Fútbol | Racing

En busca de autoestima en un estadio histórico

Antes del partido, el club ha llevado flores a Manolo Preciado./Javier Cotera
Antes del partido, el club ha llevado flores a Manolo Preciado. / Javier Cotera

El Racing visita El Molinón para enfrentarse al Sporting B obligado a reivindicarse tras dos derrotas

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

Los muertos que vos matáis gozan de buena salud. La frasecilla se la atribuyen al Tenorio, pero nada más lejos de la verdad. Lo que pasa es que la frase le viene al pelo a un Racing al que llevan varios años matando, desde que Harry le puso en capilla, y que no termina de morirse pese a los fallos multiorgánicos que le sobrevienen cada vez que se queda a las puertas de la LFP.

Lo que pasa es que esta temporada la primera minicrisis del curso, de esas que se suceden a pares todos los años en todos los equipos a poco que les salgan dos malos partidos, ha llegado a Santander demasiado pronto. Tanto como en septiembre. El fútbol es rencoroso y no olvida el naufragio de junio contra el Barça B, de modo que las heridas poco cicatrizadas se han reabierto a poco que el segundo proyecto de Viadero, que es el tercero de Higuera, ha tropezado un poco. Pero tampoco es una sangría.

Ganar en Gijón esta tarde sería un coagulante perfecto, pero Viadero sabe bien que perder hoy en El Molinón sería el equivalente a una tortilla de Adiro. Más aún cuando al Racing le tocan dos partidos seguidos a domicilio y el segundo es ante el Leioa, ese mismo equipo que le echó de la Copa y que le recuerda con su equipaje azulgrana aquellos tiempos en que se medía a los grandes; a los azulgrana por antonomasia.

Tuto Sañudo charlando con Quini -Enrique Castro, delantero mitico del Sporting y del Barça- y José Nieto -ojeador del Sporting-, antes del encuentro.
Tuto Sañudo charlando con Quini -Enrique Castro, delantero mitico del Sporting y del Barça- y José Nieto -ojeador del Sporting-, antes del encuentro.

Con esta puesta en escena un Racing que cuanto más muerto parece menos lo está visita Gijón para enfrentarse al Sporting B en un partido importante por aquello de lo anímico, especialmente si es cierto aquello de que el fútbol es un estado de ánimo, pero con un sabor amargo, de nuevo, por el recuerdo de lo que fue.

Porque hablar del Racing y el Sporting es recordar a Manolo Preciado, que en estas fechas estaría estrenando los sesenta años, y el Pacto de Llanes; ese que desde 2010 se activó en un par de ocasiones para que los dos equipos salvaran, cuando a cada cual le tocó, la categoría. Ese por el que un Racing superior perdió, casualmente, en El Molinón. Ese por el que un Sporting superior perdió, casualmente, en El Molinón mientras el puñado de asturianos que se habían desplazado a Santander coreaban a los verdiblancos.

Hoy la vida es otra. Hoy un Racing con alguna urgencia de más de la cuenta para la fecha visita El Molinón, pero para enfrentarse a un filial. Eso duele. Las gradas estarán casi vacías. Y eso duele también. Sobre todo si se compara con el ambiente de ayer, cuando ese mismo estadio de El Molinón acogió el primer derbi asturiano en catorce años entre el Sporting y el Oviedo.Un Oviedo que además de archinémesis del Racing atravesó una travesía del desierto peor incluso que la cántabra, lo que en cierto modo debe infundir esperanzas. Pero sobre todo lo que tienen los verdiblancos es una precipitada reválida ante un equipo quizá bisoño, pero no débil. De hecho, suma los mismos puntos que los cántabros fruto de su idéntica estadística en el arranque liguero: dos victorias y una derrota.

Queda al este del Deva la buena noticia de que al fin habrá tropa para ir a la guerra. Solo faltará el brigadier de campo; un Antonio Tomás exiliado por cuatro jornadas por su incursión punitiva por el rostro del portero del Mirandés, que por cierto tampoco fue tanta. César Díaz también arrastraba heridas de su última batalla, pero el entrenador se mostraba el viernes convencido de que ya estaría listo para un nueva batalla. Incluso Juanjo, que todavía no es el artillero zapador que era, puede verse obligado a acudir a primera línea de frente. Pero lo más importante es que el Racing no va a tener que recurrir a la leva en masa, como le ocurrió en Leoia para terminar eliminado de la Copa, sino que podrá presentar algo que se parezca bastante a lo que el lugar común denomina once de gala.

«Es un equipo muy vertical y dinámico»

«Un filial con chicos muy jóvenes que mantiene la base que ascendió el año pasado enTercera División; un equipo muy dinámico y con buen juego combinativo».Así define ÁngelViadero al rival de esta tarde, un equipo muy joven incluso para tratarse de un filial, pero con el peligro propio de contar con futbolistas que ya han trabajado con el primer equipo gijonés. Así lo recuerda Viadero, que advierte del peligro latente. «Algunos de ellos ya jugaron en Copa con el primer equipo y han entrenado con ellos durante la pretemporada». Además, el técnico verdiblanco destaca alSporting B como un equipo «muy vertical» y ante el que «como ocurre con todos los filiales hay que tener muchas precauciones, porque si están cómodos en el campo te lo pueden hacer pasar muy mal».

El caso es que los muertos de la semana pasada gozan de salud suficiente para poner en serios apuros al Sporting. Máxime cuando Viadero ha establecido una clara jerarquía que, aunque flexible, permite aproximarse a lo que puede ser el equipo que salga a buscar los tres puntos junto a la playa de San Lorenzo.

Si se siguen los planes previstos, Córcoles, Regalón, Gonzalo y Julen estarán en retaguardia. Un gran Gándara se ha quedado sin sitio pese a su buen rendimiento en los dos primeros partidos como lateral.

En el mediocentro, la ausencia de Antonio Tomás deja el camino libre a Granero para acompañar a Quique Rivero, mientras que en la banda Héber es un fijo por la izquierda. Por la derecha Óscar está en muy buen momento (aunque físicamente le cueste más), pero si Ángel Viadero decidió cambiarle el domingo pasado cuando era el mejor del equipo, no se puede descartar que juegue César Díaz.

En la delantera Dani Aquino es insustituible y hay muchos candidatos a acompañarle. Su hermano Matías, Juanjo e incluso Javi Cobo, como la semana pasada. Por jerarquía y statu quo le toca a Juanjo, titular indiscutible en este Racing a poco que esté en buen momento.

Los ‘yogurines’ también tienen la plantilla casi al completo. Su entrenador, José Alberto, recupera a Pelayo, ya restablecido de la pubalgia que arrastraba en jornadas anteriores. El joven central sustituirá al gallego Juan Rodríguez, sancionado tras la expulsión de la semana pasada y única baja entre los 22 convocados, de modo que el técnico local deberá hacer los descartes hoy mismo.

Un posible once sportinguista puede ser el formado por Dani Martín; Montoro, Pelayo, Víctor Ruiz, Cordero; Cristian Salvador; Isma Cerro, Pedro, Nacho Méndez, Cayarga; y Claudio. Frente a este equipo, o uno muy similar, tendrá que examinarse el Racing para recuperar la autoestima.Porque si es ciertro eso de que el fútbol son estados de ánimo no le vendría nada mal una dosis de Prozac.

Fotos

Vídeos