Fútbol | Racing

Borja Granero, fin de un ciclo

Borja Granero cambiará de aires. Después de cinco temporadas abandonará el Racing./Javier Cotera
Borja Granero cambiará de aires. Después de cinco temporadas abandonará el Racing. / Javier Cotera

El Racing no ofrecerá la renovación al futbolista valenciano después de cinco temporadas en el club

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

Borja Granero ya es historia en el Racing. El club no ofrecerá la renovación al futbolista, que finaliza contrato el próximo 30 de junio. El que fuera capitán del equipo verdiblanco puso fin el pasado 13 de mayo a cinco temporadas como jugador racinguista. Lo hizo sin saltar al campo, después de haber disputado una semana antes el trascendental partido en Zubieta ante la Real Sociedad. Lesionado y fuera de la convocatoria asistió a la última jornada de Liga en El Sardinero ante el Real Unión de Irún, a la postre su punto final en Santander.

El valenciano y el club se emplazaron a una reunión para intercambiar impresiones sobre el futuro a corto plazo y de dicho encuentro salió la decisión conjunta de no prolongar la relación. Fin de ciclo. El jugador ha guardado silencio desde entonces, sin embargo las declaraciones de los nuevos responsables de la parcela deportiva hacían presagiar un desenlace así. «Tendremos que sentarnos y valorar para ver qué es lo que más nos interesa a ambos», aseguró a este periódico Chuti Molina, el director deportivo, pocos días después de ser presentado en el cargo. En idéntica línea se pronunció Iván Ania, el entrenador, -también en estas mismas paginas- en la primera entrevista desde que asumió el puesto: «Ha sido un jugador muy importante en el equipo, pero ahora depende de muchos factores; mercado, predisposición... Hay veces que piensas en conseguir a un jugador y no lo haces y te quedas con el que tienes», señaló el asturiano.

En datos

146
partidos disputó con la camiseta del Racing entre Liga, Copa del Rey y las distintas fases de ascenso.
16
goles. No se caracterizó por ser un goleador, pero su llegada le permitió contribuir en ataque.
5
temporadas. Llegó al club con 23 años procedente del Recreativo de Huelva.Su personalidad le permitió ser el capitán.

Con la salida de Granero se pone fin a una relación de cinco temporadas en las que el futbolista ha vivido una auténtica montaña rusa; llegó procedente del Recreativo de Huelva con apenas 23 años, disfrutó de un ascenso a Segunda División en una de las campaña más históricas del Racing -con el plante en la Copa del Rey por medio- y en la que tuvo que lidiar con la sinrazón y los impagos de unos dirigentes 'okupas', para posteriormente sufrir un descenso y dos graves lesiones de rodilla que le pusieron a prueba. Su carácter y personalidad le colocaron al frente del vestuario en las últimas tres campañas, se ganó el respeto de la grada, pero su reciente etapa, unida a los resultados colectivos y alguna salida de tono enfriaron su relación con el entorno y ensombrecieron un tanto su trayectoria.

Vivió un ascenso y un descenso; jugó dos play off y cayó lesionado de gravedad en dos ocasiones

Granero sumó 146 partidos en sus cinco años en el Racing; fue indiscutible en su primer curso, el del ascenso a Segunda (20013-14), a las órdenes de Paco Fernández. La temporada siguiente participó en 27 encuentros en la división de plata en la que comenzó su particular calvario con las lesiones. Sufrió una rotura del ligamento cruzado de su pierna izquierda que le impidió disputar los últimos partidos de una Liga que acabó con el descenso del equipo. Reapareció mediada la siguiente campaña, con Pedro Munitis en el banquillo, y se convirtió en uno de los futbolistas más importantes de la plantilla.

Fue renovado por Manolo Higuera y su directiva mientras se recuperaba para volver a los terrenos de juego. Su peso en el grupo fue ganando enteros con la llegada de Ángel Viadero como entrenador; sus números y actuaciones le permitieron ganarse, además de la confianza de un entrenador que en varias ocasiones le elogió, el cariño de una afición que le veía como el 'capitán'. Su segunda lesión de rodilla -esta vez en la pierna derecha-, justo en uno de sus mejores momentos y sus muestras de positivismo le proporcionaron aún más respeto entre la plantilla y la grada. Se recuperó -demostrando un fuerte compromiso con el equipo- para el vital play off de ascenso en el que el Racing rozó el éxito hasta que el Barcelona B se lo arrebató. Sin embargo ese desenlace fatal unido a una temporada de sombras, trastocó lo que hasta ahora sólo habían sido parabienes.

Su personalidad le aupó entre la afición, salvo en su última etapa en la que vivió un distanciamiento

Los malos resultados produjeron varios desencuentros con la afición y su peso e importancia en la plantilla -junto al de algún otro jugador- derivó en que se le señalara por encima del resto. Se produjo un divorcio y los últimos meses no fueron lo mismo. Su estado de salud le obligó a jugar en muchos partidos arrastrando molestias y su rendimiento no fue el que de él se esperaba. El desastre deportivo, al no clasificarse para el play off, acabó por arrojar dudas sobre su continuidad. La llegada de una estructura deportiva nueva al club con un deseo de poner en marcha algo totalmente nuevo ha sido determinante para cerrar el capítulo de Granero en el Racing.

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