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Granero, un icono con piel de líder

Granero, un icono con piel de líder
  • El capitán, que cuenta los días para su regreso, lleva tatuado medio cuerpo con dibujos y mensajes y motivantes

Tatuarse el cuerpo es ante todo un signo de identidad. También de personalidad, pero por encima de todo diferenciador. Distingue del resto y es para siempre. Borja Granero lleva medio cuerpo tatuado. Es pura identidad; distinto. El valenciano no pasa desapercibido, quizás por eso es el capitán. Su brazalete también le convierte en especial en el campo. Le gusta como a tantos decorarse el cuerpo y en su caso, por demás.

Piernas, brazos, espalda y pecho; no le queda mucho espacio para seguir pintándose. Pero a Granero no sólo le apasiona el color y la estética. No es únicamente una cuestión de narcisismo o coquetería sino que en muchos de sus trazos el dibujo tiene un trasfondo más allá.

Es el caso de su muslo izquierdo. Un texto escrito con letra de la que utilizaban los antiguos castellanos para narrar las proezas y aventuras de la España de otros tiempos abarca desde la ingle hasta la parte superior de la rodilla, esa articulación que siempre le ha tenido en guardia. Cinco párrafos adornan la estilizada y espigada pierna del futbolista y en cada una de ellas un mensaje sentimental y agradecido. Granero se dejó llevar por su apego al rapero Rayden y se tatuó la letra de la canción ‘Mi primera palabra’, concretamente su segunda estrofa. En ella, el cantante agradece a a su madre el haber sido la mejor profesora y la profeta más aventajada en su vida. Agradecimientos varios. «Lo único importante está debajo de la piel», advierte uno de los tramos de la canción que a punta de aguja se pueden ver en Granero. El futbolista para que no se le olvide, decidió escribírselo pinchazo a pinchazo.

Distinto

«A echarle más cojones que el resto...», prosigue el texto de Rayden. Granero predica con el ejemplo; su fuerza de voluntad y su innegable positivismo le han convertido en un referente. Un líder en cuya piel puede leerse parte de su filosofía de vida. Le queda desnuda la otra pierna, la derecha, de la que lleva pendiente los últimos seis meses ya que su rodilla se rompió cuando mejor le iban las cosas. Es probable que no la deje así por mucho tiempo; no adelanta nada, pero ya se encargará próximamente de ‘vestirla’ con tinta. De esa manera tan peculiar, irá poco a poco dejando cada vez menos al descubierto la piel, esa que se encarga de esconder lo verdaderamente bueno. No finge ni miente cuando el alma siente, como también recuerda la canción, y por cosas como esas la lesión de este valenciano afincado en Santander le dolió al racinguismo. Ahora tampoco dice mentiras;va con todo y el domingo volverá a enseñar la pierna tatuada en El Sardinero. Genio y figura.

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