A Jagoba se le hace otra vez de noche

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Jagoba desea suerte a Sergio Ruiz en el momento de ser sustituido tras lesionarse ayer en El Sardinero / Javier Cotera

  • El vasco, entre algodones toda la semana, se retiró del campo en la que es su tercera lesión en tres meses. La falta de continuidad del pivote preocupa de cara al play off y obliga a echar mano de Sergio Ruiz, siempre a la sombra del futbolista de Azpeitia

Minuto 20.

Jagoba Beobide suspira y el público murmura. El vasco se echa la mano a la parte posterior del muslo. No puede creérselo. Ni él ni nadie. Mira al banquillo y contonea la cabeza de un lado a otro. A Viadero se le arruga hasta la americana. El guipuzcoano pide el cambio y el entrenador manda calentar a Sergio Ruiz a toda prisa; el asturiano se quita el chándal en marcha y en la grada no cesan los murmullos. La de ayer fue la tercera lesión muscular del vasco en apenas tres meses; más de la mitad del tiempo que lleva en Santander se lo ha tirado en el dique seco. La primera vez no le dio tiempo ni a probarse la ropa;la segunda debutó y poco más; ayer, después de tirarse entre algodones toda la semana, apenas le dio para un cuarto de hora. Demasiado intermitente.

¿Serán los ocho meses sin competir? ¿Acaso le sobran ganas? Es obvio que el futbolista es el primero en pasarlo mal; no consigue hilvanar un par de semanas sin problemas y su rendimiento no crece con tanto parón.Eso sí, acto seguido el que sale profundamente damnificado por sus repetidas ausencias es el equipo. Jagoba Beobide es un jugador fundamental para Viadero. Su fichaje fue coreado por la directiva y su llegada poco más o menos que supuso la tranquilidad para un entrenador que pedía a gritos alquilen como él.

Sin embargo, la mala fortuna y una endeblez muscular impropia de un jugador de su recorrido y fuerza física, han puesto en solfa su importancia en el esquema. Su retirada ayer del campo escoció en el banquillo como un trago de agua salada. El martes descansó, el miércoles se retiró del entrenamiento antes del tiempo, el jueves cumplió con el trabajo táctico, pero poco más. Toda la semana pendientes y preocupados –él mismo el primero– y al final su cuerpo se quejó por otro lado. "Me da mucha rabia", declaró la primera vez que una lesión le mandó a la grada. Ayer, con la tercera, no quiso ni hablar.

Pero en el fútbol no hay tiempo para el lamento; a Sergio Ruiz le ha quedado claro que es el segundo de la lista, pero que le van a exigir como al primero. El canterano saltó al campo a hacer lo que hace siempre que puede. Es el recambio de un futbolista gafado por la mala suerte y gracias a eso está creciendo más que nadie. La mala fortuna de unos es tiempo de oportunidades para otros. Por eso lo ocurrido ayer fue un mensaje en toda regla: ‘Corredores, a sus puestos’. A Sergio Ruiz, pero también a Javi Cobo, en el banquillo, y a Granero, en la grada y a un peldaño de volver al equipo, les llegó la orden de que con el ‘primer espada’ tan vulnerable a cualquiera de ellos le tocará torear con picadores en cualquier momento. Restan cinco partidos además de un play off más o menos largo y la suerte va a su antojo. Todos son importantes y nadie es imprescindible. La fuerza del lobo está en la manada y el éxito de este Racing en el vestuario. Las lesiones le han obligado a reinventarse todo el año cuando apenas tenía con qué y ahora que tiene de todo le sigue sin dejar dormir tranquilo. En cualquier caso, lo de Jagoba no deja de ser una pena y un riesgo cuando se aproxima el momento más importante de la temporada. No hay tregua.