El camino de regreso

El camino de regreso

Los regresos de Juanjo, Antonio Tomás y Quique Rivero marcan el segundo proyecto de Viadero, de nuevo con Dani Aquino como jugador franquicia

ASER FALAGÁN | SERGIO HERRERO SANTANDER

Ascender. O, como alternativa, ascender. Después de dos fracasos consecutivos el Racing no puede permitirse el lujo de permanecer más tiempo en una categoría que le queda pequeña, pero de la que no consigue salir.

Ya ha superado ese inminente riesgo de desaparición que le atenazaba hasta hace tan solo unas semanas, pero aun así un nuevo fiasco podría vararle en la categoría de bronce; en un contexto que no es el suyo, pero que al mismo tiempo es el que deportivamente ha demostrado merecer mientras se lamía las heridas de aquel saqueo institucional que sufrió hace no tantas fechas.

En 2016 Pedro Munitis y Gonzalo Colsa dejaron el equipo tras caer eliminados en la fase de ascenso. Lo mismo le pasó a Ángel Viadero, que valoró hacer lo propio pero decidió aceptar la oferta de renovación de la directiva.

A diferencia de los dos anteriores cursos, esta vez no se ha remodelado por completo la plantilla. Sí se ha incorporado un buen número futbolistas después de que el club no consiguiera retener a algunos de sus jugadores más destacados tras no ascender a Segunda en un contexto en el que las nuevas ayuda a los recién descendidos a Segunda B también han ayudado. Pero se ha aprendido de los errores de los dos veranos anteriores y no se ha revolucionado el equipo.

Este año el Racing cambia de grupo: se enfrentará a clubes vascos y no a gallegosLas salidas de Prats, Peña y Santi Jara, todos con mejores ofertas, lo peor del verano

Lo que sí se ha puesto en marcha es una operación retorno que ha afectado a Quique Rivero, Juanjo Expósito y Antonio Tomás, todos ellos -en especial los dos últimos- con experiencia en Primera. Los veteranos Juanjo y Antonio deben dar solidez al equipo y hacer olvidar sensibles bajas: las de Prats y Peña.

El problema, que el cántabro no es el equipo con más presupuesto de la categoría. Ni siquiera están en ese ficticio podio, después de que las compensaciones por descenso y demasiados años de economía de guerra y muchos fichajes le hayan obligado a trabajar de nuevo con extrema austeridad. A diferencia del año pasado, sí que cuenta con un director deportivo; un Pachín que ha liberado de responsabilidad a Viadero en lo que a configurar la plantilla se refiere, aunque el técnico de Canalejas también ha influido en los fichajes. Y a diferencia también del verano pasado, el factor afectivo sí que ha pesado a la hora de hacer regresar a los canteranos; unos futbolistas que en otras condiciones estarían fuera de su alcance

Como siempre, y pese a todas esas dificultades, el objetivo del Racing es el ascenso. El campeonato de grupo, que tiene como premio una doble posibilidad de regresar a la LFP, y acto seguido una fase de ascenso que comienza a resultarle gafe a los verdiblancos. Unos verdiblancos que este año deben romper la maldición para que no se difumine ese sentimiento racinguista formado durante casi dos décadas consecutivas en la élite y que la unión de los aficionados contra la directiva durante la 'Era Okupa' hizo entrar en ebullición. Ahora, cuando en lo institucional lo peor ha pasado -que no en lo deportivo- hay que mantener la temperatura.

La portería

Estabilidad en una línea que era difícil de mejorar

En la portería, con dos inquilinos de absolutas garantías, el guión marcado es el mismo que el de la campaña anterior. Iván Crespo parte como actor principal y Raúl Domínguez tendrá que conformarse con el torneo de Copa y citas puntuales de Liga y tener los guantes bien atados por si su compañero sufre algún tipo de sanción o lesión a lo largo de la temporada. La meta es probablemente la línea mejor guarnecida de un equipo que cuenta con dos porteros de excepcionales condiciones para la categoría; ambos capacitados para ser titulares.

La defensa

Competencia limitada, con ideas y nombres muy claros

La defensa parece una línea también muy clara para el entrenador. David Córcoles, Paco Regalón, Gonzalo de la Fuente y Julen Castañeda parecen los titulares, pero con un matiz. El canterano Miguel Gándara, que será quien juegue en el debut liguero, está ya en condiciones en disputarle el puesto de lateral derecho al alicantino. En su segundo año en el equipo, el entrenador le ve ya como lateral y no como central, aunque no descarta echar mano de él en esa posición si fuera necesario.

El resto de la jerarquía está clara. El lateral izquierdo es innegociable. Con la única presencia de Julen Castañeda, no hay opción para mucho más, por eso el club busca un acompañante con el escaso margen económico que queda.

Y el centro de la zaga tampoco está sobrante de efectivos. Mientras que no haya problemas, Gonzalo y Regalón son fijos. El canterano Javi Gómez es ahora mismo la principal alternativa, aunque apenas ha trabajado este verano por problemas físicos. Tendrá que ponerse a tono a contrarreloj. La otra opción, un suplente para casi todos los puestos de la línea, es la de Sergio Camus, que si acepta la suplencia seguirá en el equipo. Y Viadero siempre puede echar mano de Borja Granero como recambio en el centro de la zaga. Así lo hizo a principios de la pasada temporada, aunque al valenciano le costó adaptarse a la demarcación.

Con este escenario, el club busca un lateral izquierdo polivalente que pueda jugar como central o incluso como extremo, porque dada la economía de guerra en la que viven los verdiblancos deberán adaptarse a aquel perfil que estén en condiciones de contratar.

El centro del campo

Experiencia, creatividad y muchas alternativas

Al margen de la portería, si hay una posición sobradamente cualificada y nutrida de futbolistas en la plantilla de este año es la de mediocentro, con cinco hombres peleando por dos puestos. Quique Rivero ha sido uno de los jugadores más destacados de la pretemporada. El cambio de estilo del Racing a un juego más de toque, una de las instrucciones que la directiva había dado a Viadero, la ha propiciado en parte su regreso. Junto a él pueden jugar dos futbolistas con mucho peso específico. Por condiciones, experiencia y trayectoria Antonio Tomás debe ser titular, pero su estado físico es aún una incógnita y tendrá que esperar.

Borja Granero es en esta situación el otro mediocentro titular -aspira a serlo todo el año-, aunque no podrá jugar el partido de debut frente al Arenas en cumplimiento de la sanción acumulada en la pasada fase de ascenso. Esto dará una nueva oportunidad a Sergio Ruiz y Javi Cobo, que espiran a consolidarse en el equipo.

Las bandas están bien cubiertas. Por la derecha, Viadero cuenta con César Díaz y Óscar Fernández. El albaceteño parte con ventaja en la carrera por la titularidad, aunque el de Piélagos tratará de resarcirse después de una temporada aciaga por las lesiones. Y en el flanco zurdo, un Héber en gran estado de forma estará escoltado por el prometedor Pau Miguélez, que este año, después de firmar su primer contrato profesional, espera contar con una importante cifra de minutos.

La delantera

Dos atacantes con solera, pero muy pocos efectivos

Dani Aquino y Juanjo Expósito serán poco menos que intocables en la punta de ataque. Sin embargo, el de Ontaneda tampoco se encuentra aún al nivel físico del resto de grupo en el aspecto físico, lo que sin embargo no le descarta para ser titular incluso en el debut liguero.

La alternativa es el pequeño de los Aquino, Matías, que también debe mejorar su estado de forma. Partía como jugador para el filial, pero con sus cinco goles durante la pretemporada se ha ganado, cuando menos, el beneficio de la duda. La otra opción para la dupla ofensiva es la de César Díaz, aunque Viadero no ha colocado al manchego en esa posición en ningún momento durante la pretemporada.

Se trata de una línea que la directiva aspiraba a reforzar aún más; máxime si no llega ningún futbolista de banda. Sin embargo, las limitaciones económicas han impedido dotar al equipo de más efectivos, con lo que la conclusión es clara: el Racing tiene una de las mejores delanteras de la categoría, con dos atacantes con experiencia en Primera División, pero si por cualquier circunstancia pierde a alguno de ellos, tendrá un problema. Y no será de los pequeños.

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