Fútbol-Racing

Un control de gálibo

Ángel Viadero, junto a Javi Pinillos, da instrucciones a sus futbolistas durante el entrenamiento del jueves en las Instalaciones Nando Yosu./Daniel Pedriza
Ángel Viadero, junto a Javi Pinillos, da instrucciones a sus futbolistas durante el entrenamiento del jueves en las Instalaciones Nando Yosu. / Daniel Pedriza

Hierba artificial, fútbol directo y mucha batalla es lo que se va a encontrar el conjunto de Ángel Viadero en Urbieta | El Gernika testa este sábado (19.00 horas) el potencial del Racing sobre un escenario poco favorable para el equipo cántabro

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

'Gálibo' es una palabra para mayores de edad. Al menos, la mayoría lee el término por primera vez cuando, pasados los 18, se dispone a obtener el carné de conducir. En el manual de la autoescuela. Aprobado el éxamen teórico, casi que se olvida para siempre -salvo que en el futuro acabe a los mandos de un camión o un autobús-. En alguna autopista aparece en los carteles. Presencia testimonial. El autocar verde del Racing comienza este sábado su gira, por tercera temporada consecutiva, por la Segunda División B. Y el equipo dirigido por Ángel Viadero, un vehículo de grandes dimensiones en esta categoría que no le corresponde, se verá sometido hoy a un exhaustivo control. De tamaño, potencial, capacidades y ambiciones. De gálibo. Para ver hasta dónde puede llegar. Para ver si la apuesta por un estilo diferente es verdadera o circunstancial. Para ver si el Racing es realmente lo que parece.

A priori, el grupo II no va a traer gallos de tal calibre como el Celta B o la Cultural Leonesa de la pasada campaña, pero sí que parece habitado por una clase media mucho más dura y consistente. Lo de repetir los 86 puntos del curso anterior parece una auténtica utopía. Cualquiera puede dar un susto a cualquiera. El fútbol que se va a encontrar el Racing este curso también va a ser para mayores de edad: competitivo, contundente, de gran exigencia física.

Especialmente a domicilio, donde los escenarios van a ayudar más bien poco al equipo cántabro. El de este sábado, el de Urbieta, es una muestra. Unas dimensiones algo menores que las de los Campos de Sport de El Sardinero, hierba artificial y un rival aguerrido, curtido y con querencia por el fútbol directo. Balones al área y peligro a balón parado. Los nombres ya no cuentan y la contienda se iguala. Todo puede pasar.

«Hay que ser conscientes de los puntos fuertes del rival, identificarlos y saber evitarlos» Ángel Viadero Técnico del Racing

«Juanjo y Antonio Tomás han evolucionado bien, cada semana están mejor, pero hay que ir despacio»

El oficio y capacidad del Racing para salir vivo de las emboscadas estarán este sábado a prueba. El primer plato de un largo menú. Además, quedará a la vista hasta dónde es capaz de llegar el equipo cántabro con ese estilo de juego que empapa pero parece lejos de cuajar. El 'tiqui-taca' suena muy bien, pero en campos como el de Urbieta, quizá los de Ángel Viadero tengan que quitarse la careta y sacar a relucir su verdadero armamento: velocidad, contraataque y calidad en los últimos metros. Colocarse el buzo de trabajo y tirar de pico y pala.

321 entradas vendidas en Santander

En las dos jornadas que han estado a la venta, las taquillas de los Campos de Sport de El Sardinero han dispensado un total de 321 entradas de las 500 que envió el Gernika para el partido de este sábado por la tarde (19.00 horas). A esa cifra habrá que sumarle a los menores de 14 años, que no pagan por su localidad y a todos aquellos aficionados que se desplacen directamente a la localidad vasca y adquieran su entrada en el propio estadio de Urbieta. Por todo ello, se espera que la cifra se acerque al medio millar de seguidores verdiblancos en este primer desplazamiento del Racing en la temporada recién iniciada. La cercanía de los rivales hará que la afición pueda moverse con mayor facilidad esta campaña.

Enfrente, el Racing se encontrará con un Gernika que sabe lo que se hace en su propio estadio. Sólo tres rivales de los 19 que pasaron por la localidad vizcaína la pasada temporada lograron llevarse los tres puntos. Siete arrancaron un empate. Y los otros nueve, se marcharon con las orejas gachas. El conjunto vasco se hace fuerte en su casa, enraíza como el famoso árbol, y cimenta sus objetivos en su propio territorio. Con veteranía y con pocos alardes, pero ejecutados con maestría. A todo ello hay que añadirle las ganas de inaugurar el casillero de victorias, tras la derrota de la primera jornada frente al Sporting B (1-0).

Ángel Viadero tendrá que poner en marcha un plan anti-aéreo. Gonzalo y Regalón parecen solventes en esta parcela. Y a ellos se les unirá un Borja Granero que se perdió el choque frente al Arenas por sanción. El valenciano, que superó sus molestias físicas de la semana, aportará altura en la medular. La otra opción que tiene el técnico de Canalejas es la de dar la titularidad a un Juanjo que se maneja bien por arriba, aunque tiene pinta de que aún no ha alcanzado un estado óptimo de forma. Esta semana sí que ha ensayado como pareja de baile de Dani Aquino en ataque. Lo que es seguro es que tendrá minutos para ir rodándose.

Si había alguna duda en el once, ayer, con la convocatoria, quedó completamente disipada. David Córcoles, que parecía que evolucionaba favorablemente de sus problemas musculares, se queda en Santander. Así, Gándara tiene asegurado el puesto en el lateral derecho verdiblanco. El canterano está aprovechando este tiempo para tomar la delantera en su competición particular con el alicantino. La única novedad en la citación fue la salida de Pau Miguélez en favor de Borja Granero. Tal y como estaba previsto, Antonio Tomás aún tendrá que esperar. El de Cartes sigue con su pretemporada particular para estar lo antes posible a disposición del míster.

El Racing pasa este sábado la prueba. Test. En la segunda jornada de Liga, porque aquí no hay tiempo que perder. La carrera es larga y cada metro cuenta. Sobre todo en una plaza como la de esta tarde, porque a lo largo de la temporada el equipo de Ángel Viadero se encontrará muchos rivales, con el cuchillo entre los dientes, dispuestos a descubrir las vergüenzas y defectos del conjunto cántabro. Aunque la perfección no exista, el ascenso exige estar lo más cerca posible de ella.

Ver más

Fotos

Vídeos