Fútbol | Racing

Blindaje cántabro en El Sardinero

Sergio Ruiz y Quique Rivero compartieron el doble pivote este jueves en El Sardinero./Alberto Aja
Sergio Ruiz y Quique Rivero compartieron el doble pivote este jueves en El Sardinero. / Alberto Aja

Pouso se parapeta para el final de Liga con Juan Gutiérrez, Miguel Gándara, Quique Rivero y Sergio Ruiz | El técnico prioriza no encajar goles ante el Logroñés y sobre todo en San Sebastián y para ello apuesta por jugadores más defensivos y por el músculo a domicilio

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

En el fútbol hay mil teorías, pero tan solo hay una irrefutable: sin encajar no se pierde. Carlos Posuo -pragmático donde los haya- sabe que su Racing no puede salir derrotado de ninguna de las maneras en los tres partidos que le restan para el final de Liga y los ensayos de esta semana lo demuestran. La premisa el domingo ante el Logroñés y, por encima de todo el próximo fin de semana ante la Real Sociedad B, es no encajar un gol y aprovechar la pegada de Borja Lázaro y Dani Aquino.

Para ello este jueves probó una defensa con Juan Gutiérrez y Gonzalo, como centrales, y Miguel Gándara y Julen Castañeda, como laterales; por delante de esa línea de cuatro hombres, un doble pivote formado por Jerín y Quique Rivero, con Sergio Ruiz a la derecha y Héber Pena, a la izquierda. Es decir, de ocho hombres seis con una clara vocación defensiva. El resto del plan recaerá en Aquino y Lázaro, a quienes se les reserva la misión de rematar el trabajo. Pouso se blinda detrás de un muro de cántabros; en el centro de la zaga, ante la ausencia de Paco Regalón -este jueves tan solo pudo hacer carrera continua- y con Granero muy 'verde' recién recuperado de su lesión de rodilla, apuesta por el joven Juan Gutiérrez y el regular Miguel Gándara. El primero -cumplió 18 años el pasado mes de enero- después de convencer en Tudela se ha quedado como uno más en la plantilla para este decisivo final de Liga. La versatilidad del segundo le permite al técnico vasco dotar al lateral derecho de más músculo y conceptos defensivos a la vista de la presencia de un jugador como Ñoño (Logroñés) este domingo, un auténtico puñal en la banda izquierda. En este planteamiento, Adán Gurdiel sería el damnificado. Para el domingo, tratándose de El Sardinero, cabe la posibilidad de que el leonés pueda mantenerse, pero en Zubieta ante la Real Sociedad es casi innegociable la presencia de Gándara.

Sergio Ruiz podría ocupar el pivote el domingo y la banda derecha en Zubieta ante la Real Sociedad

Las pruebas de Pouso este jueves no sólo apuntaban al choque con el Logroñés; el vasco aprovechó la mañana para trabajar distintas variantes y posibles escenarios. La teoría invita a pensar que como local, el Racing será quien lleve la iniciativa y de ahí que se equilibre el perfil de jugadores. Por un lado gente con toque y pausa, como Quique Rivero; otros con un poco de todo, como Sergio Ruiz y, finalmente Jerín, puro músculo y con vocación defensiva. Buena parte del entrenamiento que se vio en El Sardinero utilizó precisamente al otro de los jóvenes, Jerín. El madrileño cumplió con lo que se le pidió en Villaviciosa y al cuerpo técnico le encaja perfectamente en un planteamiento de partido duro y físico tal y como espera que sea el duelo por el play off en San Sebastián. Por si fuera poco, la lesión de antonio Tomás en Tudela le abrió las puertas de nuevo y su rendimiento volvió a funcionar. Sin el cántabro para lo que resta de campeonato, Jerín pasa a ser el hombre indicado para dar el equilibrio que siempre busca Pouso en el centro del campo.

La versatilidad de Gándara le permite ocupar el puesto de central y el de lateral

Todas estas variantes se pudieron ver desde la grada este jueves en la única jornada de la semana en la que el Racing preparó tácticamente el partido del próximo domingo. La defensa y el centro del campo son las líneas que condicionan el estilo de juego, puesto que las bandas y la delantera no ofrecen debate. Héber Pena y César Díaz aventajan a los demás para el choque ante los riojanos. El gallego no está en su mejor momento, pero entre que a Pouso de momento le convence y que su 'enemigo' Pau Miguélez no estará disponible parece que será el que ocupe el carril del zurdo. Ayer el vasco le indicó en varias ocasiones que buscara el uno contra uno y que forzase su mejor virtud, el regate. En la derecha de nuevo se quedó fuera de las quinielas Óscar Fernández, que parece haber pasado al ostracismo después de su inoportuna lesión muscular. En la versión ofensiva, Díaz ocupó la banda y en el dibujo más aguerrido fue Sergio Ruiz quien jugó como una especie de pivote escorado a la derecha.

Jerín aparece como la alternativa si se busca un centro del campo en el que predomine la fuerza

Con el equipo bien armado, la esperanza verdiblanca pasa porque mantengan la racha Lázaro y Aquino. Los dos futbolistas llegan al momento decisivo en un buen estado. Esta semana han tenido ración doble de finalizaciones; el cuerpo técnico incidió en la importancia de acabar las jugadas, de ser verticales y no dar opción a las contras del rival. Aquino, por su parte, volvió a ensayar las jugadas de estrategia que este año no le han dado tanto resultado como la pasada temporada.

Héber y César Díaz cobran ventaja para ocupar las bandas ante el Logroñés

El equipo vuelve a estar citado este viernes en El Sardinero para realizar el entrenamiento regenerativo de los viernes. El único que tiene permiso para no acudir es Juan Gutiérrez, que aprovechará para acudir al instituto de Cabezón de la Sal donde estudia Segundo de la ESO. El chaval va a tener -por lo que se ve- un final de curso apretado.

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