Sport de El Sardinero, poco antes de las 16.00 horas. La primera de las remesas de las peñas Racinguistas OnLine, Concanos, Ojáncanos y Aúpa Racing hicieron acto de presencia en León sobre las 19.30 horas. Aún quedaba un segundo capítulo para la jornada de hoy, junto otros colectivos verdiblancos que viajarán en el día para apoyar a su equipo.

León tiene algo magnético para los racinguistas durante este fin de semana. La mayoría llegaron desde Santander. Pero también los hubo quienes se desplazaron desde Madrid. O desde otra ciudades de España. Incluso desde Londres, caminaban ayer por el casco histórico de la ciudad, apenas unas horas después de haber dejado atrás el ‘Big Ben’. La crisis económica ha llevado a la emigración y los seguidores verdiblancos se han llevado sus colores verdiblancos a todos los rincones del mundo. Quienes han podido, han respondido a la llamada de un sentimiento inexplicable.

Algunos aprovechan el fútbol para mezclarlo con otros ‘hobbies’. Es el caso de la recién creada Peña Gastronómico-Racinguista El Cachopo. En su primer viaje oficial con el equipo, encontró a su alma gemela en tierras leonesas, Los Triperos, con quien intercambiaron regalos –comestibles, por supuesto– y departieron sobre temas culinarios y deportivos.

La alta mar se espera en las próximas horas por León. El grueso de la expedición racinguista llegará hoy. En coche, en autobús o en lo que haga falta. Hasta cerca de 5.000, que se encontrarán en las gradas del Reino de León intentando hacer sombra a una afición local que, si no se pone las pilas, se puede ver superada. No tanto en número como en ruido y colorido. Lo cierto es que un desembarco racinguista tan acusado ha sido posible a la deportividad que ha mostrado la Cultural Leonesa, aunque el cierre de las taquillas el viernes han generado cierto malestar entre los aficionados verdiblancos que tenían previsto viajar y comprar la entrada in situ. Atrás quedó el desagradable enfrentamiento de la pasada temporada entre las directivas de las directivas de Racing y Racing de Ferrol a cuenta de las pegas de los gallegos para facilitar el desplazamiento cántabro. Esto es otra cosa. Es la fiesta del fútbol, disputada sobre el césped, disfrutada en la grada y en las calles de la ciudad y promulgada desde la moqueta de las oficinas de ambas entidades. Lo dicho, el fútbol no es más que la excusa.

La mayoría de los aficionados verdiblancos que ayer ya estaban por León alargaron la fiesta por la noche. De forma prudente o hasta altas horas. Familias, amigos, jóvenes, mayores... De toda clase y condición, aunque con el color verdiblanco como requisito indispensable. Atuendos que ayer se entremezclaron por la ciudad, en la fresca velada otorgada por el clima continental, con el ambiente habitual de la ciudad, las tradicionales despedidas de soltero y los turistas que eligieron León para celebrar un fin de semana coincidente con el Día del Padre. Hoy, no importa que la romería de ayer pese. A las 15.30 horas hay toque de queda, justo el momento en que los aficionados se han citado, en la Plaza Mayor, para acudir al estadio. Se pondrá falta a quien no asista.

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