Granero está de vuelta

Borja Granero bormea con Abdón Prats durante un entrenamiento.
Borja Granero bormea con Abdón Prats durante un entrenamiento. / Javier Cotera
  • El capitán vuelve a la convocatoria después de algo más de seis meses ausente por la triada que sufrió a principios de octubre

La convocatoria de ayer, con 19 futbolistas -Viadero y Lana deberán descartar a uno esta tarde- confirmó lo que ya se esperaba; el regreso de Borja Granero. El valenciano viaja hoy a Aranda de Duero después de algo más de seis meses inactivo y no será titular, pero según cómo evolucione el partido incluso podría disfrutar de unos minutos para retomar progresivamente el ritmo de competición.

Ya la semana pasada el cuerpo técnico valoró junto al doctor Manuel Mantecón y el propio futbolista la posibilidad de que se sentara en el banquillo frente al Boiro, pero finalmente decidieron no correr riesgos y esperar otros siete días.

El 5 de octubre durante un entrenamiento de jueves sobre el campo 1 de La Albericia, la rodilla derecha de Borja Granero dijo basta. Él lo supo desde el primer momento, cuando entre los gritos de dolor gritaba: «¡Es lo mismo, lo mismo...!». Sabía lo que había ocurrido. Lo mismo que antes sufrió en su otra rodilla. El doctor Mantecón trataba de consolarse, de decirle que esperara a las pruebas; que no adelantara acontecimientos. Pero el capitán del Racing barruntaba lo que ocurría; lo daba por hecho. Y acertó. Las pruebas confirmaron la lesión más temida por un futbolista; esa que en los ochenta era poco menos que una condena a la retirada: rotura de ligamento cruzado, anterior y menisco. Triada, para los amigos.

Tras la pertinente operación, el trabajo de rehabilitación y después de recibir el alta médica, Granero ha permanecido varias semanas entrenando con sus compañeros, con mayores precauciones al principio y casi al mismo ritmo en la última época. Y siempre con hielo aplicado en la articulación al final de la sesión. Como hace también después con la otra, la 'buena', tras la primera lesión.

Ya el jueves pasado completó sin problemas el partidillo ejerciendo junto a Javi Cobo como mediocentro del equipo suplente en el último ensayo general antes de su regreso a la convocatoria. Fue la prueba definitiva para que el valenciano regresara a la convocatoria coincidiendo precisamente con la lesión de Beobide y así coja progresivamente ritmo de competición de cara a la exigente fase de ascenso.