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Por fin con la plantilla al completo

Manolo Higuera saluda a Abdón Prats en presencia de Dani Aquino, Israel Puerto, Alberto Gómez, Santi Jara y Sergio Ruiz.
Manolo Higuera saluda a Abdón Prats en presencia de Dani Aquino, Israel Puerto, Alberto Gómez, Santi Jara y Sergio Ruiz. / Andrés Fernández
  • Granero tiene el alta, está en forma y a punto de volver a las convocatorias, pero Viadero es prudente

  • El Racing confía en llegar al último tramo de Liga y la fase de ascenso con todos sus efectivos

Todos excepto César Díaz, cuya ficha se utilizó además para otro futbolista tras su lesión, con lo que tampoco podría jugar. Todos. Con todos. Incluso con Borja Granero. Así llega el Racing al final de la temporada después de un curso en el que las lesiones han sido uno de los grandes problemas con los que han tenido que lidiar tanto Ángel Viadero como un Manolo Higuera que se ha visto obligado a salir varias veces al mercado para remendar los agujeros que le han salido a lo que pretendía ser un traje a medida para su entrenador. Según se comenzaron a ver las costuras el Racing tuvo que volver a fichar y ascender a algún futbolista más del filial, pero lo que eran remiendos se han convertido en un nuevo conjunto que le sienta mucho mejor.

Así han remontado los verdiblancos hasta colocarse como colíderes, aunque con el grave problema de no depender de sí mismos para ser campeones y afrontar un calendario que beneficia a su rival más directo: el Celta B. Pese a esta dificultad los racinguistas viven la última fase de la competición con optimismo. El entrenador y los propios futbolistas insisten en que llegan en un buen momento y prácticamente por primera vez en toda la temporada Viadero puede tener dificultades para decidir a quién deja fuera de la convocatoria. Todo porque después de una plaga de lesiones y sanciones concatenadas el técnico santanderino prepara esta semana el partido frente al Boiro (Campos de Sport, domingo a las 17.00 horas) con toda la plantilla -salvo el citado César Díaz- a su disposición.

Beobide ya está listo para jugar después de que la semana pasada se viera obligado a dejar su lugar a Javi Cobo, no hay ningún jugador sancionado por acumulación de amonestaciones, los que andan renqueantes (fundamentalmente Héber Pena y Javi Cobo) parecen listos para el domingo y los lesionados de gravedad ya se han recuperado. Incluso un Borja Granero que entrena desde hace aproximadamente un mes con sus compañeros y del que no se puede descartar completamente que entre incluso en la convocatoria, aunque lo más probable es que el entrenador le dé alguna semana más de plazo para que se recupere por completo.

Dicho de otro modo: el Racing afrontará con su once de gala una espídica recta final de campeonato convertida en contrarreloj entre tres rivales. En lo que a efectivos y estado de forma se refiere, parece llegar con ventaja. No tanto en el calendario.

La defensa

Experimento fallido para suplir al lesionado Julen

Con Crespo consolidado en la portería, el resto de líneas han sufrido problemas a lo largo del año. En la defensa se incorporó al argentino Bontempo para cubrir la baja de Julen Castañeda, cuya lesión en el hombro le tuvo de baja durante buena parte de la primera vuelta. Aquel movimiento no salió bien y se comprobó que lo más adecuado hubiera sido apostar por el canterano Gándara, que ya había suplido al riojano en un primer momento. Desde su reaparición, Julen ha vuelto a ser indiscutible en el lateral izquierdo, como lo es en el derecho Córcoles, ya recuperado de la lesión muscular sufrida en los campos anexos al José Zorrilla durante el partido frente al Valladolid B.

Más llamativa resulta la situación de los centrales. Samuel Llorca no sólo es titular, sino el futbolista de referencia en la zaga, y para acompañarle se fichó en invierno a Israel Puerto. El andaluz no ha cuajado y Mikel Santamaría sigue por segundo año como titular pese a que en ninguna de las dos campañas se le consideraba llamado a ello, pero a cambio Viadero ha ganado en profundidad de banquillo mientras consolidaba una zaga casi inamovible; de esas que se pueden aprender de memoria.

La llegada de Puerto se hizo un poco más necesaria, además, por la lesión de Granero, a quien el técnico ya había colocado como central frente al Celta B en un intento por exprimir más rendimiento al valenciano y, de paso, configurar un once alternativo con más variantes tácticas.

Centro del campo

Equipo de gala al que aspira a entrar en el futuro Granero

También en la medular se acumulan -al menos por el momento- las buenas noticias para el cuerpo técnico. Si Héber Pena es titular en el carril izquierdo, en el derecho se ha vivido un suplicio. Comenzó como titular Óscar Fernández, a quien el cuerpo técnico dio un toque de atención buscando más disciplina táctica y colocando en su lugar a César Díaz o incluso a Coulibaly. Pero en pocas semanas pasó de andar sobrado de efectivos a tener que improvisar soluciones después de que el de Renedo se lesionara el hombro y el albaceteño se rompiera el cruzado. El primero ha estado meses parado. El segundo se ha perdido toda la temporada.

Con ese panorama el Racing salió de nuevo a fichar y se encontró con Santi Jara, un albaceteño formado en el Almansa y el Sporting que llegó procedente del Saburtalo Tbilisi georgiano y se ha convertido en referencia del equipo. Casi en jugador franquicia. Con él la banda derecha no sólo incorporó a un futbolista de calidad, sino al mejor asistente del equipo y una pesadilla para los rivales a balón parado. Después la recuperación de Óscar ha devuelto efectivos, profundidad de banquillo e incluso una alternativa a Héber, uno de los pocos jugadores del equipo que no contaban con un recambio natural.

El mediocento ha sido otra línea con muchos movimientos. La temporada arrancó con Álvaro Peña como referencia indiscutible y Sergio Ruiz como acompañante más habitual... siempre que Granero no jugara en ese puesto. La grave lesión del valenciano consolidó a Sergio, pero generó graves problemas en un Racing que echó mano de los canteranos antes de firmar a otro futbolista: Jagoba Beobide. El vasco no jugaba un partido oficial desde la temporada pasada, cuando después de su ascenso a Primera División el Alavés no le renovó, y los problemas musculares le impidieron debutar a su llegada, como le han hecho perderse los últimos partidos.

Sin embargo, el Gudari está ya en plenas condiciones y a disposición del entrenador, como un Álvaro Peña que tras atravesar un pequeño bajón en el ecuador de la temporada ha recuperado el tono, el juego y la imprevisibilidad que le hace un futbolista imprescindible para los verdiblancos. Su valioso tanto en Vigo frente al Coruxo simboliza el regreso de uno del los futbolistas de referencia del equipo; una pieza vital para el final del campeonato y la ya garantizada fase de ascenso.

Aunque está lejos de su mejor forma y de recuperar el timo competitivo, las buenas noticias en el centro del campo se completan con la progresión de Borja Granero, que puede estar pronto compitiendo por un puesto en el equipo titular. El valenciano tiene el alta médica. O, dicho de otro modo, está médicamente listo para jugar y tiene buenas sensaciones. Lo mismo dicen el entrenador y el médico, Manuel Mantecón, pero con un matiz. Aunque ya se entrena con el resto del equipo e incluso juega los partidillos, aún no se ha probado en competición, y en situaciones como esta los compañeros tienden siempre a no forzar a un jugador recién recuperado de una lesión. A levantar el pie, si se prefiere, algo que no ocurre nunca en un partido.

Ahí llega la duda, fundamentalmente para el entrenador. Viadero debe decidir entre reintegrar paulatinamente al valenciano en la dinánica del grupo e incluso darle algún minuto de competición ante un rival teóricamente asequible si el partido llega resuelto a la recta final o ser más prudente. El técnico y el propio Granero son conscientes de que en un partido los rivales apretarán más de lo que lo hacen sus compañeros en las sesiones de La Albericia, y que cualquier duro encontronazo o entrada puede tener consecuencias negativas, ya sea por una improbable recaída o porque el jugador se vea falto de confianza o lastrado por el temor a sufrir un nuevo percance.

Delantera

Cambios a mejor y todos los 'nueves' disponibles

En cualquier caso, el Racing ha hecho de necesidad virtud en el centro del campo, supliendo las lesiones con futbolistas de calidad que una vez recuperados los primitivos titulares del puesto han completado una plantilla amplia y competitiva. Lo mismo sucede en la delantera, donde la lesión de César Díaz ha sido un grave contratiempo. Sin embargo, los fichajes de invierno han reforzado la vanguardia multiplicando su rendimiento.

El club ya comenzó el curso con la previsión de incorporar, si fuera necesario, un delantero en el mercado de invierno. Después las circunstancias de un equipo alarmantemente dependiente de Aquino, en el que Caye Quintana no se adaptó y que vio cómo perdía a César para toda la temporada lo hicieron imprescindible.

Así se inauguró una larga negociación con Abdón Prats que finalmente permitió hacerse con los servicios del mallorquín, un delantero centro procedente del Mirandés de Segunda que ya ha marcado seis goles, aportando puntos al equipo y descargando de responsabilidad anotadora a Aquino.

En esa misma época la mala situación de Caye Quintana, que pese tener toda la confianza de Viadero nunca rindió al nivel esperado y marcó sólo dos goles en Liga, llevó al andaluz a pedir su baja, incentivada también por el propio club, en una operación relámpago que terminó con la salida de Caye y la incorporación de Carlos Álvarez, un delantero oportunista que ya había pasado por la Gimnástica y se puso a tiro. Nada más recibir la llamada del Racing el asturiano aceptó la propuesta, y pese a no ser titular se ha convertido en un recambio habitual; muy útil para desatascar partidos y muy efectivo, puesto que con muy pocos minutos en su haber ya suma tres goles.

En definitiva, el Higuera ha configurado al fin, condicionado por las circunstancias y con un gran esfuerzo, un equipo titular estable y reconocible con el que, si las lesiones no se vuelven a cebar con él, espera cerrar el curso. Es el formado por Crespo; Córcoles, Samuel, Mikel Santamaría, Julen; Santi Jara, Peña, Beobide, Héber; Aquino y Prats. Conviene anotarse los nombres o aprenderlos para recitarlos como un mantra, porque con permiso de Granero son los que deben devolver al club al fútbol profesional. Un equipo en el que, por cierto, sólo hay un cántabro y ningún futbolista firmado en La Albericia, pero eso es ya otra historia.