Fútbol | Segunda B

«Si no se cambia, tiene mala pinta»

Juanjo, Aquino y Julen se retiran del campo cabizbajos después de no ser capaces de ganar al Vitoria el pasado sábado./D. Pedriza
Juanjo, Aquino y Julen se retiran del campo cabizbajos después de no ser capaces de ganar al Vitoria el pasado sábado. / D. Pedriza

Según el sentir general, «el equipo actúa por impulsos, sin generar ilusión y sin un estilo definido», algo que puede resultar «peligroso»Exjugadores y exentrenadores señalan como prioridad para el éxito «saber a qué juega el Racing»

SANTANDER.

«En ataque hay que hacer mucho más». Con estas palabras se marchó de la rueda de prensa Ángel Viadero el pasado sábado tras ser incapaz de que el Racing le marcase un gol al Vitoria. Después de tres días cerrado por reforma -el domingo apenas entrenó y el lunes la plantilla descansó- ayer comenzó a «resetearse».

Inofensivo, inoperante y poco atrevido, el Racing necesita darle vuelta al escenario. «Si no cambia, no tiene buena pinta». Se puede decir más alto, pero es complicado hacerlo más claro. Santiago Gutiérrez Calle, una de los entrenadores que más ha influido en el club durante tres de las cuatro últimas décadas lo expresó ayer a este periódico mientras fruncía el ceño. Al análisis de 'Santi' se suman las opiniones de Ángel De Juana 'Geli', exjugador y actualmente entrenador del Tropezón; Javi López y Jesús Merino, defensas de una de las épocas más consistentes del equipo en Primera, y Juan Carlos García, el futbolista que más veces vistió la camiseta del club en Segunda División.

«La dinámica es mala». Unanimidad total. La frase la suscriben todos; algunos con matices. Los hay que ponen el acento de los males del equipo en el pasado, como Merino, que culpa «a los últimos diez años en los que se han hecho las cosas muy mal y nadie se ha dado cuenta o no hemos entendido todavía de que esto es Segunda B». Los hay también, como Juan Carlos García, que piensan que «es muy difícil rectificar una mala dinámica cuando no hay tiempo, así que mañana ya es tade, hay que empezar hoy».

Existe un pesismismo controlado; ninguno de los encuestados lo ve bien, pero la gran mayoría comprende que hay margen de mejora y espacio para maniobrar. «El equipo es mejor que el de otros años, por eso hay que estar tranquilos, aunque entiendo que el tiempo es el tiempo», admite López. Precisamente el catalán, que después de colgar las botas se afincó en Santander y por ello conoce a las mil maravillas lo entresijos del club de los últimos años, tiene claro que «si bien el equipo actual necesita cambiar algo para mejorar, también los numerosos cambios de jugadores de temporada en temporada han impedido crear un bloque y ahora eso se está pagando».

El exlateral no tiene duda de que «todo será distinto más adelante, pero necesita algo de tiempo y el Racing en Segunda B no lo tiene». El que conoce a Geli sabe que sus opiniones no tienen doble sentido; es directo. «No hay que estar muy preocupados, porque haciéndolo mal sigue ganando partidos». Cierto a medias, ya que en Estella y Vitoria, sin recibir goles, lo que allí expuso el Racing no le dio para ganar. Es aquí donde realmente llega el debate que tiene confuso y verdaderamente de uñas al racinguismo: ¿a qué juega el equipo? Merino lo admite. «No existe un estilo de juego definido». Santi también se lo pregunta. «Lo de jugar bien o mal es algo que ya se olvida, pero el equipo no tiene claro a qué juega».

Lo que le ocurre a los encuestados por este periódico es lo mismo que murmuran los aficionados cada domingo tras ver las dificultades manifiestas que tiene el Racing para sumar puntos. «Con sólo oír a los integrantes de la plantilla, uno ya sabe qué es lo que puede pasar», añadia Santi en clara alusión a la declaración de intenciones que Viadero lanzó el pasado domingo: «En ataque algo más hay que hacer».

Y es que al veterano entrenador y 'fabricante' de la cantera racinguista durante treinta años no le basta con defender bien. «No importan que llevemos cuatro o cinco partidos sin encajar si luego Iván Crespo te para dos o tres ocasiones que son de gol... Es que un día no las va a parar. Si sigue así, no pinta bien la cosa». Sus palabras exigen un cambio, algo que parece ya consensuado por todo el entorno. Pero Santi va más allá y su figura no pasa desapercibida allá donde va. Desde hace un tiempo, sus paseos no dejan de ser una esponja. «A mí lo que me llega, donde tomó el café, donde voy y vengo, con la gente de fútbol que hablas es que el partido del domingo (ante el Barakaldo) se está esperando con muchas ganas y expectación, ¿como salga mal?». Nadie quiere que ocurra.

A la palabra 'crisis' -tan odiada por los futbolistas- Merino la destierra, pero no deja de reconocer que «falta un referente, un jugador de la cantera si puede ser, que tenga la suficiente personalidad para arrastrar a la gente y generar ilusión». No juega bien, no crea confianza... Geli, por su parte, señala a Dani Aquino «como el único que transmite confianza, pero tampoco está como el año pasado». El murciano lleva cuatro goles, un bagaje pobre para alguien que tiene la vitola de fundamental en la plantilla. La temporada pasada el ariete levantaba al público del asiento y sus actuaciones engancharon al personal. Es imposible no comparar todo con el último ejercicio. Ahora bien, mientras que hay posturas, como las de los jugadores, que achacan al peso de lo que ocurrió en el play off «la apatía y falta de ilusión que tiene la afición; es duro para ellos y aún lo arrastra», como aseguraron Julen Castañeda o Juanjo, la pasada semana, hay otras como la de Santi que son mucho más prácticas. «Por el amor de Dios; eso ya tiene que estar desterrado del libro de reclamaciones. Eso es un recuerdo, nada más. Si algo así pesase tanto, el Racing no existiría».

Merino señala que «el equipo sí es fiable para sacar puntos, pero no genera ilusión, no tiene las cosas claras. Pero es que no hay muchos que lo puedan decir». El navarro hace un análisis de la categoría y afirma que «tan solo el Mallorca está gananco con solvencia y está demostrando superioridad. Si el Racing hubiese ganado al Mirandés, que pudo hacerlo perfectamente, seguiríamos diciendo que es triste, pero estaría mucho mejor». Con estas palabras, el que fuera capitán racinguista indica que «lo que ocurre es más una sensación que una realidad, pero es cierto que hay cambiar».

A la afición, con poco le vale

Javi López se empeña en explicar que «aún es pronto para ser pesimista. No se trata de jugar bien o mal, o de esto o lo otro... Se trata de ascender. La cabeza está a seis puntos nada más». Y a juicio del catalán «hay jugadores con suficiente calidad para confiar»; Santi, por su parte, de un modo irónico asegura que «se nos ha vendido que hay futbolistas en esta plantilla acostumbrados a este tipo de exigencia y necesidad...». Geli conoce mejor que nadie la importancia de que la gente apoye, y aunque los seguidores racinguistas no son los mismos, la afición sí. «Ahora está desganada, desilusionada, pero porque el equipo no transmite. En cuanto gane y vuelva a generar ilusión, volverá a apoyar como siempre».

«Comme ci comme ça, como dicen los franceses», asegura Santi cuando oye hablar de crisis; sí señala un alto grado de incertidumbre en torno al equipo. Merino apunta a que «se juega por impulsos y eso es peligroso. El navarro hace autocrítica. «Para salir de aquí hay que cambiar... No hay que ponerse nerviosos del todo, ni mucho menos. Es pronto». Ninguno de ellos confiesa su fe ciega en el Racing, es más, todos expresan duda, pero no es menos cierto que «es pronto y que la plantilla tiene que dar de sí. Pero necesita gente con personalidad que arrastre al resto y enchufe al entorno», aventura Merino.

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